Dimite la directora del Centro de Menores de Sograndio, que reforzará su seguridad tras el último motín
OVIEDO, 7 Ago. (Agencias) –
El consejero de Hacienda, Justicia y Fondos Europeos, Guillermo Peláez, ha anunciado este viernes la dimisión de la directora del Centro de Menores de Sograndio, Aída Rodrigo, tras los últimos altercados ocurridos esta semana, el último este mismo viernes, en los que ocho menores se fugaron del centro dejando heridos a varios trabajadores.
En unas declaraciones a los medios en el exterior del Centro, el consejero ha anunciado que se implementarán nuevas medidas de seguridad en el centro, tales como el refuerzo de las vallas, o la construcción de más camarillas –habitaciones de aislamiento en las que actualmente se encuentran dos de los fugados el lunes y localizados en Irún–, además de la elaboración de una auditoría sobre el funcionamiento de la seguridad en el centro y la contratación de más vigilantes.
Los hechos a los que se ha referido el consejero son una agresión «deliberada» de los internos a los vigilantes en la que, tras la confusión inicial, cinco de ellos se escaparon a través del vallado por la zona de talleres. En este altercado resultaron heridos varios trabajadores pero leves.
El incidente más grave es el ocurrido este mismo viernes, cuando tres internos lograron escapar a través de otra zona del vallado perimetral durante el tiempo de patio. Los internos aprovecharon que los vigilantes estaban acompañando a otros usuarios al médico y escaparon. En la fuga de hoy, uno de los vigilantes trató de obstaculizar la fuga subiéndose a la valla. Mientras escalaba se cayó y resultó herido en la cabeza y tuvo que ser evacuado al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). El consejero ha explicado que el vigilante permanece estable y fuera de gravedad, pero en observación, y le ha agradecido su implicación, deseándole una pronta recuperación.
EL CAMBIO EN LOS PERFILES DE LOS INTERNOS, CLAVE EN LA CONFLICTIVIDAD
El consejero ha explicado que estos hechos se están produciendo en un contexto en el que el perfil de los internos ha cambiado. Sograndio es una infraestructura preparada para que prime la actividad socioeducativa en la posible reinserción de esos menores. Sin embargo, los nuevos perfiles de los internos que se encuentran recluidos han cambiado, con 23 internos mayores de edad de los 53 existentes.
Algunos de ellos, ha indicado, tienen ya perfiles penitenciarios y los trabajadores del centro han visto que el equipamiento «ha pasado de ser un centro de menores a convertirse prácticamente en un centro penitenciario». Ante esta nueva realidad, «ni la infraestructura, ni el personal socioeducativo, ni la vigilancia estaban preparados para un cambio tan rápido», según ha admitido el consejero.
Es por ello que el Principado juzga necesaria la adaptación del centro penal a lo que «prácticamente se está convirtiendo en un centro penitenciario de mayores», con la construcción de un nuevo centro. En la nueva edificación, que se construirá en la misma parcela, se aplicará una segmentación por perfiles en distintos módulos, para aislar unos perfiles de otros haciendo que la gestión del centro sea «más eficaz» para garantizar la seguridad del personal socioeducativo, de los vigilantes y de los propios internos, «pero también para que la actividad socioeducativa tenga el protagonismo que debe tener un centro como Sograndio».
Además, desde la Viceconsejería de Justicia se han iniciado los procedimientos para «tratar de acelerar los trámites» para que todos aquellos mayores de edad que, en función del delito que cometieron, puedan pasar al régimen cerrado y cumplir el resto de su pena en Villabona.
«Es muy importante entender que estos perfiles de mayores de edad con otros perfiles delincuenciales, alteran notablemente la actividad socioeducativa de aquellos menores que se encuentran internos y que sí quieren participar de esa actividad socioeducativa», ha argumentado el consejero.
DIMITE LA DIRECTORA TRAS UNA «CONVERSACIÓN FRANCA»
El consejero ha explicado que hoy ha hablado con la directora del centro, en lo que ha calificado de «conversación franca y sincera» en la que ha asumido la responsabilidad por los hechos ocurridos.
Para garantizar la seguridad y el funcionamiento del centro, continuará en funciones hasta el nombramiento de una nueva persona. Peláez ha agradecido a la directora su trabajo hasta ahora al frente de Sograndio.
Otra de las medidas adoptadas ha sido la contratación de emergencia de un refuerzo del personal de vigilancia. Actualmente hay 10 personas de refuerzo a mayores de la plantilla, lo que eleva a 21 los vigilantes para una población de 53 internos, algo que «mejorará notablemente la seguridad del centro».
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