Los cursos de verano de la UMA, presentes este jueves en seis puntos de la ciudad
MÁLAGA 16 Jul. –
El Centro de Inserción Social ‘Evaristo Martín Nieto’, el edificio The Green Ray, la Facultad de Medicina, el Ateneo, la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y el Rectorado acogen este jueves diferentes propuestas de los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga, organizados por su Fundación General (Fguma).
Se muestra así que esta programación académica implica a diferentes agentes culturales, institucionales y empresariales. Una edición que llegará este viernes a su fin y que cuenta con más de mil personas inscritas únicamente en la sede de Málaga.
Uno de los seminarios que ha comenzado este jueves y continúa el viernes en el Rectorado es ‘Ejército y sociedad: la fuerza de los valores’, dirigido por los embajadores de Marca Ejército Francisco Fernández Verni y Álvaro Mendiola.
Una actividad que cuenta con el patrocinio de la Fundación Unicaja, así, en la inauguración ha estado presente su responsable del Área de Educación, Enrique Gómez-Puig, y el director general de la Fguma, Eugenio Luque.
La jornada del viernes contará, entre otros, con Eduardo Manuel Braga Da Cruz, jefe de Estado Mayor del Ejército Portugués; Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército Español; José Manuel Domínguez, presidente de la Fundación Unicaja, y Francisco de la Torre, alcalde de Málaga.
‘¿Quieres ser el escultor de tu propio cerebro?’ es el título del Curso que codirigen José Pablo Lara, director de la Unidad de Salud Cerebral del CIMES y de la Cátedra Asisa de Salud Cerebral y Cognitiva, y Encarnación Blanco, profesora y experta externa de la Agencia Española de Medicamentos. Un encuentro que se desarrolla este jueves y el viernes en la Facultad de Medicina.
Además, continúa en el edificio The Green Ray el seminario organizado junto a Málaga TechPark ‘Innovación tecnológica. Tecnologías estratégicas para Europa: computación cuántica y defensa dual’.
«SI SOLO ME HE TOMADO UNA COPA»
El Centro de Inserción Social ‘Evaristo Martín Nieto’ ha acogido este jueves el Curso de Verano de la Universidad de Málaga ‘Seguridad vial. Una labor preventiva’, dirigido por el jurista y director de programas de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, Ángel Herbella.
El seminario aborda la prevención de los delitos relacionados con la seguridad vial, la eficacia de las medidas de reeducación y el papel de las instituciones en la concienciación ciudadana. Herbella ha resumido el mensaje central de la jornada en una frase que, a su juicio, explica el origen de muchas conductas de riesgo: «Si solo me había tomado una copa"».
El director del curso ha defendido que la prevención es la herramienta más eficaz para reducir la siniestralidad y ha destacado el trabajo de la Dirección General de Tráfico y de los distintos profesionales que participan en el seminario, entre ellos la coordinadora de Seguridad Vial, la jefa provincial de Tráfico y la fiscal de Seguridad Vial.
Otro de los ejes del curso es la reeducación de las personas condenadas por delitos contra la seguridad vial. Herbella ha subrayado la importancia de los programas de sensibilización desarrollados en los centros de inserción social para evitar la reincidencia. «La importancia es saber atajar, concienciar y sobre todo trabajar en programas de sensibilización», ha afirmado. Además, ha puesto en valor la labor del Centro de Inserción Social de Málaga, del que dependen más de 3.100 personas.
Por su parte, la subdirectora del Centro, Belén Alonso Álvarez, ha advertido de que conductas como conducir tras consumir alcohol o utilizar el teléfono móvil al volante están excesivamente normalizadas. «No es un delito determinado de un tipo de personas, lo tenemos normalizado a nivel general», ha señalado.
Asimismo, ha defendido la eficacia de los talleres de sensibilización, destacando el impacto de testimonios como el de Sergio Hijano, delegado provincial de Aesleme, que comparte su experiencia tras sufrir un accidente de tráfico que le dejó en silla de ruedas. Ambos responsables han coincidido en señalar el alcohol y las distracciones provocadas por el teléfono móvil como los principales retos actuales en materia de seguridad vial.
El compositor y gestor cultural Tomás Marco ha reivindicado la música como un lenguaje universal capaz de conectar culturas en un mundo marcado por la globalización. Así lo ha manifestado durante su clase magistral: ‘Creación musical, pensamiento y escena cultural en la España contemporánea’, dirigida por la catedrática de la UMA María José de la Torre y celebrada esta mañana en la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo.
El encuentro, conducido por la catedrática Begoña Lolo, ha combinado el diálogo con la interpretación en directo de varias obras de Marco a cargo del pianista Juan Miguel Moreno Camacho para ofrecer al público una aproximación tanto intelectual como musical de una de las figuras más influyentes de la creación contemporánea española.
«La idea de esta sesión es repasar cómo se ha desarrollado la música española durante todos estos años y cómo he trabajado en la gestión musical», ha explicado Marco.
Autor de siete óperas, una zarzuela, un ballet, diez sinfonías y una extensa producción orquestal, coral y de cámara, Marco reconoce que, pese a su dilatada trayectoria, mantiene intacta la inquietud creativa. «Uno tiene siempre la sensación de que está empezando y de que le queda por hacer todo», ha afirmado.
El compositor ha destacado también la estrecha relación entre música y pensamiento, defendiendo que la creación musical trasciende lo puramente artístico para convertirse en una forma de comprender el mundo. «La creación musical es una parte del pensamiento cultural en general», ha señalado, recordando que la música dialoga tanto con las matemáticas como con la filosofía, la emoción y las distintas formas de entender la realidad.
Sobre el momento que vive la creación musical, el compositor considera que la cultura atraviesa una etapa de transformación impulsada por el intercambio entre tradiciones. «Estamos ahora en la etapa del cruce de culturas, de la globalización», ha afirmado.
En este contexto, ha defendido que, aunque cada sociedad conserve su identidad, existe un sentimiento común que une todas las expresiones musicales. «La música es un universal antropológico», ha asegurado. Como mensaje para quienes inician su carrera artística, el compositor ha apelado a la autenticidad y a la vocación por encima de cualquier condicionante externo.
EL LEGADO DE LA GENERACIÓN DEL 27 Y EL PAPEL DECISIVO DE MÁLAGA
Este jueves ha comenzado en el Ateneo el curso ‘Ante el centenario de la Generación del 27’, dirigido por Enrique Baena Peña, catedrático emérito de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la UMA y director de la Red Iberoamericana de Estudios Superiores de Teoría de la Literatura.
A un año de la conmemoración del centenario, Baena ha reivindicado la trascendencia cultural y humanista de este movimiento, cuya aportación considera insuficientemente reconocida. «Todavía no se ha tenido en cuenta la gran aportación poética, en el sentido de pensamiento, de humanismo y de creatividad, que esta generación ha representado», ha señalado.
Por ello, ha defendido que «el centenario es un momento para reivindicar que nuestra cultura le debe mucho a esta generación». El director ha destacado el papel fundamental de Málaga en la consolidación de la Generación del 27, especialmente gracias a la revista Litoral, impulsada por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. «La importancia de cómo se funda o cómo se impulsa la generación, junto con Sevilla, es trascendental», ha afirmado.
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