Los hutíes lanzan seis misiles y cuatro drones contra Marib y causan heridos y daños en zonas residenciales
MADRID 16 Ago. Diario Dia –
Los rebeldes hutíes de Yemen han lanzado seis misiles balísticos y cuatro drones contra distintos puntos de la ciudad yemení de Marib, bajo control gubernamental, en una nueva escalada que ha dejado varios heridos y ha ocasionado daños materiales en viviendas, vehículos e instalaciones civiles, según han informado las autoridades locales.
La oficina de prensa de la gobernación de Marib ha notificado que los ataques, perpetrados durante la noche del sábado, han alcanzado varios barrios residenciales de la ciudad, donde se concentra una elevada población desplazada por el conflicto.
Uno de los proyectiles ha impactado en el barrio de Al Sharika, en el norte de Marib, causando heridas a Omar Anwar Mohammed Hazaa, han apuntado las autoridades locales en un comunicado difundido en redes sociales.
Los bombardeos han generado también daños en otros sectores residenciales, donde han destruido varios vehículos civiles, además de causar desperfectos en viviendas y propiedades particulares, de acuerdo con la nota de la gobernación.
Las autoridades de Marib han atribuido estos ataques a los hutíes, a los que han descrito como fuerzas «respaldadas por Irán», y han apuntado que esta ofensiva forma parte de una estrategia dirigida contra zonas residenciales e infraestructuras civiles.
La oficina de prensa de la gobernación ha denunciado asimismo que esta nueva escalada pone en riesgo la vida de la población yemení, especialmente la de los desplazados que se encuentran en la ciudad de Marib y sus alrededores.
En este contexto, las autoridades locales han instado a la comunidad internacional y a las organizaciones humanitarias y de Derechos Humanos a condenar los ataques y documentar los hechos, que consideran una vulneración del Derecho Internacional Humanitario.
Los ataques de ese sábado por la noche llegan después de que el estratégico puerto yemení de Moca, en el estrecho de Bab el Mandeb, haya suspendido sus operaciones de manera indefinida tras una nueva ola de ataques aéreos lanzada este pasado viernes por la insurgencia hutí, en el último episodio de una serie de bombardeos que comenzaron el pasado 9 de agosto y que han causado al menos siete muertos en las instalaciones.
Los hutíes esgrimen que esta ola de ataques ha ido exclusivamente dirigida contra militares y armamento saudí desplegado en el puerto, y han acusado a las autoridades del reino árabe, aliadas del Gobierno yemení de Adén, de fomentar una nueva escalada de tensión en el país al hilo de la guerra de Irán. Teherán, cabe recordar, es el gran aliado regional de los hutíes, que desde hace una década controlan la capital del país, Saná.
Esta nueva oleada de ataques se enmarca en un repunte de la violencia en Yemen después de varios años de relativa contención tras la tregua de 2022, con Marib como uno de los principales puntos estratégicos del conflicto entre las fuerzas leales al Gobierno reconocido internacionalmente y los hutíes.
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