19 agosto 2026

Más de 3.000 incidencias movilizan a arquitectos técnicos y bomberos para revisar edificios en Granada

Más de 3.000 incidencias movilizan a arquitectos técnicos y bomberos para revisar edificios en Granada
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GRANADA 19 Ago. –

Más de 3.000 solicitudes de intervención han sido recibidas por los servicios de emergencia tras los terremotos registrados desde el pasado 14 de agosto en Granada y su área metropolitana y que tuvieron su máxima expresión en dos fuertes sacudidas de 4,8 Mw el sábado y el martes.

Así lo ha informado el Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Granada en un comunicado en el que detallan que para contrarrestar los efectos de los sismos, desde ese mismo día arquitectos técnicos, bomberos y técnicos municipales trabajan de forma coordinada sobre el terreno para evaluar los edificios afectados, descartar posibles daños estructurales y localizar elementos que puedan presentar riesgo de desprendimiento a la vía pública.

La institución colegial expone que el dispositivo se ha desplegado especialmente en las zonas que han concentrado un mayor número de incidencias, entre ellas el distrito del Zaidín y distintas áreas del centro de Granada, además de municipios del área metropolitana como Ogíjares.

Las primeras actuaciones se han centrado en aquellos inmuebles cuyos daños podían comprometer su seguridad o habitabilidad. Una vez atendidas las situaciones más urgentes, los equipos han comenzado un barrido sistemático por las zonas afectadas para identificar daños y comprobar el comportamiento de los edificios.

La presidenta del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Granada , María Paz García, explica que esta institución movilizó el 15 de agosto a los profesionales disponibles de su grupo de 80 voluntarios especializados en emergencias, creado hace 15 años coincidiendo con el terremoto de Lorca.

«Los bomberos han recibido más de 3.000 solicitudes de intervenciones por incidencias y, desde el Colegio, movilizamos en un principio a un grupo de 20 arquitectos técnicos voluntarios, que han llegado a ser hasta 80, y están trabajando en parejas, acompañados por bomberos, para realizar las inspecciones mediante una aplicación móvil que permite registrar las actuaciones y sus resultados», señala García.

«Estamos haciendo un barrido por las zonas donde se ha producido una mayor incidencia, atendiendo tanto lo que nos trasladan los servicios de emergencia como aquello que detectamos directamente a pie de calle», añade.

La presidenta del COAATGR destaca que una de las prioridades en esta fase es localizar aquellos elementos que, sin afectar necesariamente a la estructura del edificio, puedan haberse desprendido o haber quedado inestables.

«Ahora mismo la prioridad es aquello que pueda tener riesgo de caída, especialmente cornisas, revestimientos, tejas u otros elementos que puedan suponer un peligro para las personas. También estamos transmitiendo tranquilidad a los vecinos y explicándoles cómo se ha comportado el edificio», agrega.

El barrido realizado en el Zaidín, una de las zonas que está concentrando una mayor atención, permite comprobar el comportamiento de edificios antiguos construidos fundamentalmente con sistemas de muros de carga. En el Albaicín y en la zona centro, por su parte, las primeras inspecciones no han detectado incidencias estructurales de relevancia.

Los edificios de hormigón también están mostrando, de forma general, un buen comportamiento frente a los movimientos registrados. Las inspecciones realizadas hasta el momento apuntan a que los principales daños se concentran en elementos no estructurales, como tabiquerías, revestimientos, falsos techos, cornisas, petos, tejas y elementos ornamentales.

ACTUALIZACIÓN DE LA NORMATIVA SISMORRESISTENTE ESPAÑOLA

El doctor ingeniero de la edificación Ignacio Arto, colaborador del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), considera que esta circunstancia pone de manifiesto la importancia de prestar una atención específica a estos componentes de los edificios, principalmente trozos de fachadas, balcones o cornisas, que caen desde cierta altura y pueden provocar un gran daño a viandantes.

Este experto considera que las estructuras de los edificios construidos actualmente presentan, en términos generales, un nivel de calidad y seguridad elevado, aunque defiende la actualización de la normativa sismorresistente española. España es el único país de Europa que no ha adaptado el Eurocódigo 8.

«La normativa actual, que data de 2002, supuso un gran avance, pero es necesario incorporar nuevos conocimientos y acercarla a los criterios del Eurocódigo 8, donde aparecen aspectos de cálculo y constructivos que podrían mejorar todavía más el comportamiento de los edificios que se proyectan y construyen actualmente», señala.

Arto recuerda además que el sureste español ha experimentado históricamente terremotos de intensidad elevada y considera fundamental combinar la calidad constructiva con la formación de los técnicos, la implicación de las administraciones y la información a la ciudadanía, como está sucediendo en este terremoto localizado en Granada.

En este sentido, subraya que ante un terremoto es importante mantener la calma y conocer las pautas adecuadas de actuación. Una vez descartado el daño estructural, los equipos de intervención pasan a una segunda fase destinada a identificar y, cuando sea necesario, retirar o asegurar aquellos elementos que puedan caer a la vía pública.

El jefe de Bomberos de Granada, Gustavo Molino, explica que esta metodología permite establecer prioridades y actuar de manera segura. «Primero se realiza una inspección por parte de los técnicos para determinar si existe daño estructural y cuál es su gravedad. Una vez descartado, pasamos a revisar todos aquellos elementos vulnerables que puedan presentar riesgo de caída a la vía pública», detalla Molino.

Los trabajos continuarán durante las próximas semanas, con el objetivo de completar el recorrido por las zonas afectadas y atender las nuevas incidencias que puedan comunicarse. La coordinación entre bomberos, Ayuntamiento y arquitectos técnicos permitirá centralizar la información obtenida en las inspecciones y mantener un seguimiento de las actuaciones realizadas, al tiempo que se ofrece a los vecinos información técnica y tranquilidad ante los daños visibles que presentan algunos inmuebles.