El alcalde de Nueva York vuelve a llamar genocida a Netanyahu pero admite no poder ejecutar la orden de arresto del TPI
MADRID, 22 Jul. Agencias –
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha concedido este martes que, pese a que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, «es artífice de un genocidio atroz contra el pueblo palestino», su administración no goza de «la autoridad legal independiente» para ejecutar la orden de arresto del Tribunal Penal Internacional (TPI), tras mostrar su intención de hacerlo durante la visita que el mandatario israelí tiene programada en septiembre a la Asamblea General de la ONU en la metrópolis estadounidense.
«Como ya he dicho, coincido con el TPI en que Benjamin Netanyahu debe ser arrestado y juzgado por sus crímenes, al igual que con cualquier otra persona acusada por el TPI. Mi administración ha revisado todas las vías legales disponibles para determinar si la ciudad de Nueva York podría ejecutar la orden de arresto del Tribunal Penal Internacional si Benjamin Netanyahu viniera aquí», ha manifestado en una declaración en vídeo difundida en redes en la que, a renglón seguido, lamenta: «Es evidente que no tenemos la autoridad legal independiente para hacer cumplir esta orden».
De cualquier modo, ha subrayado que «Netanyahu no es bienvenido en la ciudad de Nueva York, ni ningún otro criminal de guerra que se encuentre prófugo», y ha apelado al gobierno federal, que «sí tiene» las competencias necesarias, para que «se una al TPI y ejecute esta orden».
«Hay una razón por la que el Tribunal Penal Internacional emitió una orden de arresto contra él», ha destacado en un discurso en el que afirma que el primer ministro israelí «es un criminal de guerra, el artífice de un genocidio atroz contra el pueblo palestino».
Asimismo, lo hace «responsable de la muerte de más de 73.000 personas; de la mutilación de decenas de miles de niños, a quienes se les practican amputaciones sin anestesia; de los ataques contra hospitales neonatales y maternidades, negando a los recién nacidos incluso la oportunidad de vivir; de las innumerables personas a las que dejó morir de hambre al impedirles el acceso a alimentos y ayuda humanitaria, (y) del asesinato a tiros de cientos de trabajadores humanitarios y periodistas».
Por ello, y recordando que la propia ONU ha confirmado que el Ejército israelí «sigue atacando y asesinando deliberadamente a niños palestinos más de ocho meses después del supuesto alto el fuego», ha afeado la financiación de Washington a las fuerzas israelíes: «Todo esto (ocurre) mientras nosotros, como estadounidenses, pagamos por las bombas que causan la muerte», ha espetado.
«Si bien no podemos acabar con el genocidio por nuestra cuenta, sí podemos decidir si nuestro silencio se convertirá en otra arma y podemos examinar todas las herramientas a nuestro alcance para defender la humanidad y la dignidad de todas las personas. Ese es mi compromiso con ustedes», ha concluido.
Mamdani se ha pronunciado de este modo tras indicar la pasada semana en una entrevista con ‘The New York Times’, que tenía intención de hacer todo lo que «le permita la ley de la ciudad de Nueva York» y que la posibilidad de detener a Netanyahu estaba «siendo discutida» por sus asesores legales, si bien quiso matizar que tiene sus propias ‘líneas rojas’ y jamás iría más allá de la ley.
Al hilo, el embajador israelí ante la ONU –con sede en la misma ciudad–, Danny Danon, garantizó que Netanyahu acudiría a la cita con la Asamblea General: «Esto no cambiará nada. El primer ministro israelí vendrá a Nueva York, se dirigirá con orgullo a la Asamblea General de las Naciones Unidas y se presentará ante el mundo para exponer la verdad de Israel y su derecho inquebrantable a defender a sus ciudadanos», ha expresó.
Sobre esta situación acabó pronunciándose el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó este mismo lunes que el primer ministro israelí «no será arrestado bajo ningún concepto o circunstancia mientras se encuentre en Estados Unidos». «Es un líder que está luchando contra la República Islámica de Irán», alegó llevando la cuestión a la guerra de su Administración contra el país asiático antes de agregar que «los únicos que deberían ser arrestados son aquellos que han llevado a Irán a esta espiral de muerte y destrucción sin precedentes».
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