La Comunidad supera las 260 muertes por calor este verano, menos de la mitad que en 2025 pese a temperaturas récord
MADRID 30 Ago. Diario Dia –
La Comunidad de Madrid acumula más de 260 muertes atribuibles a las altas temperaturas durante la presente etapa estival, que comenzó a mediados de mayo, menos de la mitad de las registradas en el mismo periodo del pasado año (590), pese a las temperaturas récord que han marcado la primera parte del verano.
En total, se han contabilizado 267 decesos relacionados con el calor desde mediados de mayo hasta finales de esta semana, cuando las temperaturas han caído de forma notable, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.
En el caso de la región, las estimaciones desde mediados de mayo hasta el pasado día 26 apuntan a uno de los datos más bajos de la serie histórica, que se puso en marcha en 2015, solo por encima del mínimo registrado en el mismo periodo de 2020, con 263 decesos por esta causa. Además, supone poco más de una quinta parte del máximo histórico de 2022, con 1.308 muertes.
Esta cifra supone un 5,2% del total de muertes registrado en este periodo a nivel nacional, un total de 5.140, la cifra más alta en España para este periodo (supera los 4.789 fallecidos de 2022).
Del total de fallecimientos atribuibles a las temperaturas desde mediados de mayo en la región, 93 muertes se registraron en junio, en un mes marcado por una intensa ola de calor en su tramo final.
Esta cifra supone casi duplicar la registrada un año antes, cuando en el sexto mes del año se contabilizaron 48 muertes relacionadas con el calor (+93,75%).
El mes de julio concentró el grueso de muertes atribuibles a temperaturas extremas en la región. Un séptimo mes del año que estuvo marcado por varias olas de calor y, en la parte final, por los incendios que afectaron a la Sierra Oeste madrileña.
En este caso, el número de muertes atribuibles al calor se elevó a 121, el 45,3% del total en la región. En cualquier caso, se trata de una cifra muy por debajo de los 129 fallecimientos por esta causa registrados en julio del pasado año (-6,2%).
Finalmente, la cifra de fallecimientos por esta causa hasta el pasado día 26 de agosto es de 53, un 87,16% por debajo de las estimaciones registradas en el mismo periodo del pasado año (413 decesos).
Este octavo mes del año fue además el más letal a nivel nacional, al concentrar 2.055 muertes, por delante de julio, con 2.025 fallecidos, junio (937) y la segunda quincena de mayo, cuando se contabilizaron 123 defunciones.
En cuanto al perfil de las personas que se estima que han muerto en la región en el mencionado periodo de tiempo por esta causa, 160 fueron mujeres y 107, hombres. La práctica totalidad de los fallecidos tenían más de 65 años.
Las jornadas con mayor número de víctimas fueron los días 8 y 9 de julio, con 17 y 16 muertes atribuidas al calor, respectivamente. Les siguen los días 10 de julio y 24 y 25 de junio, con 15.
Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la primera parte del verano de 2026 se sitúa como el más cálido desde 1961, cuando empezaron las mediciones, con una temperatura media de 24,5 grados centígrados en junio y julio.
El riesgo de mortalidad aumenta entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado que la temperatura supera el umbral de riesgo para la salud, según el Ministerio de Sanidad.
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) está basado en un modelo de predicción que cruza tres fuentes de datos –el de defunciones diarias, las temperaturas de la Aemet y la población– y calcula las defunciones atribuibles al exceso o defecto de temperatura, es decir, al calor o al frío.
En el caso del frío, en la región se estimaron en 118 las muertes atribuibles a las bajas temperaturas durante los meses de enero (114) y febrero (cuatro).
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