Save the Children alerta de que más de 8.000 niños han interrumpido su educación tras el terremoto en Indonesia
MADRID, 17 Ago. Diario Dia –
Más de 8.000 niños y niñas de la provincia de Nusa Tenggara Oriental, en el sur de Indonesia, afrontan riesgos para su seguridad, además de haber interrumpido su educación después de que un terremoto de magnitud 7,7 sacudiera la isla de Flores, según ha informado la ONG Save the Children.
El balance de víctimas mortales por el terremoto ha aumentado a 68, según las últimas informaciones ofrecidas este lunes por las autoridades del país, que sitúan en unos 13.000 los desplazados, además de numerosos daños materiales.
Save the Children ha señalado además que un segundo terremoto, de magnitud 6,9, se produjo frente a la isla occidental de Sumatra, lo que pone de manifiesto «la vulnerabilidad» de Indonesia a la actividad sísmica, al estar situada en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico.
Según la organización, esta catástrofe se ha producido en un contexto de desafíos ya existentes, entre ellos una sequía provocada por El Niño y los riesgos volcánicos persistentes vinculados al monte Lewotobi, cuyo impacto acumulado «amenaza la salud, la protección, la educación y el bienestar psicosocial de los niños y niñas».
Save the Children ha explicado que se encuentra evaluando las necesidades de los menores y las familias afectados en Nusa Tenggara Oriental junto con una organización socia local, con el objetivo de poner en marcha una respuesta humanitaria.
«EN EL MOMENTO MÁS INTENSO, NI SIQUIERA PODÍA MANTENERME EN PIE»
Agus, de 46 años, y su esposa Euis, de 39, ambos con discapacidad visual, relataron a Save the Children cómo corrieron para poner a salvo a su hijo de seis meses cuando el terremoto sacudió la localidad montañosa de Ruteng, en la isla de Flores. La familia vive en una escuela para personas con necesidades especiales, donde Euis trabaja como profesora.
«Una vez que llegamos al patio trasero, el temblor se hizo mucho más fuerte. En el momento más intenso, ni siquiera podía mantenerme en pie. Abracé a mi hijo, a mi esposa y a mi suegra. Mi esposa no podía agarrarse con fuerza a mí porque tenía que sostener al bebé. Así que abrí bien las piernas e intenté rodearlos a todos con mis brazos. Conseguimos mantener esa posición durante aproximadamente un minuto porque el terremoto fue muy violento», ha relatado Agus.
El director de Acción Humanitaria y Resiliencia de Save the Children Indonesia, Fadli Usman, ha añadido que «este devastador terremoto ha causado un enorme sufrimiento y daños, al tiempo que ha agravado las vulnerabilidades ya existentes provocadas por los desastres recurrentes en Flores».
«Los niños y niñas se encuentran entre las personas más expuestas al riesgo. Proteger su bienestar y su futuro requiere algo más que responder a sus necesidades inmediatas; requiere una inversión sostenida en recuperación y resiliencia. Junto con nuestra organización socia local, CIS Timor, estamos trabajando para apoyar a los niños, niñas y familias afectados», ha subrayado Usman.
Asimismo, Usman ha indicado que las prioridades inmediatas incluyen garantizar que los menores tengan acceso a la educación y apoyar los medios de vida de las familias para prevenir la pérdida de aprendizaje, la malnutrición, el trabajo infantil, el matrimonio infantil y otros riesgos para la protección.
Save the Children ha reclamado que, junto con el apoyo vital inmediato, debe darse la misma prioridad al restablecimiento de los servicios esenciales, al fortalecimiento de la resiliencia de las familias y las comunidades y a la creación de oportunidades para que los niños «puedan recuperarse de las consecuencias» del terremoto.
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