17 julio 2026

El ‘silenciador mental’ de la comida: El inesperado efecto de Ozempic contra el trastorno por atracón

El 'silenciador mental' de la comida: El inesperado efecto de Ozempic contra el trastorno por atracón
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MADRID, 17 Jul. (Agencias) –

   El trastorno por atracones, en el que las personas ingieren regularmente una cantidad excesiva de comida sintiendo que han perdido el control, es común y muy incapacitante, y afecta a más de 17 millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, las opciones de tratamiento son limitadas y actualmente no existen medicamentos aprobados, por lo que sigue siendo necesario encontrar mejores maneras de ayudar a las personas que padecen esta afección.

    Un nuevo estudio realizado por investigadores del University College London (UCL) de Reino Unido ha revelado que los fármacos que se utilizan habitualmente para perder peso, conocidos como agonistas del receptor GLP-1, reducen los síntomas clave del trastorno por atracones.

«Hemos encontrado evidencia de que los fármacos para bajar de peso pueden ayudar a controlar algunos síntomas clave del trastorno por atracones», señala la autora principal, la doctora Ilaria Costantini (UCL Psychiatry).

   La revisión sistemática y el metaanálisis, publicados en ‘eClinicalMedicine‘, hallaron que los fármacos para bajar de peso pueden reducir los episodios de atracones, la pérdida de control al comer y la alimentación emocional, y destacan su papel potencial en el tratamiento del trastorno por atracones, así como de la obesidad.

    En el estudio más extenso realizado hasta la fecha sobre el tema, los investigadores recopilaron evidencia de 25 ensayos controlados aleatorios que tuvieron lugar en 12 países de cuatro continentes, incluyendo datos de 8.069 participantes.

   Los estudios evaluaban los efectos de fármacos dirigidos a la hormona reguladora del apetito GLP-1, como la semaglutida (a menudo comercializada con los nombres comerciales Ozempic o Wegovy), la tirzepatida (también conocida como Mounjaro) o la liraglutida.

   Estos fármacos pueden suprimir el apetito actuando sobre el sistema nervioso central y la secreción de insulina, y pueden retrasar el vaciamiento gástrico, a la vez que pueden influir en los procesos cerebrales de recompensa y control de impulsos.

   Los investigadores descubrieron que los fármacos proporcionaban beneficios que iban más allá de la pérdida de peso, como la reducción de los atracones, la pérdida de control al comer y la alimentación emocional.

   Los participantes también informaron de una mayor restricción cognitiva o alimentaria (que se relaciona con la medida en que las personas limitan intencionalmente su alimentación), pero los investigadores afirman que se necesita más investigación para comprender esta relación.

   Según la evidencia disponible, no podemos determinar si el aumento de la restricción alimentaria refleja una forma positiva y beneficiosa de autorregulación o si se trata de un patrón alimentario más disfuncional.

«Esperamos que futuras investigaciones puedan aclarar si el consumo de fármacos para bajar de peso podría contribuir a formas más patológicas de restricción alimentaria, como saltarse comidas», según la primera autora del estudio, la candidata a doctora Izzy Emptage (UCL Psychiatry).

   Los investigadores afirman que sus hallazgos demuestran que los fármacos para bajar de peso podrían ser una parte importante de los planes de tratamiento para personas con trastorno por atracones, junto con las terapias psicológicas y el apoyo social.

   Muchas personas con trastorno por atracones no pueden acceder a medicamentos para bajar de peso a través de sus proveedores de atención médica pública, por lo que muchas tienen que buscar tratamiento privado a un costo personal considerable.

«Esperamos que, al destacar el potencial de los fármacos para perder peso para ayudar con los síntomas de los atracones, nuestros hallazgos conduzcan a una mayor financiación de estudios más amplios y de alta calidad en esta área, para comprender mejor cómo se podría utilizar este medicamento en la práctica y mejorar las opciones de tratamiento», señala.

¿QUÉ LIMITACIONES TIENE EL ESTUDIO?

   Los investigadores señalan las limitaciones de su estudio, ya que la mayoría de los ensayos incluidos en la revisión presentaban un alto riesgo de sesgo y fueron financiados por compañías farmacéuticas, y rara vez incluyeron participantes con un diagnóstico clínico de trastorno por atracones, lo que, según los investigadores, limita la certeza de los hallazgos.

   Según afirman, aún se necesitan ensayos controlados aleatorios sólidos, financiados de forma independiente y con largos periodos de seguimiento, que incluyan a personas diagnosticadas con trastornos por atracones, para aclarar el posible papel clínico de estos fármacos en el tratamiento de dichos trastornos y para determinar si los beneficios observados a corto plazo se traducen en mejoras significativas y sostenidas.

CL11