La infanta Elena reaparece sonriente tras el histórico reencuentro de don Juan Carlos y la Reina Sofía en Mallorca

MADRID, 29 Jul. –
El regreso de don Juan Carlos a Mallorca ha marcado uno de los momentos más comentados del verano para la familia real. El Rey Emérito ha vuelto a la isla balear por primera vez en siete años, en una visita breve pero cargada de simbolismo, que ha permitido el esperado reencuentro con la reina Sofía en el Palacio de Marivent después de años en los que ambos apenas habían coincidido en público.
La visita del exmonarca ha tenido como principal motivo la celebración del 80 cumpleaños de su amigo Miguel Arias, empresario y uno de los grandes compañeros de los veranos mallorquines de don Juan Carlos. Durante su estancia en la isla, el Emérito acudió a un almuerzo privado en el conocido restaurante Flanigan, en Puerto Portals, donde estuvo acompañado por varios amigos íntimos, antes de desplazarse al Palacio de Marivent para reunirse con la reina Sofía y otros miembros de la familia.
El encuentro en Marivent ha supuesto un momento especialmente significativo, ya que el padre del Rey Felipe VI no regresaba a la residencia estival de la familia real desde 2019, antes de fijar su residencia en Abu Dabi. En esta ocasión, además de la reina Sofía, también coincidió con las infantas Elena y Cristina y varios de sus nietos, en un ambiente estrictamente privado.
Tras ese esperado reencuentro, la infanta Elena ha reaparecido este martes en Madrid con una actitud de lo más relajada y sonriente. La hija mayor de los Reyes Eméritos fue captada llegando a trabajar y, aunque evitó hacer declaraciones sobre la visita de su padre a Mallorca, sí respondió con una amplia sonrisa a las preguntas de los periodistas, dejando entrever la satisfacción por el reciente encuentro familiar.
Doña Elena no quiso entrar en detalles acerca de cómo ha sido la estancia de don Juan Carlos en la isla ni sobre el tiempo que pasó junto a la reina Sofía en Marivent, manteniendo la discreción que ha caracterizado a la familia en torno a esta visita. Aun así, su gesto distendido y cercano no pasó desapercibido.
La presencia del Rey Emérito en Mallorca ha despertado una enorme expectación mediática, no solo por tratarse de su primera visita a la isla en siete años, sino también porque coincide con la estancia veraniega de la Reina Sofía en Marivent y con el regreso de buena parte de la familia a Baleares. Mientras Felipe VI continúa con su agenda institucional y prepara su próximo viaje de Estado a Perú, el reencuentro de los Reyes Eméritos ha vuelto a situar a Mallorca en el centro de la actualidad de la Casa Real.
Aunque por ahora ninguno de los protagonistas ha querido pronunciarse públicamente sobre el contenido de ese encuentro, la imagen de la infanta Elena sonriente tras el regreso de su padre a Marivent alimenta la idea de que la reunión familiar se desarrolló en un clima de absoluta cordialidad y afecto, cerrando así un capítulo especialmente esperado después de tantos años sin ver a don Juan Carlos en la residencia estival de la familia real.
CL11
