Granadas para el ‘corazón rígido’: su consumo puede mejorar hasta un 80% un tipo de insuficiencia cardíaca
MADRID, 24 Ago. (Agencias) –
Un compuesto producido por el organismo tras el consumo de granadas mejora la función cardíaca hasta en un 80 por ciento en un tipo de insuficiencia cardíaca con opciones de tratamiento limitadas, según un nuevo estudio de científicos del King’s College de Londres (Reino Unido).
Este hallazgo, publicado en ‘Science Advances’, podría dar esperanza a millones de personas que padecen un tipo de insuficiencia cardíaca en la que el corazón conserva su capacidad para bombear sangre, pero se vuelve rígido y tiene menos capacidad para relajarse entre latidos, lo que dificulta que se llene de sangre. Esto se conoce como insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada y representa aproximadamente la mitad de todos los casos de insuficiencia cardíaca.
Esta afección puede provocar dificultad para respirar, fatiga, menor capacidad para hacer ejercicio y una mala calidad de vida en general. A pesar de su creciente prevalencia, los tratamientos efectivos siguen siendo relativamente limitados. Esta afección es difícil de tratar debido a que está influenciada por diversos factores, como el envejecimiento, la hipertensión y la diabetes.
Dado que el corazón aún puede bombear con normalidad, pero se vuelve rígido y no se llena adecuadamente, los tratamientos para la insuficiencia cardíaca son menos efectivos. Por ello, los médicos se centran en controlar las afecciones subyacentes y recomiendan modificaciones en el estilo de vida, como la pérdida de peso y el control del azúcar en sangre.
«Este tipo de insuficiencia cardíaca es cada vez más frecuente a medida que la población envejece y aumentan las tasas de obesidad y diabetes. A pesar de su creciente impacto, las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas debido a la complejidad de la enfermedad y a la gran variabilidad entre los pacientes», ha afirmado Joseph Burgoyne, autor principal del estudio y miembro del King’s College de Londres.
EL PAPEL DE LA UROLITINA A
En este contexto, la urolitina A ha despertado un interés creciente en los últimos años debido a su relación con el envejecimiento saludable y la función mitocondrial, un proceso del organismo que genera energía. En un hallazgo sin precedentes, los científicos descubrieron que la urolitina A activa una proteína llamada PKGla, la cual desempeña un papel importante tanto en la función de los vasos sanguíneos como en la relajación del músculo cardíaco. La urolitina A actúa sobre un aminoácido específico de la proteína, activando una vía que produce beneficios cardiovasculares.
Los investigadores del King’s College de Londres también probaron la urolitina A en tejido cardíaco humano artificial creado a partir de células madre humanas. Este es un modelo de laboratorio de vanguardia que reproduce fielmente la estructura y función del músculo cardíaco humano. La urolitina A mejoró significativamente la relajación del tejido en estas células, lo que sugiere que los hallazgos podrían ser relevantes para la función cardíaca humana.
A diferencia de muchos compuestos experimentales, la urolitina A ya ha sido evaluada en estudios en humanos y muestra un perfil de seguridad favorable. Si bien se necesita más investigación antes de que los hallazgos puedan traducirse en tratamientos para los pacientes, el estudio identifica tanto una nueva diana farmacológica prometedora como un compuesto de origen natural que podría ayudar a abordar un desafío importante en la medicina cardiovascular.
«Este tipo de insuficiencia cardíaca sigue siendo una de las formas más difíciles de tratar de cardiopatía. Nuestros hallazgos identifican una diana terapéutica completamente nueva y demuestran que la urolitina A puede activar esta vía para mejorar la relajación cardíaca y reducir la gravedad de la enfermedad. Esto abre la prometedora posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos que mejoren los resultados clínicos y la calidad de vida de las personas que padecen esta afección», ha indicado Joseph Burgoyne, autor principal del estudio.
Según Burgoyne, pese a que no existen pruebas suficientes para sugerir que las personas deban consumir granadas para tratar la insuficiencia cardíaca, estos hallazgos plantean la posibilidad de que los enfoques dietéticos que mejoran la producción de urolitina A puedan ayudar a aliviar esta afección.
«Si bien estos hallazgos son prometedores, los beneficios hasta ahora se han observado en animales y en tejido humano artificial, por lo que se necesitan ensayos clínicos con personas para comprobar si este enfoque es eficaz para los pacientes. Mientras tanto, una dieta sana y equilibrada sigue siendo una de las mejores maneras de cuidar el corazón. Consumir abundantes frutas y verduras se asocia con una mejor salud cardiovascular, pero es importante recordar que ningún alimento por sí solo puede prevenir o tratar las enfermedades cardíacas», ha finalizado James Leiper, director de investigación de la British Heart Foundation.
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