8 agosto 2026

Puigdemont lamenta la «rebeldía» del TS ante la amnistía, tras 2 años de su visita a Barcelona

Puigdemont lamenta la "rebeldía" del TS ante la amnistía, tras 2 años de su visita a Barcelona
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BARCELONA, 8 Ago. (Agencias) –

El expresidente de la Generalitat y presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha recordado que se cumplen 2 años de su visita a Barcelona para intentar asistir al pleno de investidura de Salvador Illa, el 8 de agosto de 2024, y lamenta la «actitud de rebeldía del Tribunal Supremo español que se negaba y aún se niega a aplicar la Ley de Amnistía».

Así lo ha expresado este sábado en un artículo en ‘X’, recogido por Europa Press, en el que narra su viaje para llegar hasta Barcelona ese día, y donde asegura que su voluntad era dirigirse «a la institución que representa a la soberanía» de Catalunya y poder expresarse con la tranquilidad e inmunidad que en democracia confieren las sesiones parlamentarias, asegura.

«Quería recordar de dónde venimos, y desde esta experiencia y perspectiva, advertir de la deriva que emprendería el país a partir de la presidencia del gobierno más españolista de la historia. Sabíamos que nos haría entrar en una etapa de gran dependencia y se pondría en marcha una agenda de voraz deconstrucción nacional –desde los elementos simbólicos hasta los pilares sobre los cuales se ha bastado la prosperidad de Catalunya desde la recuperación del autogobierno– que nos haría entrar en una era de decadencia», dice.

Explica que llegó a Barcelona el 6 de agosto atravesando la frontera de la Jonquera (Girona) por la autopista y sentado en el asiento de detrás de un coche, y lo hace acompañando el texto de una foto de ese momento junto al secretario general de Junts, Jordi Turull, y añade: «Como podéis comprobar, ni vamos en el maletero, ni vamos disfrazados, ni entramos camuflados en la oscuridad de la noche».

Puigdemont lamenta que «un feroz dispositivo de seguridad blindó todo el perímetro que permitía el acceso al Parc de la Ciutadella; los mismos diputados fueron tratados como rebajo y el público que quería asistir sería objeto, como se comprobaría poco después de una vergonzosa represión policial», y critica que, a causa de ello, tres personas fueron enviadas a juicio a petición de la Fiscalía.

«PONERLOS EN EVIDENCIA»

Aunque dice que sabían que no podría hablar desde el Parlament, cree que «era importante estar en persona para poner en evidencia lo que dos años después es aún más escandaloso: la actitud de rebeldía del Tribunal Supremo que se negaba y aún se niega a aplicar la Ley de Amnistía. Una ley que ya estaba vigente en ese momento y que, dos años después, tiene también el aval del Tribunal Constitucional y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea».

«Ponerlos en evidencia delante de todo el mundo forma parte de la lucha que podemos hacer desde el exilio, a pesar de que los medios de los que disponemos son insignificantes comparados con los que destina el Estado español», indica.

Concluye el artículo asegurando que el propósito principal era poder hablar y, si esto era posible, volver a Waterloo (Bélgica): «Nada fue fácil ni exento de riesgo y tensión. Tampoco es ahora fácil. Y aun así todavía estamos, y siempre estaremos».

CL11