17 agosto 2026

Descubren un nuevo mecanismo cerebral por el que fármacos como Ozempic favorecen la pérdida de peso

Descubren un nuevo mecanismo cerebral por el que fármacos como Ozempic favorecen la pérdida de peso
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   MADRID, 17 Ago. Agencias –

Investigadores han dado un paso más en la comprensión de cómo actúan en el organismo los fármacos GLP-1, uno de los tratamientos más eficaces frente a la obesidad y cuyo uso se ha disparado en los últimos años. El trabajo aporta nuevas claves sobre la compleja relación entre estos medicamentos, el cerebro y el control del peso.

   Una nueva investigación de la Universidad de Yale (EEUU) ha demostrado que las terapias con GLP-1, como ‘Ozempic’, activan las neuronas del péptido relacionado con la proteína agouti (AgRP), un mecanismo que favorece la pérdida de peso.

   El estudio, publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS), desafía la creencia arraigada de que estas neuronas cerebrales actúan únicamente para oponerse a la pérdida de peso.

   «Esto cambia por completo nuestra forma de pensar sobre el mecanismo implicado en estos medicamentos y proporciona una nueva perspectiva sobre la biología subyacente a sus efectos a largo plazo, abriendo una vía para el desarrollo de fármacos más eficaces», ha destacado Mateus d’Ávila, candidato a doctorado en neurociencia que trabaja en el laboratorio de Tamas Horvath en el Departamento de Medicina Comparada de la Facultad de Medicina de Yale (YSM) y primer autor del estudio.

   La semaglutida, el principio activo de fármacos GLP-1 como ‘Ozempic’, se ha convertido en uno de los medicamentos más eficaces desarrollados para la obesidad. Sin embargo, aún no se comprende totalmente su funcionamiento. Las generaciones anteriores de fármacos para adelgazar suprimen el apetito casi con la misma eficacia que la semaglutida, pero ninguno produce el mismo grado de pérdida de peso sostenida.

   Para los investigadores de Yale, esto sugería que la semaglutida tenía un efecto que iba más allá de la simple reducción del apetito. Antes de su estudio, la opinión generalizada era que los fármacos GLP-1 promueven la pérdida de peso al reducir la actividad de las neuronas que regulan el hambre. Si bien esta hipótesis se ha debatido ampliamente, el papel de las neuronas AgRP en la pérdida de peso durante el tratamiento crónico con GLP-1 no se había probado directamente ‘in vivo’.

   En el nuevo estudio, los investigadores querían descubrir esa biología desconocida. Al comprender cómo se adapta el cerebro al tratamiento, esperaban revelar nuevas dianas terapéuticas que, con el tiempo, podrían conducir a medicamentos aún mejores para la obesidad.

   Para el estudio, combinaron varios enfoques complementarios en un modelo de ratón y monitorizaron el peso corporal, la ingesta de alimentos, el metabolismo y el gasto energético durante el tratamiento con semaglutida. También utilizaron métodos genéticos que les permitieron eliminar o silenciar selectivamente las neuronas AgRP del hambre, lo que les permitió determinar si dichas neuronas eran necesarias para los efectos del fármaco.

   Al tratar ratones modificados genéticamente para carecer de neuronas AgRP, los investigadores observaron que los fármacos GLP-1 ya no podían mantener la pérdida de peso. Experimentos posteriores mediante microscopía electrónica, biología molecular y electrofisiología demostraron que estas neuronas AgRP se activaban, en lugar de inhibirse, por la semaglutida.

UNA COMPLEJIDAD HASTA AHORA DESCONOCIDA

   Según los investigadores, estos hallazgos sugieren que el cerebro se adapta al déficit calórico provocado por el tratamiento con GLP-1 aumentando la actividad de las neuronas AgRP, responsables de la sensación de hambre, las cuales también coordinan la pérdida de grasa. Esto revela una complejidad hasta ahora desconocida en el funcionamiento de las terapias con GLP-1.

   Los autores apunta que, dado que el estudio se realizó en ratones, se necesita investigación adicional antes de que estos hallazgos puedan aplicarse a los seres humanos. Sin embargo, comprender con exactitud cómo actúan estos medicamentos en el cerebro es un paso importante para el desarrollo de futuros tratamientos contra la obesidad.

   «Al identificar un mecanismo neuronal previamente desconocido implicado en el mantenimiento de la pérdida de peso, nuestro trabajo proporciona nuevos conocimientos biológicos que podrían ayudar a los investigadores a diseñar terapias aún más eficaces o con menos efectos secundarios«, ha finalizado d’Ávila.

CL11