Medio Ambiente invierte un millón de euros en restaurar las zonas forestales afectadas por los incendios de 2022 y 2025
PAMPLONA 29 Jul. –
El Gobierno de Navarra ha autorizado en su sesión de este miércoles una inversión de 1.067.481,24 euros para acometer nuevas actuaciones de restauración forestal en distintas zonas afectadas por los incendios registrados en 2022 y 2025. En concreto, el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente destinará esta cuantía a la licitación de varios proyectos de restauración y repoblación forestal en los términos municipales de Salinas de Oro, Guesálaz, Puente la Reina, Gallipienzo y Carcastillo.
Con este fin, el Ejecutivo foral ha autorizado un compromiso de gasto plurianual por importe de 686.454,59 euros con cargo a los Presupuestos Generales de Navarra de 2027, que se suma a los 381.026,65 euros para 2026.
El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, ha destacado en rueda de prensa los cerca de 14 millones de euros movilizados para fortalecer los montes navarros desde 2022, con el objetivo de preservar «el patrimonio forestal excepcional» de un territorio cubierto por montes y masas forestales en casi dos terceras partes. «La inversión que hoy aprobamos permitirá recuperar espacios forestales afectados por los grandes incendios de 2022 y 2025, favoreciendo la regeneración de unas masas forestales más diversas, más resilientes y mejor preparadas para afrontar futuros episodios extremos. No se trata únicamente de replantar árboles, sino de restaurar ecosistemas y hacerlo con criterios técnicos que reduzcan su vulnerabilidad», ha explicado.
El Servicio Forestal y Gestión Cinegética de la Dirección General de Medio Ambiente está tramitando el procedimiento de contratación para ejecutar las labores de restauración de las áreas afectadas por los incendios de grandes dimensiones registrados en junio y julio de 2022, así como por el incendio declarado en agosto de 2025, que volvió a afectar al término municipal de Carcastillo.
El objetivo es recuperar las masas forestales originales, principalmente pinares, que resultaron calcinadas y posteriormente tuvieron que ser cortadas a hecho o a matarrasa por motivos de seguridad y de gestión forestal. Para ello se han definido cuatro lotes de actuación: Salinas de Oro y Guesálaz (lote 1), Puente la Reina (lote 2), Gallipienzo (lote 3) y Carcastillo (lote 4). Una vez adjudicados, los trabajos se ejecutarán entre 2026 y 2027.
La inversión se financiará con cargo a las partidas correspondientes al PEPAC FEADER 2023-2027 destinadas a la restauración de bosques destruidos y a inversiones forestales, cinegéticas y en vías pecuarias.
UNA ESTRATEGIA INTEGRAL PARA UNOS MONTES MÁS RESILIENTES
Según el Ejecutivo, la actuación aprobada este miércoles forma parte de una estrategia más amplia del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente para la prevención y el fortalecimiento de la resiliencia de los montes navarros frente a los incendios forestales y los efectos del cambio climático. Desde 2022, el departamento ha movilizado 14 millones de euros para este fin. En concreto, se han destinado 4,7 millones a infraestructuras forestales; 3 millones a trabajos selvícolas; 195.000 euros a estudios de prevención; 5,4 millones a mejora de las infraestructuras ganaderas, y 659.000 euros a otras ayudas para el fomento de la ganadería de pastos montanos.
«Los incendios forestales son uno de los principales efectos del cambio climático sobre nuestro territorio y nos obligan a cambiar la forma de gestionar nuestros montes. Restaurar lo que el fuego destruye es una responsabilidad de las administraciones, pero nuestra prioridad es actuar antes de que el incendio se produzca. Por eso estamos impulsando una política forestal basada en la gestión activa del monte, la prevención y la adaptación al cambio climático», ha expuesto el consejero Aierdi, quien ha defendido la importancia de la prevención en esta materia.
«Nuestra estrategia es clara: prevenir, gestionar y restaurar. Prevenir mediante una gestión forestal activa que reduzca el riesgo de grandes incendios; gestionar apoyando al sector forestal y a quienes viven y trabajan en el territorio; y restaurar con rapidez y rigor técnico cuando, pese a todo, el fuego provoca daños. Esa es la mejor garantía para dejar a las próximas generaciones unos montes más sanos, más seguros y más resilientes», ha insistido.
Navarra es una de las comunidades con mayor superficie forestal del país, cerca del 64% de su territorio está ocupado por montes y masas forestales. Esta realidad convierte la gestión forestal sostenible en una política estratégica para conservar la biodiversidad, reducir el riesgo de grandes incendios, mejorar la adaptación al cambio climático y generar actividad económica y empleo en el medio rural, ha indicado el Gobierno.
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