Las empresas de depuración de aguas facturaron 1.580 millones de euros en 2025, un 7,8% más, según Informa
MADRID 3 Sep. (Agencias) –
Las empresas dedicadas a la explotación de plantas depuradoras en el mercado nacional facturaron 1.580 millones de euros en 2025, lo que supone un aumento del 7,8% frente al 2024, según publica Informa este jueves.
La filial de Cesce observa en el último bienio una «notable aceleración» del crecimiento de volumen de negocio respecto a años previos –la variación interanual en 2024 fue del 6,2%–, que atribuye a factores como la recuperación de las precipitaciones, el dinamismo de la actividad turística y la actualización de tarifas ante el encarecimiento de costes y el endurecimiento del marco regulatorio.
También apunta en un comunicado que la incorporación de tecnologías avanzadas está mejorando la eficiencia operativa y que la comercialización de lodos tratados y agua regenerada está favoreciendo la generación de ingresos complementarios.
El número de plantas de depuración de aguas residuales (EDAR) urbanas en explotación en 2025 fue de 5.000, que alcanzaron un caudal total depurado de 5.880 hectómetros cúbicos, lo que implica un incremento interanual del 2,3%, «reforzando su tendencia ascendente».
Por otra parte, de acuerdo con el ‘Informe especial «Depuración de Aguas»‘ del Observatorio Sectorial DBK de Informa, la actividad de prestación de servicios de explotación de plantas depuradoras de aguas residuales presenta un «notable» grado de concentración.
En concreto, el año pasado los cinco primeros operadores reunieron de forma conjunta el 52% del volumen de negocio sectorial, un porcentaje que se elevó hasta el 66% al considerar al grupo de los diez primeros.
Finalmente, el análisis señala que las «crecientes exigencias» legislativas en materia de saneamiento y depuración de aguas residuales, «especialmente» las derivadas de la nueva Directiva sobre el Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas (TARU), «elevarán las necesidades de tratamiento e impulsarán la actividad del sector en los próximos años», a lo que se suman las «carencias acumuladas» en infraestructuras hídricas, como consecuencia de la «insuficiente dotación histórica de recursos».
«Este contexto requerirá un importante esfuerzo inversor destinado a ampliar la capacidad de tratamiento y modernizar las instalaciones existentes», concluyen los autores, quienes prevén que «la mayor complejidad técnica de los proyectos previstos contribuirá a elevar el importe medio de los contratos».
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