Bonos del Tesoro de EEUU: qué pasa con la deuda y por qué inquieta a los mercados
MADRID 25 Ago. Diario Dia –
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos se han convertido en uno de los principales focos de atención de los mercados financieros después de que el rendimiento exigido por los inversores a la deuda estadounidense a largo plazo haya alcanzado niveles no vistos en años.
En concreto, el bono a 30 años llegó el pasado 18 de agosto al 5,337%, su nivel más alto desde 2007, mientras que el interés del bono a diez años llegó a superar el 4,7%.
La escalada no se limita a Estados Unidos. Los rendimientos de la deuda pública también han aumentado en otras grandes economías como Alemania y Japón, en un movimiento que refleja una combinación de inflación, incertidumbre geopolítica y mayores necesidades de financiación de los gobiernos.
¿POR QUÉ AUMENTAN LOS RENDIMIENTOS DE DEUDA PÚBLICA?
El aumento de los rendimientos responde a varios factores. Por un lado, las expectativas de inflación siguen presionando a los mercados, especialmente ante la falta de avances en Oriente Medio y el aumento de los precios del petróleo. Por otro, los inversores mantienen dudas sobre los elevados déficits públicos de algunas economías, especialmente Estados Unidos, según explica la plataforma de inversión XTB.
En esta línea, si los inversores creen que los gobiernos van a necesitar emitir grandes cantidades de deuda para financiar sus déficits, pueden exigir un mayor rendimiento para comprar esos bonos. Además, si existe el riesgo de que la inflación siga elevada, también exigirán una mayor compensación por prestar su dinero durante muchos años.
En el caso de Estados Unidos, esta presión coincide además con un aumento de las emisiones de deuda de grandes empresas tecnológicas para financiar sus inversiones en inteligencia artificial. Según XTB, estas emisiones compiten con las de los gobiernos por atraer el dinero de los inversores.
Las empresas vinculadas a la IA ya han emitido bonos por unos 190.000 millones de dólares en 2026 (162.900 millones de euros), frente a los 138.000 millones de todo 2025 (118.400 millones de euros). La cifra incluye los 25.000 millones de dólares (21.400 millones de euros) emitidos por Amazon en julio y supone un aumento del 37,7% respecto al año anterior, pese a que todavía quedan varios meses para cerrar 2026.
¿QUÉ ESTÁ HACIENDO EL TESORO DE ESTADOS UNIDOS?
Ante el repunte de los rendimientos, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció el 19 de agosto que duplicará, al menos, el tamaño de algunas de sus operaciones de recompra de bonos a largo plazo, hasta un mínimo de 4.000 millones de dólares por operación (3.456 millones de euros), frente a los 2.000 millones anteriores (1.728 millones de euros).
Estas operaciones se centrarán en deuda con vencimientos de entre 10 y 30 años y se desarrollarán entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre.
La recompra consiste, en términos sencillos, en que el Tesoro vuelve al mercado para comprar bonos que ya están en manos de los inversores. Con ello busca aportar liquidez y aumentar la demanda de estos títulos, lo que puede ayudar a contener sus rendimientos.
El anuncio tuvo un efecto inmediato sobre el mercado. El rendimiento del bono estadounidense a 30 años se moderó hasta el 5,2%, frente al máximo del 5,33% alcanzado el día anterior, mientras que el bono a diez años bajó hasta el 4,65%, frente al 4,74% previo.
Sin embargo, XTB considera que estas compras de deuda pública no solucionan problemas de fondo como el coste creciente de financiarla y señala que la solución requiere una reforma del sistema por completo.
¿POR QUÉ PREOCUPA EL COSTE DE LA DEUDA?
La deuda pública estadounidense ha superado los 40,047 billones de dólares (34,43 billones de euros), una cifra que ha vuelto a poner el foco sobre el coste que tendrá para el Gobierno financiar sus necesidades.
Si el Tesoro tiene que pagar más intereses para conseguir financiación, una mayor parte del presupuesto tendrá que destinarse al pago de los intereses de la deuda.
Según XTB, un aumento de un punto porcentual en el rendimiento del bono estadounidense a 10 años podría suponer unos 3,5 billones de dólares adicionales (3,003 billones de euros) en pagos de intereses durante la próxima década.
En concreto, se estima que el coste de los intereses represente alrededor del 3,3% del PIB del 2026, mientras que para 2036 copará el 4,6%. Esos 1,3 puntos porcentuales son miles de millones de dólares que en lugar de invertirse en otras alternativas, irán a pagar intereses, según XTB.
Asimismo, la plataforma de inversión explica que Estados Unidos pagará alrededor de un billón de dólares en intereses durante 2026, frente a los unos 345.000 millones de 2020.
El propio secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha restado importancia al hecho de que la deuda haya superado los 40 billones de dólares y ha defendido que el crecimiento económico permitirá hacer frente a esta situación. También ha avanzado un nuevo plan fiscal centrado en la consolidación presupuestaria.
«No hay nada mágico en esos 40 billones de dólares. Y podemos salir de esta situación mediante el crecimiento económico», ha aseverado para después añadir que la población debe pensar que se trata de «inversión para el futuro» y no de «gasto gubernamental».
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