31 agosto 2026

Casi 800 autónomos solicitan la ayuda de la Comunidad para cubrir la cuota durante su baja médica

Casi 800 autónomos solicitan la ayuda de la Comunidad para cubrir la cuota durante su baja médica
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MURCIA, 31 Ago. Agencias –

La ayuda puesta en marcha por la Comunidad para cubrir las cuotas de los autónomos durante los dos primeros meses de una baja médica ha recibido ya 795 solicitudes, de las que 260 han sido concedidas y más de 500 permanecen en proceso de tramitación y revisión. La elevada demanda ha llevado al Gobierno regional a ampliar hasta el próximo 15 de octubre el plazo para solicitar esta prestación, inicialmente previsto para el mes de julio.

La medida, dotada con dos millones de euros, contempla una ayuda directa de hasta 700 euros para los trabajadores por cuenta propia que se encuentren de baja por enfermedad o accidente y pretende aliviar uno de los problemas que afronta este colectivo cuando no puede desarrollar su actividad: la pérdida de ingresos mientras continúa haciendo frente a determinados gastos asociados al negocio.

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Murcia (ATA Murcia), Francisco Casado, considera «súper positiva» la respuesta a la convocatoria y sostiene que la medida responde a una reivindicación que la organización venía planteando desde hace años.

Casado defiende que el autónomo debe contar con una red de protección que le permita afrontar una enfermedad o un accidente sin que la imposibilidad temporal de trabajar se convierta también en un problema económico. «También cotizamos, también contribuimos», recuerda el presidente de ATA Murcia, quien reclama que este tipo de medidas no tengan carácter temporal.

«Lo que tiene que hacerse es intentar mantenerse, son medidas que no pueden establecerse con un tiempo limitado», señala Casado, que apuesta por una equiparación progresiva de los derechos sociales de los trabajadores por cuenta propia con los de los asalariados.

La Comunidad puso en marcha esta línea a mediados de mayo, después de que el presidente regional, Fernando López Miras, anunciara el pasado mes de abril la creación de esta ayuda. En sus primeros dos meses y medio de funcionamiento ya había recibido cerca de 400 solicitudes, una cifra que prácticamente se ha duplicado desde entonces.

Para el consejero de Empresa, Empleo y Economía Social, Luis Alberto Marín, la respuesta a la convocatoria «demuestra que era una necesidad y una demanda social», y evidencia, a su juicio, la importancia de mantener un contacto permanente con las organizaciones que representan a los autónomos para conocer sus problemas y diseñar medidas de apoyo.

La ayuda para las bajas médicas se suma así a otras actuaciones dirigidas a acompañar a los trabajadores por cuenta propia en las distintas etapas de su actividad. Porque si dejar de trabajar durante una enfermedad puede poner en riesgo los ingresos de un autónomo, poner en marcha un negocio también implica afrontar las incertidumbres propias de los primeros años de actividad.

«Los primeros años son sin duda los más complicados», apunta Marín, que destaca que iniciar un proyecto desde cero suele requerir una inversión inicial que tarda un tiempo en rentabilizarse. En esa primera etapa se sitúa precisamente uno de los principales focos de atención de ATA.

«El inicio es cuando consideramos que el emprendedor viene con más dudas, con más incertidumbres, viene más verde», explica Casado en una entrevista concedida a Agencias, que considera necesario acompañar al empresario no solo en el momento del alta, sino también durante los tres o cuatro primeros años, mediante asesoramiento especializado que permita detectar problemas y pautar el crecimiento y la consolidación del negocio.

Ese acompañamiento, añade, debe extenderse también a la fase final de determinadas actividades. ATA reclama que se preste atención a negocios que han sido viables durante años pero que «por circunstancias y por el contexto económico actual» presentan dificultades al final de la vida laboral de su titular, especialmente, destaca el comercio. En estos casos, Casado apuesta por un asesoramiento que permita, cuando sea necesario, «un cierre programado» que evite que al término de la actividad «sufran un menoscabo que pueda perjudicarle el resto de su vida laboral y de su retiro como pensionista».

Uno de los instrumentos que la Comunidad utiliza para facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos es la Cuota Cero Ampliada, una subvención que permite a los beneficiarios cubrir las cuotas correspondientes a la base mínima de cotización a la Seguridad Social durante los primeros años de actividad.

Los datos de seguimiento de esta ayuda apuntan a una elevada permanencia de los negocios. De los 1.541 autónomos que solicitaron la Cuota Cero Ampliada en las convocatorias de 2022 y 2023, un total de 1.214 mantienen actualmente sus negocios abiertos, lo que supone cerca del 79%, es decir, casi ocho de cada diez.

El estudio, coordinado por el Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF) junto con el Observatorio Ocupacional, ha realizado un seguimiento individualizado de estos proyectos durante los tres años posteriores a la concesión de las ayudas.

Para Casado, estas cifras reflejan que la Cuota Cero está contribuyendo a favorecer la viabilidad de los nuevos negocios. «La Región de Murcia y el Gobierno de la Región de Murcia en colaboración con ATA fue de los pioneros que puso en marcha la Cuota Cero», recuerda el presidente de la asociación, que vincula la elevada permanencia también con el asesoramiento que recibe el emprendedor durante los primeros pasos.

Marín incide en la misma idea, aunque amplía el objetivo: «Nuestro objetivo es acompañar al autónomo en todas las fases del negocio y complementar las ayudas e incentivos con formación, asesoramiento y apoyo», afirma.

La Cuota Cero cuenta este año con cerca de seis millones de euros de presupuesto y forma parte de una estrategia más amplia de apoyo al trabajo autónomo. La Comunidad dispone además de la línea APRO del Instituto de Fomento (Info), destinada a la modernización de pequeños negocios, que recientemente ha concedido medio millón de euros a una quincena de proyectos promovidos por autónomos.

A estas medidas se suman ayudas de entre 3.000 y 9.900 euros para personas desempleadas que decidan iniciar una actividad empresarial, así como la posibilidad de capitalizar la prestación por desempleo y acceder a ayudas vinculadas al pago de las cuotas a la Seguridad Social.

El reto, tanto para la Administración como para las asociaciones de autónomos, no termina por tanto en conseguir que una persona se dé de alta, sino en lograr que ese negocio sobreviva, crezca y, llegado el caso, pueda afrontar también dificultades.

«Sabemos que es esencial que esos proyectos se consoliden y se estabilicen», señala Marín, que sitúa en ese objetivo la Estrategia Integral de Autónomos, consensuada con sindicatos, organizaciones y la Administración regional.

Desde ATA, Casado resume la cuestión en la necesidad de que el autónomo disponga de apoyo en todo el recorrido de su actividad: desde las dudas del primer día hasta la consolidación del negocio y, cuando sea necesario, su cierre. Un recorrido en el que, para la asociación, la protección ante una baja médica es una pieza más de un sistema de apoyo que reclama estable en el tiempo.

CL11