Cuando la mielina falla, el sueño del cerebro cambia
MADRID, 13 Jul. –
La vaina de mielina ayuda a que las señales eléctricas viajen de manera eficiente a través de los circuitos cerebrales. En muchas enfermedades neurodegenerativas, la mielina se daña, lo que puede interrumpir la comunicación entre las neuronas. Investigadores el Instituto Neerlandés de Neurociencia en Ámsterdam, Países Bajos, querían comprender si el daño a la mielina también podría afectar el comportamiento de los circuitos cerebrales durante el sueño.
Al estudiar esta relación, esperaban comprender mejor qué causa los trastornos del sueño en las enfermedades neurológicas y si las señales cerebrales relacionadas con el sueño podrían servir como biomarcadores para enfermedades que aún no presentan síntomas clínicos, así como para mostrar la progresión de la enfermedad.
En una investigación presentada el viernes en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS) celebrado en Barcelona, España, el doctor Mohit Dubey, becario de ZonMw Memorable Dementia en el Instituto Neerlandés de Neurociencia en Ámsterdam, describe cómo los registros de electroencefalograma (EEG) en ratones con mielina dañada mostraron picos eléctricos, similares a los observados en pacientes con epilepsia o enfermedad de Alzheimer (EA).
Estos picos se producían únicamente cuando los ratones dormían. Los hallazgos podrían tener implicaciones para pacientes con esclerosis múltiple (EM), EA y otras enfermedades neurodegenerativas.
«Los trastornos del sueño son extremadamente comunes en enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer, pero las razones biológicas de estos problemas aún no se comprenden del todo», detalla el experto.
MODELOS DE RATONES CON MIELINA DAÑADA Y ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
El doctor Dubey y sus colaboradores analizaron registros de EEG tomados durante varias noches a lo largo de varias semanas en modelos de ratones con mielina dañada y enfermedad de Alzheimer, y los compararon con datos de EEG de pacientes con esclerosis múltiple que estaban durmiendo.
Descubrieron que los picos eléctricos anormales en la actividad cerebral observados en los ratones dormidos estaban estrechamente relacionados con los ritmos del sueño, incluyendo las ráfagas de actividad cerebral que ocurren durante la segunda etapa del sueño no REM (conocidas como husos del sueño). Además, detectaron una ralentización de los ritmos eléctricos que se observa exclusivamente durante el sueño REM.
«La fase REM del sueño se asocia con los sueños y la rememoración de experiencias diurnas. En este estado, el cerebro produce patrones eléctricos rítmicos llamados oscilaciones, que ayudan a coordinar la comunicación entre las neuronas. Nuestros hallazgos demuestran que estos ritmos se interrumpen y se ralentizan cuando la mielina se degenera, y que los picos eléctricos observados durante el sueño están estrechamente relacionados con la estabilidad de los circuitos cerebrales afectados por enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer», destaca Dubey.
LOS MÉDICOSPODRÍAN MONITORIZAR LA PROGRESIÓN DE LA ENFERMEDAD
Esto abre nuevas líneas de investigación para explorar cómo los ritmos del sueño dependen del estado de mielinización de los circuitos cerebrales. Los registros del sueño podrían proporcionar una forma no invasiva de detectar cambios tempranos en la mielinización de los circuitos cerebrales en enfermedades neurológicas.
Esto podría ayudar a los médicos a monitorizar la progresión de la enfermedad, y queremos investigar si los registros del sueño podrían utilizarse como biomarcadores para detectar cambios tempranos en la función de los circuitos cerebrales.
Se sabe que los trastornos del sueño afectan la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple y enfermedad de Alzheimer. Contribuyen a la fatiga y al deterioro cognitivo. Por lo tanto, comprender el vínculo biológico entre el sueño y la disfunción de los circuitos cerebrales podría ayudar a orientar futuras estrategias para mejorar el sueño y la salud cerebral en estas afecciones.
«El sueño desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de una función cerebral saludable, pero a menudo se ha pasado por alto en el estudio de las enfermedades neurodegenerativas.»
La futura investigación del doctor Dubey se centrará en comprender el mecanismo celular y molecular que vincula la degeneración de la mielina, los ritmos del sueño y la actividad eléctrica anormal en el cerebro.
Hasta el momento, no existen tratamientos que puedan reparar la mielina dañada, aunque hay algunos fármacos que buscan ralentizar el ataque del sistema inmunitario a la vaina de mielina en la esclerosis múltiple. Comprender las bases biológicas de cómo el daño a la mielina afecta el sueño podría ayudar a los investigadores a diseñar enfoques no invasivos que permitan reparar la mielina durante el sueño.
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