7 agosto 2026

La inteligencia artificial identifica un posible nuevo fármaco contra la artrosis

La inteligencia artificial identifica un posible nuevo fármaco contra la artrosis
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   MADRID, 7 Ago. Agencias –

   Investigadores de la Universidad de Utah (Estados Unidos) han identificado un posible nuevo fármaco contra la artrosis tras combinar estudios genéticos con herramientas de inteligencia artificial (IA), un compuesto que ha mostrado resultados prometedores en células cultivadas, aunque todavía no se ha probado ni en animales ni en personas.

   El estudio, publicado en la revista ACS Omega, parte de investigaciones genéticas previas realizadas en familias de Utah, que identificaron el gen identificaron el gen WNK2 como uno de los responsables de algunas formas hereditarias de artrosis y observaron que su hiperactividad en las células articulares desencadena procesos asociados a la inflamación y a la progresión de la enfermedad.

   A partir de ese hallazgo, el equipo utilizó una herramienta basada en inteligencia artificial para predecir la estructura de la proteína WNK2 y analizar cerca de medio millón de compuestos químicos para identificar cuáles podrían bloquear su actividad. El proceso redujo los candidatos a poco más de 50 y, tras una selección posterior, los investigadores evaluaron seis compuesto.

Uno de ellos, denominado M04, mostró los resultados más prometedores en un modelo celular de artrosis elaborado con células de cartílago humano expuestas a condiciones que desencadenan inflamación.

   Según los investigadores, el compuesto logró inhibir numerosos genes asociados a la artrosis y, al mismo tiempo, aumentó la expresión de otros genes relacionados con la salud de las células del cartílago.

   «Tratamos las células con este nuevo compuesto que descubrimos, y este inhibió muchísimos genes asociados con la osteoartritis. No solo inhibió estos factores inflamatorios, sino que además aumentó la expresión de genes que promueven la salud de estas células», ha explicado el autor principal del estudio, Michael Jurynec.

   Los investigadores consideran que estos resultados sugieren que este compuesto, o derivados del mismo, podrían servir como punto de partida para desarrollar nuevos tratamientos dirigidos a frenar la progresión de la enfermedad, más allá del alivio de los síntomas.

   En la actualidad, las opciones terapéuticas para la artrosis se centran principalmente en controlar el dolor o recurrir al reemplazo de la articulación en los casos más avanzados. El objetivo, según los investigadores, sería desarrollar tratamientos capaces de ralentizar la progresión de la enfermedad y proporcionar a los pacientes «10 o 20 años más de vida sin dolor».

AÚN SIN PRUEBAS EN ANIMALES NI EN PERSONAS

   No obstante, los autores insisten en que el trabajo se encuentra en una fase muy inicial. El compuesto M04 no ha sido evaluado todavía en animales ni en personas, por lo que se desconoce su seguridad, posibles efectos secundarios y eficacia en un organismo vivo.

   El equipo ya trabaja en el desarrollo de versiones mejoradas del compuesto en colaboración con el Centro de Aceleración Terapéutica de la Universidad de Utah y prevé realizar estudios preclínicos antes de plantear futuros ensayos clínicos.

   «Este es realmente el comienzo del estudio. No es el final. Todavía no tenemos un medicamento que cure la osteoartritis. Pero esto es muy prometedor», ha concluido Jurynec.

CL11