1 septiembre 2026
El dominio del dólar se va erosionando de forma lenta pero segura
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YAKARTA – El papel del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial se ha ido erosionando gradualmente durante décadas. Sin embargo, diversas políticas de Washington, incluidas algunas medidas recientes deliberadamente inesperadas, han acelerado en ocasiones la desdolarización.

Dolarización

A pesar de las advertencias de John Keynes (1883-1946) y otros grandes economistas sobre los posibles problemas que acarrearía, Harry Dexter White, jefe de la delegación estadounidense, impuso un patrón oro indirecto en la conferencia de Bretton Woods de 1944.

Al fijar el precio del oro en dólares, la moneda estadounidense se convirtió en la moneda de reserva mundial, y las demás monedas quedaron vinculadas a ella mediante tipos de cambio fijos. Con este patrón oro indirecto, el precio del metal se fijó en dólares estadounidenses.

Otras monedas se vincularon al dólar, lo que reforzó su papel como moneda dominante. Otros acuerdos que podrían haber mitigado los problemas y las consecuencias adversas del sistema del dólar fueron rechazados de hecho por Estados Unidos en Bretton Woods.

El 90 % de las transacciones del mercado de divisas siguen realizando hoy en día en dólares. La mayor parte de las reservas de los bancos centrales siguen denominadas en dólares, mientras que el dólar estadounidense se sigue utilizando para facturar alrededor de dos quintas partes del comercio internacional.

Jomo Kwame Sundaram
El autor, Jomo Kwame Sundaram

Justo después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la economía estadounidense representaba una cuarta parte de la producción mundial, medida en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), y aún más en términos nominales. Desde entonces, la cuota de Estados Unidos en la economía mundial ha caído por debajo de 15 %.

Estados Unidos también representaba una cuarta parte de las exportaciones mundiales en aquella época. A diferencia de la mayoría de los demás países, la industria estadounidense salió fortalecida, en lugar de destruida, de la esa Segunda Guerra Mundial.

El tamaño, la liquidez y la profundidad de los mercados de capitales estadounidenses también han reforzado el papel del dólar. Su estatus especial en el sistema de Bretton Woods le confirió un «privilegio exorbitante», lo que aumentó la demanda internacional de bonos en dólares.

Esto ha permitido a la administración de Washington y a las empresas estadounidenses obtener préstamos a tipos de interés más bajos que los demás. El consiguiente aumento de la demanda de activos denominados en dólares también ha fortalecido el dólar.

Erosión del dominio del dólar

Desde entonces, la economía estadounidense se ha financiarizado y desindustrializado mucho más, y ahora representa menos de una décima parte de las exportaciones mundiales de bienes.

Sin embargo, aunque Estados Unidos representa actualmente menos de 15 % de la renta mundial en PPA, su mercado bursátil sigue representando más de tres quintas partes de la capitalización bursátil total del mundo.

El estudio realizado en 2022 por el destacado economista monetario internacional Barry Eichengreen sobre las reservas de divisas de los bancos centrales mostró que la cuota del dólar en las reservas de divisas cayó de 70 % en 2000 a menos de 60 % en 2021; desde entonces, ha descendido hasta situarse por debajo de 58 % a principios de 2025.

El periodista, economista y analista económico estadounidense y nicaragüense Ben Norton sugiere que la proporción real del dólar en las reservas extranjeras es aún menor y sigue disminuyendo. Algunos bancos centrales mantienen otras reservas fuera de sus balances por temor a que Occidente congele o confisque sus reservas de divisas.

A medida que la economía estadounidense se ha desindustrializado y financiarizado, el sistema del dólar ha cobrado mayor importancia a la hora de atraer a inversores extranjeros y provocar, de vez en cuando, burbujas en los mercados de capitales.

La desdolarización se acelera

La desdolarización se remonta a muchas décadas atrás, incluso cuando aún estaba vigente la paridad entre el dólar y el oro. Es bien conocida la anécdota de que Francia exigió oro a cambio de dólares y luego devolvió los lingotes bajo escolta armada.

Muchas de las recientes políticas de Donald Trump desde su retorno a la Casa Blanca han agravado la preocupación internacional por la tenencia de activos denominados en dólares. La mayor beligerancia de Washington, que incluye aranceles ilegales, sanciones y bombardeos, también ha acelerado la desdolarización.

Los intentos de Trump de influir en la Reserva Federal de Estados Unidos y en otras instituciones públicas de supervisión y regulación también han sacudido la confianza pública e internacional. Los despidos humillantes de funcionarios supuestamente recalcitrantes tampoco han ayudado.

En el primer semestre del segundo mandato presidencial de Trump, el dólar sufrió su mayor caída desde la crisis del petróleo provocada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de 1973, con un descenso de más de 10 % frente a otras divisas importantes, antes de fluctuar considerablemente.

Después de que Trump amenazara con imponer aranceles masivos a todos los demás países el 2 de abril de 2025, crecieron rápidamente los temores a «un colapso simultáneo de los precios de todos los activos estadounidenses».

En lugar de la habitual «huida hacia la seguridad» hacia los activos en dólares que solía producirse cuando se avecinaban crisis, parece que «el mercado ha perdido la fe en los activos estadounidenses», vendiéndolos en respuesta a las nuevas amenazas e incertidumbres.

Desde entonces, las incertidumbres han agravado la volatilidad de los mercados y del dólar en todo el mundo. Como era de esperar, los gobiernos e inversores extranjeros buscan alternativas al dólar.

El economista e historiador económico estadounidense Barry Eichengreen ya había previsto anteriormente un declive gradual del dominio del dólar y una lenta transición hacia un sistema de reservas multidivisa más equilibrado.

Aunque el presidente de Estados Unidos no es la única causa de la reciente aceleración de la desdolarización, las políticas del llamado Trump 2.0 -para distinguir su segunda administración de la primera, entre 2017 y 2021- han llevado a las autoridades monetarias de todo el mundo a considerar alternativas al dólar estadounidense como moneda de reserva mundial.

Más recientemente, Eichengreen ha advertido de una probable aceleración del declive del dólar, expresando su preocupación por sus efectos adversos. Esto supondría una amenaza para las instituciones financieras que poseen activos denominados en dólares, ya que estos perderían valor en términos de divisas extranjeras.

¿No hay alternativa?

Sin embargo, Eichengreen insiste en que «ninguna otra moneda… está en condiciones de ocupar el lugar del dólar». Ni el euro ni el renminbi tienen la capacidad ni la ambición de sustituir al dólar.

Dado que las criptomonedas de emisión privada no funcionan como monedas, salvo para transacciones principalmente ilícitas, Eichengreen espera que el dólar siga siendo «la camisa sucia más limpia del montón».

T: MF / ED: EG

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