1 agosto 2026

La hostelería de València prevé una caída media del 5,1% de la facturación este verano respecto a 2025

La hostelería de València prevé una caída media del 5,1% de la facturación este verano respecto a 2025
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VALÈNCIA 1 Ago. Agencias –

La hostelería de los barrios de València afronta el verano con unas perspectivas económicas menos favorables que las registradas el año anterior, atribuido principalmente a un mayor desplazamiento de la demanda y al descenso del consumo.

Así se desprende de los datos recopilados por la Coordinadora de Hostelería y Ocio de los Barrios de València (CHV) sobre las previsiones de los establecimientos hosteleros para la temporada de verano de 2026.

En concreto, el 55,6% de los establecimientos prevé que su facturación será inferior a la registrada durante el verano de 2025, frente al 33,4% que espera incrementarla y el 11,1% que estima que se mantendrá estable. En conjunto, la previsión media del sector apunta a una disminución del 5,1% de la facturación respecto al verano anterior.

Asimismo, los resultados de la encuesta muestran que el verano no constituye, de forma generalizada, el periodo de mayor actividad para la hostelería de los barrios de la ciudad, especialmente en aquellos establecimientos alejados de las zonas de playa.

El 73,1% de los negocios no identifica los meses estivales como su temporada de mayor intensidad, frente al 26,8% que sí percibe este periodo como temporada alta. A pesar de ello, la mayoría de los establecimientos mantiene su actividad durante los meses de junio, julio y agosto.

El 70,7% de los establecimientos indica que no realiza ningún cierre. Entre los negocios que sí cierran temporalmente, el 12,2% señala que permanece cerrado durante dos semanas, el 9,8% durante una semana y el 7,3% entre quince días y un mes.

El turismo internacional mantiene un peso destacado en la demanda de los establecimientos hosteleros durante la campaña veraniega. El 71,4% de los establecimientos señala que trabaja con público procedente de países de la Unión Europea, situándose como la procedencia más mencionada.

El 48,6% de los negocios indica también la presencia de público local entre sus principales perfiles de clientes. Le sigue el 25,7% que señala que trabaja con público procedente de países no pertenecientes a la Unión Europea, el 22,9% con clientes de otras comunidades autónomas, el 14,3% con público de la misma provincia y el 8,6% con visitantes procedentes de otras zonas de la Comunitat Valenciana.

En cuanto al perfil de la clientela, el 40% de los establecimientos señala que no existe un perfil claramente predominante entre sus clientes habituales. Entre los negocios que sí identifican un grupo mayoritario, las familias son el perfil más mencionado, indicado por el 22,9% de los establecimientos, seguidas de los grupos de amigos, señalados por el 20%, y las parejas, mencionadas por el 14,3%. Los grupos organizados tienen una presencia más reducida y únicamente son indicados por el 2,9% de los negocios.

Respecto a la edad, la media se sitúa en 38,9 años. El tramo de edad mayoritario es el comprendido entre los 30 y los 40 años, para el 37,1% de los establecimientos, seguido del grupo de entre 40 y 50 años, señala el 34,3%. Por detrás se sitúan los clientes de entre 20 y 30 años, señalados por el 20%, y el público de entre 50 y 60 años, indicado por el 8,6%.

HACIA LA TARDE-NOCHE

Las temperaturas elevadas modifican los hábitos de consumo de la clientela durante el verano. Al respecto, el 56,8% de los establecimientos señala que los clientes retrasan su llegada hasta la tarde-noche, cuando las temperaturas son más suaves. Además, el 32,4% de los negocios indica que el público prefiere permanecer en espacios interiores climatizados y evita las terrazas durante las horas de mayor calor. Este cambio de comportamiento se refleja en los horarios de mayor actividad.

La noche es la franja más señalada por los establecimientos, indicada por el 61,1% de los negocios, seguida de la tarde-noche, mencionada por el 50%. A mayor distancia aparecen las mañanas, señaladas por el 8,3%, el mediodía, también con un 8,3%, y las tardes, indicadas por el 5,6%.

En relación con los factores que condicionan la actividad durante la temporada estival, el 54,5% de los establecimientos señala el desplazamiento de parte de la demanda hacia las zonas de playa como uno de los factores con mayor incidencia durante la campaña.

A continuación, el 48,5% indica el descenso del consumo y el 42,4% señala la reducción de la afluencia de público. Otros factores mencionados por los negocios son el incremento de los costes de personal y suministros, señalado por el 33,3% de los establecimientos, y las restricciones derivadas de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), indicadas por el 30,3% de establecimientos situados en zonas como El Carmen, Russafa, Honduras y Cedro.

Por último, el 15,2% de los negocios señala el descenso del turismo como un factor que afecta a su actividad durante el verano, mientras que el 6,1% indica otros factores adicionales.

Por otra parte, entre los factores que favorecen la actividad, la mayor afluencia de turistas ocupa la primera posición, señalada por el 54,5% de los establecimientos. A continuación, el 33,3% de los negocios indica que unas vacaciones más escalonadas favorecen la continuidad del público local, al permitir una distribución más prolongada de la demanda durante los meses de junio, julio y agosto. En tercer lugar, el 18,2% señala la celebración de eventos y actividades en la ciudad y el 12,1% confía en un incremento del consumo como factor dinamizador.

Para la Coordinadora de Hostelería de los Barrios de Valencia, la encuesta refleja que las pymes del sector afrontan el verano de 2026 en un contexto marcado por una previsión de menor actividad económica, condicionada por la evolución de la demanda, en un contexto inflacionista, así como por las restricciones en zonas declaradas ZAS y el desplazamiento de horarios de asistencia de público y reducción de actividad con respecto a otros meses durante los episodios de elevadas temperaturas.

Por otra parte, señalan que, pese al importante crecimiento turístico experimentado por València durante los últimos años, los meses estivales «siguen estando condicionados por los hábitos vacacionales de una parte significativa de la población local, que aprovecha este periodo para realizar viajes y desplazamientos fuera de la ciudad».

No obstante, los resultados ponen también de manifiesto la capacidad de adaptación de los establecimientos, que mantienen su actividad durante la temporada estival y encuentran en la llegada de visitantes y en la continuidad del público local factores de apoyo ante este nuevo escenario.

CL11