7 septiembre 2026

Mochilas nuevas, reencuentros y alguna lágrima: así vuelven los niños madrileños ‘al cole’

Mochilas nuevas, reencuentros y alguna lágrima: así vuelven los niños madrileños 'al cole'
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MADRID 7 Sep. –

Los niños madrileños de Infantil y Primaria vuelven al colegio este lunes con ilusión, ganas, nervios, reencuentros con profesores y compañeros, mochilas nuevas con sus personajes favoritos, caras de sueño, de incertidumbre, besos, despedidas y algún llanto que otro.

Más de un millón de alumnos vuelven ‘al cole’ en un curso escolar 2026/27 con 1.200 profesores y maestros más, 278,8 millones de euros en becas y ayudas al estudio, bajada de ratios y una huelga indefinida en la Educación pública madrileña en el aire, que podría arrancar el próximo 14 de octubre.

En total, este año la región tendrá 1.251.281 alumnos y el 94,5% de las familias madrileñas ha escolarizado a sus hijos en el centro elegido como primera opción. La vuelta será escalonada. Este lunes comenzarán el curso las escuelas infantiles y los alumnos de 2º ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria y Especial y los Integrados de Enseñanzas Artísticas de Música de Educación Primaria.

En las puertas de los colegios se repiten las escenas de cada inicio de curso. Es el caso de Vega y Violeta, dos gemelas de cinco años que, al ver a su profesora, corren hacia ella con un dibujo en la mano que le entregan. Aunque una de las niñas está «súper contenta» por volver a empezar, la otra no tanto porque cambia de profesora este año.

Su madre cuenta a los medios, desde el CEIP José Calvo Sotelo, situado en el distrito de Retiro, que cada niña implica un gasto de 160 euros porque se pasan por muy poco de la renta mínima y no reciben ninguna ayuda económica. «Es ropa de invierno nueva, libros, comedor, actividades extraescolares, etc.», explica, antes de tener que explicar también a sus hijas qué es un medio de comunicación después de ser entrevistadas.

También llegan corriendo Laia, Noa y Yasmin, tres primas de seis y siete años que han dormido juntas para calmar los nervios y compartir la ilusión del primer día. Las tres coinciden en que su asignatura favorita es Educación Física.

Su madre, Lucía, cuenta que este año las cosas son más caras que otros, aunque le alivia saber que entre ellas pueden intercambiarse la ropa de un año a otro. Además, destaca que se organizan entre ella y su hermana para recoger y llevar a las tres niñas sin que sus horarios de trabajo se vean afectados.

La conciliación también marca la mañana de Yasin, que espera junto a sus hijos a que las puertas del colegio se abran a las 9 horas antes de salir corriendo al trabajo. Agradece que su empresa le dé cada 15 días la opción de entrar más tarde y salir antes para poder llevarles y recogerles. Para él, lo más importante es la educación de sus hijos y que los profesores «sean buenos».

A punto de las 9 horas llega Martina, medio corriendo y tomándose el biberón antes de entrar al colegio. Comienza el curso de 5 años y será su abuela quien la lleve cada día, ya que sus padres trabajan. La pequeña se despide con pena porque, según cuenta su abuela, ha pasado todo el verano en el pueblo y se lo ha pasado muy bien.

Otros empiezan la mañana con el desayuno en la mano. Son Carlos y Noah, a quienes su padre ha comprado un bollo en la panadería de enfrente para empezar el cole con buen pie. «Ya comienza la rutina, los deberes, las actividades extraescolares y el no parar de correr», señala su padre, que reconoce que también tenía muchas ganas de que los niños empezaran el colegio, aunque subraya que la vuelta al cole es «muy cara», con una media de 200 euros por niño.

Para los más pequeños, la vuelta al colegio tiene además el reto de separarse por primera vez de sus padres y adaptarse a un entorno nuevo. María espera con su hijo Dylan a las puertas del CEIP Francisco de Quevedo, ubicado también en el distrito de Retiro y a escasos metros de la estación de Pacífico. Es su primer día: empieza tres años y, aunque su madre le repite en varias ocasiones que entra al ‘cole de mayores’, él todavía no entra en razón y quiere ir hacia el otro lado, donde estaba su escuela infantil.

Cuando la profesora les llama, Dylan rompe a llorar sin consuelo ante la incertidumbre de no saber dónde entra, a pesar de que finalmente accede a clase de la mano de su madre.

Del mismo curso es Arturo, que también entra de la mano de su madre llorando, mientras su padre espera en el patio con su otro hermano, un año menor, que comienza la escuela infantil.

Martín también cruza las puertas del colegio con cara de tristeza después de tener que dejar atrás por unas horas a su perrito, un chihuahua que llevaba en brazos. Los niños del primer curso de Educación Infantil se encuentran esta semana en periodo de adaptación y cada día acuden una o dos horas, un horario que obliga a los padres a hacer encaje de bolillos para compaginarlo con el trabajo.

«Menos mal que es solo el principio», destaca Marina, que confiesa que ha cogido esta semana de vacaciones para poder llevar y recoger al niño del colegio.

Antes de cruzar las puertas, los pequeños posan en fila en el patio para la foto de rigor. Padres y madres sacan sus móviles para inmortalizar el momento y dejar constancia de ese primer día de cole, con las mochilas nuevas, las caras de ilusión y algún gesto de nervios como protagonistas.

También en el CEIP José Calvo Sotelo, dos mellizas, Marta y Sara, esperan a entrar a las 10 horas. Sus padres las acompañan en este primer día y les hacen fotos con sus mochilas nuevas, en las que se lee el nombre de cada una.

Preguntado por la climatización de las aulas, su padre, Javier, confirma que en este centro educativo tienen instalados ventiladores en todas las clases desde el curso pasado. Y es que, a pesar de que ya es septiembre, Madrid comienza este primer día de colegio en la capital con 24 grados a las 9.30 horas de la mañana.

Muchos tienen que dejar atrás el patín que les ha acompañado durante el verano, al perro que esperaba en brazos o incluso el móvil para cruzar las puertas del colegio y comenzar un nuevo curso. Con ellos también regresan los madrugones, los deberes, las actividades extraescolares y las carreras de las familias para cuadrar horarios.

El verano queda atrás y Madrid recupera desde este lunes el sonido de los patios, los reencuentros y las despedidas. Entre nervios, abrazos, mochilas nuevas y alguna lágrima, comienza de nuevo la rutina escolar

CL11