El Govern abre el plazo para que los productores de patata se incorporen al plan de rotación contra la ‘Globodera’
PALMA, 15 Ago. Agencias –
La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha aprobado el Plan de Rotación para el control de ‘Globodera spp.’ en el cultivo de la patata y ha abierto el plazo para que las explotaciones agrarias situadas en los municipios infestados presenten sus planes individualizados de rotación.
La resolución, publicada este sábado en el Boletín Oficial de Baleares (BOIB), establece que los productores podrán presentar sus propuestas desde este domingo hasta el próximo 30 de septiembre. La Dirección General de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural resolverá la aprobación o denegación antes del 31 de octubre, ha informado la Conselleria.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha destacado la aprobación del plan como «un paso fundamental». «Pasamos del diagnóstico y del diseño técnico a actuar directamente sobre el terreno. Nuestro objetivo es recuperar la sanidad de los suelos, reducir progresivamente la presión de la ‘Globodera’ y garantizar que la patata pueda seguir siendo un cultivo viable», ha explicado.
El plan, según Simonet, se ha trabajado técnicamente con los profesionales y con los técnicos de las asociaciones de defensa vegetal (ADV) de las zonas productoras. Así, ha resaltado, existe un consenso técnico sobre la necesidad de cambiar el manejo del suelo y reducir la frecuencia con la que se planta patata en las mismas parcelas.
La Conselleria ha remarcado que la participación del sector en la elaboración del plan se ha articulado a través de un trabajo técnico especializado.
De este modo, el diseño de las rotaciones no parte únicamente de criterios generales, sino también del conocimiento técnico acumulado sobre las parcelas, los ciclos productivos, los problemas fitosanitarios y las necesidades reales de las explotaciones.
De hecho, el plan establece un sistema de seguimiento en el que tiene un papel central el asesor en Gestión Integrada de Plagas (GIP).
Este profesional coordinará con los productores las tomas de muestras de seguimiento y deberá validar técnicamente la rotación aplicada, los cultivos implantados y su coherencia con el nivel de infestación de cada parcela, además de elaborar anualmente un informe técnico.
«Detrás de cada decisión debe haber criterio agronómico, analíticas y seguimiento. No planteamos una rotación genérica, sino un programa fitosanitario que se adapta a la realidad de cada terreno y que contará con asesoramiento técnico durante su aplicación», ha dicho Simonet.
La Conselleria organizará presentaciones y reuniones técnicas en las zonas productoras, dirigidas a los agricultores y a los profesionales del sector, para explicar el funcionamiento del plan, los diferentes itinerarios de rotación y el procedimiento que deberán seguir las explotaciones para presentar sus propuestas.
MEDIDAS DEL PLAN
El plan no establece una única receta para todas las explotaciones, sino que la intensidad de las actuaciones dependerá del nivel de infestación de nematodos que presente cada terreno, determinado mediante análisis del suelo.
La unidad mínima de actuación será el recinto del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (Sigpac). Es decir, las medidas, clasificaciones y umbrales se aplicarán de manera individualizada a cada recinto, aunque, en determinadas circunstancias, podrá subdividirse en subrecintos que deberán mantenerse estables durante los cuatro años del plan.
Se establecen tres niveles de infestación en función del número de huevos de nematodos detectados por cada 100 gramos de suelo, una clasificación que determinará la intensidad de la rotación.
Entre las herramientas centrales del plan destaca la utilización de ‘Solanum sisymbriifolium’ como cultivo trampa. Sus raíces emiten sustancias que el nematodo identifica como si procedieran de una planta de patata, lo que provoca la eclosión de los huevos y la salida de los juveniles de los quistes. Esta actuación permite reducir progresivamente el banco de huevos viables presente en el suelo.
El documento técnico señala que una correcta implantación de ‘Solanum sisymbriifolium’ puede conseguir reducciones «significativas» de las poblaciones de ‘Globodera’, a menudo de entre un 30 y un 50 por ciento después de un primer ciclo, y superar el 60 o 70 por ciento después de dos ciclos consecutivos.
El plan combina esta herramienta con cultivos no hospedantes, medidas de bioseguridad, variedades de patata resistentes cuando estén disponibles y el aprovechamiento del efecto térmico estival.
«Tenemos que actuar sobre la causa del problema y no únicamente sobre sus consecuencias», ha afirmado Simonet, agregando que «eso significa dar tiempo al suelo, romper los ciclos de la plaga y utilizar todas las herramientas agronómicas».
También ha reconocido que «es un cambio importante» en determinadas explotaciones, pero «es precisamente lo que permitirá preservar la capacidad productiva de estas tierras a medio y largo plazo».
MÁS DE 9 MILLONES DE EUROS
El Govern prevé subvencionar todos los costes establecidos en los diferentes módulos del plan. Desde la presentación inicial del plan, el pasado marzo, la Conselleria ha continuado trabajando con los técnicos y el sector para concretar las medidas agronómicas, los itinerarios de rotación y sus costes.
Este trabajo ha permitido reajustar los módulos económicos e incrementar la previsión presupuestaria inicial. Así, el coste estimado durante los cuatro años de aplicación se situaría entre 9 y 9,4 millones de euros.
La cuantía que corresponderá a cada explotación no será uniforme, sino que dependerá principalmente del nivel de infestación de nematodos de cada parcela.
Además de los costes de las actuaciones agronómicas, el plan incorpora un módulo específico de compensación por pérdida de producción de patata, calculado según el nivel de infestación. En concreto, irán desde los 792 a 6.900 euros.
«Esta actuación no busca reducir el sector de la patata, sino exactamente lo contrario: hacer hoy las rotaciones necesarias para poder seguir produciendo patata mañana. No actuar supondría dejar que aumentara progresivamente la presión de la plaga hasta comprometer la rentabilidad de las parcelas», ha remarcado Simonet.
SEIS MUNICIPIOS INFESTADOS
El plan se enmarca en las medidas adoptadas después de la declaración oficial de la presencia de ‘Globodera pallida’ y ‘Globodera rostochiensis’ en Baleares.
La resolución de 30 de junio declaró como municipios oficialmente infestados Búger, Campanet, Inca, Llubí, Muro y sa Pobla, donde el Laboratorio Oficial de Sanidad Vegetal de Baleares (Losvib) ha confirmado oficialmente la presencia de la plaga.
Los planes de rotación que apruebe la Dirección General tendrán carácter vinculante y la consideración de medidas fitosanitarias específicas aplicables a las explotaciones afectadas.
Los titulares deberán cumplir las actuaciones previstas durante toda la vigencia de su plan y su cumplimiento podrá ser objeto de control oficial.
«Tenemos un sector especializado, profesional y con mercados consolidados que merece una respuesta a la altura del problema», ha concluido el conseller.
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