El IIS La Fe revela cómo el cáncer de mama triple negativo reprograma células inmunitarias para favorecer la metástasis
VALÈNCIA, 7 Sep. Agencias –
Un estudio del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe) ha demostrado que las células del cáncer de mama triple negativo son capaces de «reprogramar» a los macrófagos, unas células inmunitarias presentes en el entorno del tumor, para que liberen señales inflamatorias que facilitan la migración de las células cancerosas, su supervivencia y su colonización del pulmón.
El cáncer de mama triple negativo puede «educar» a células del sistema inmunitario para que le ayuden a «preparar el camino» hacia la metástasis pulmonar. Esta es la principal conclusión de un estudio liderado por investigadores del grupo de Investigación Traslacional en Cáncer del IIS La Fe y del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, publicado en la revista científica ‘OncoImmunology’, según ha informado el centro en un comunicado.
La metástasis es la principal causa de mortalidad en pacientes con cáncer de mama triple negativo, una de las formas más agresivas de este tipo de cáncer. Este subtipo tumoral se caracteriza por la ausencia de receptores hormonales y HER2, lo que «limita» las opciones de tratamiento dirigidas y se asocia a una 2mayor capacidad de diseminación y recaída».
Hasta ahora, una de las grandes preguntas en la investigación del cáncer era cómo algunas células tumorales logran sobrevivir al viaje por el organismo y establecerse en órganos distantes. Este estudio aporta una respuesta: el tumor no actúa de forma aislada, sino que «modifica» células de su entorno para ponerlas «a su servicio».
En concreto, los investigadores han observado que las células tumorales «educan» a los macrófagos y los convierten en macrófagos asociados al tumor. Una vez reprogramados, estos macrófagos liberan un conjunto de señales de comunicación celular –entre ellas las citoquinas y quimiocinas CCL3, CCL4, CXCL2 e IL-1B– que activan programas biológicos en las células tumorales que aumentan su capacidad para desplazarse, atravesar la pared de los vasos sanguíneos y establecerse posteriormente en el pulmón.
Según el IIS La Fe, dicho de otro modo, el cáncer de mama triple negativo consigue que células que forman parte del sistema inmunitario «contribuyan a generar un ambiente más favorable para la progresión tumoral». El estudio también muestra que esta «conversación» entre tumor y macrófagos no solo facilita la colonización pulmonar, sino que contribuye a crear un entorno inmunitario «más permisivo».
Los macrófagos reprogramados favorecen la aparición de células T reguladoras, un tipo de célula inmunitaria que puede reducir la respuesta defensiva frente al tumor y reforzar un microambiente inmunosupresor. María Rosado Sanz, autora del estudio, ha explicado que este hallazgo «ayuda a explicar por qué algunos tumores de mama triple negativo presentan un comportamiento más agresivo y peor respuesta a determinados tratamientos».
De hecho, el trabajo relaciona la presencia de programas inmunosupresores y macrófagos con perfil protumoral con una peor respuesta a la quimioterapia neoadyuvante. Una de las aportaciones más relevantes del estudio es que los investigadores no solo identifican esta comunicación entre tumor y macrófagos, sino que también demuestran que su bloqueo reduce varios de los procesos necesarios para la diseminación tumoral.
Para ello, utilizaron inhibidores dirigidos frente a distintos receptores implicados en esta comunicación -como maraviroc, navarixin y anakinra-, observando una reducción de la migración de las células tumorales y de la colonización pulmonar en modelos preclínicos.
Aunque estos resultados todavía deben validarse en estudios adicionales antes de su aplicación clínica, la investigación abre «una posible vía» para diseñar estrategias dirigidas a impedir que el tumor prepare el terreno para la metástasis.
El trabajo aporta una nueva perspectiva sobre la diseminación del cáncer en la que la metástasis «no dependería únicamente de las características propias de las células tumorales, sino también de su capacidad para modificar el entorno que las rodea y aprovechar células del sistema inmunitario».
En el caso del cáncer de mama triple negativo, donde la recaída metastásica sigue siendo uno de los «principales retos» clínicos, comprender estos mecanismos resulta «esencial» para desarrollar tratamientos «más eficaces» y explorar futuras combinaciones terapéuticas dirigidas al microambiente tumoral.
La investigación ha contado con la participación del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, el Hospital Universitari i Politècnic La Fe, la Universitat de València, el Centre Nacional d’Anàlisi Genòmica, la Universitat de Barcelona y el Princess Máxima Center for Pediatric Oncology, entre otras instituciones colaboradoras.
La investigación ha recibido apoyo de la Asociación de Mujeres Afectadas de Cáncer de Mama (AMACMA D8) de Requena, de proyectos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, del programa VLC-BIOMED 2024 de la Universitat de València y el IIS La Fe, y de becas predoctorales de la Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer, Erasmus+ y la Generalitat Valenciana.
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