La Abogacía denuncia la «descalificación pública» y «ataques» contra abogados y pide no identificarlos con sus clientes
MADRID, 17 Jul. –
El Consejo General de la Abogacía Española ha mostrado su preocupación por la «tendencia a la descalificación pública» y «ataques personales» contra profesionales y ha subrayado que «no se puede identificar a un abogado con su cliente o con la causa que defiende».
A través de una declaración institucional, la Abogacía defiende que «la libertad, la independencia y la seguridad en el ejercicio de la abogacía constituyen una garantía esencial del Estado de derecho».
«Solo allí donde los profesionales de la abogacía pueden desempeñar su función sin presiones, intimidaciones o injerencias, es posible asegurar la protección efectiva de los derechos y libertades de los ciudadanos», resalta.
Desde «los últimos meses», según advierte, «se ha intensificado una preocupante tendencia a la descalificación pública de profesionales de la abogacía mediante ataques personales en medios de comunicación, redes sociales e incluso desde el ámbito institucional, por el mero hecho de asumir la defensa de sus clientes».
E indica que la «preocupación» es compartida «en todo el mundo, donde otros organismos observan también un incremento de la estigmatización, las amenazas y las agresiones contra profesionales de la abogacía en distintos países».
«Conviene recordar un principio esencial de cualquier democracia: no se puede identificar a un abogado con su cliente o con la causa que defiende, porque este profesional no hace suyas las ideas, los intereses o la conducta de quien representa. Su misión consiste en garantizar que toda persona pueda ejercer su derecho a una defensa efectiva, con pleno respeto a la legalidad, a la deontología profesional y a las reglas del proceso», recalca.
RECLAMA «MÁXIMO RESPETO»
El consejo señala que es una «realidad» que «afecta a toda la Abogacía» y «especialmente a los que prestan el servicio público de asistencia jurídica gratuita y a los que intervienen en procedimientos de especial repercusión pública», agrega, porque «todos ellos cumplen una función constitucional imprescindible y merecen respeto y la protección institucional».
De ahí que inste a los poderes públicos y a la sociedad a «evitar cualquier discurso que identifique al abogado con su cliente o que lo descalifique por la causa que defiende».
«Proteger la independencia de la abogacía significa preservar el derecho de defensa, la igualdad ante la ley y el Estado de derecho. En definitiva, significa proteger los derechos y libertades de todos los ciudadanos», concluye.
En declaraciones a los medios, el presidente de la Abogacía Española, Salvador González, ha insistido en que la independencia y la seguridad para los abogados en su desempeño profesional son «garantías esenciales» tanto para ellos como para proteger a los ciudadanos.
«Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la independencia de la profesión y reclamamos el máximo respeto hacia quienes la ejercen, rechazando cualquier identificación del abogado con su cliente o con la causa que defiende», ha indicado.
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