12 julio 2026

Caamaño & Ameixeiras y El Nido: escucha íntima y celebración colectiva en la noche más folk del Festival Castillo de Aín

Caamaño & Ameixeiras y El Nido: escucha íntima y celebración colectiva en la noche más folk del Festival Castillo de Aín
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AÍNSA (HUESCA), 12 (Agencias)

Galicia y Castilla y León unieron sus caminos en Aínsa (Huesca) a través del dúo Caamaño & Ameixeiras y El Nido, dos de las propuestas más consolidadas de la música folk en nuestro país. En uno de los espacios más acogedores del Festival Castillo de Aínsa y ante un público, por tanto, muy exclusivo, ambas formaciones, nominadas a los Premios de la Academia de la Música 2026, ofrecieron algo que no siempre es fácil de encontrar al mismo tiempo: escucha íntima y celebración colectiva, tradición y mirada contemporánea, raíz y patrimonio.

Las primeras en actuar fueron las gallegas Caamaño & Ameixeiras. Acordeón cromático, violín y voz bastaron para demostrar que la tradición y la esencia popular no están para nada reñidas ni con lenguajes o arreglos propios ni con la exploración más allá de los géneros por todos conocidos.

Su trayectoria conjunta desde 2018 les ha valido ya grandes colaboraciones con artistas de la talla de Silvia Pérez Cruz, Rodrigo Cuevas, Fetén Fetén y Tanxugueiras, haciendo que su parada en Aínsa haya sido aplaudida incansablemente por un público apegado a los sonidos que huelen a territorio.

«Caamaño & Ameixeiras son ejemplo claro de la reinterpretación de la música tradicional y de cómo ese género, lejos de convertirse en algo marginal, ha logrado despertar el interés del público en distintos lugares de España y del mundo», explica el director Dani Escolano. Y es que tras su incursión en Aínsa y de diversos conciertos previstos por la geografía española, este verano se dejarán caer nada más y nada menos que en Canadá o Polonia.

A continuación, con un intermedio en el que ambos grupos compartieron escenario para despedir a las gallegas, el Patio del Museo se transformó en celebración colectiva con los burgaleses El Nido, manteniendo, eso sí, la esencia folk imperante: raíces y autenticidad en un marco que, precisamente, sabe mucho de historia y de puesta en valor de la cultura popular.

Venían directos desde el Lavanda Fest, en Caleruega, pero la intensidad de viajes y bolos no les hacía mella para dejar su inconfundible sello verbenero en Aínsa. «Ahora ya sabemos también en Sobrarbe por qué son una de las bandas de folk de referencia en España. Increíble la energía y brutales los sonidos emergentes de instrumentos domésticos que siempre son sinónimo baile», concluía Escolano.

Las propuestas nocturnas fueron muy en sintonía con el programa diurno que comenzó a las 11h en la Plaza San Salvador, frente al Patio del Museo, dando cabida a una exhibición de danzas e instrumentos tradicionales muy concurrida a pesar del calor. Hasta allí acudieron asociaciones de baile y músicos de Monzón, Sariñena y Zaragoza.

Después, a las 18.00 horas, el Centro Cultural acogió una charla-coloquio sobre folclore y tradición en la que participaron los expertos Pedro Mir, Mario Gros, Martín Blecua y José Grima para, finalmente, realizar una ronda tradicional por el casco antiguo.

TEATRO Y MEMORIA POPULAR EN LA RECTA FINAL

La actividad del fin de semana vino precedida por diversas propuestas escénicas programadas por Paco Paricio, responsable de esta parte del Festival.

El miércoles era el turno de ‘Más sabe el diablo’, un espacio ideado por el propio Paricio para dar voz a personas que han puesto su semilla en el Sobrarbe con distintos proyectos.

Era el caso del invitado de 2026, Paco Parra, presidente de la asociación Turismo Verde Huesca, fotógrafo e incansable aprendiz de la vida.

Las reflexiones sobre la potencia de la palabra sobre la imagen, la necesidad de entrenar el pensamiento crítico o el arraigo emocional como elemento fundamental para mantener el patrimonio de muchos de los pueblos del Pirineo, fueron algunos de los asuntos que se trataron a lo largo de la hora y media que duró la charla.

Fueron igualmente muy bien recibidos los espectáculos de los oscenses Torrishow y Ros Beret. El primero ya es habitual en Aínsa con su compañía La Raspa Artes Escénicas, y logró llenar el patio de butacas con personas de todas las edades a base de números de circo y mucho humor. Por su parte Ros Beret acudía con su obra ‘El Rey de la Miseria’, más orientada al público adulto, cuyo protagonista es una especie de Quijote contemporáneo que inicia un proceso de transformación.

El festival se despide este domingo 12 de julio con una jornada dedicada a la memoria popular. A las 11.00 horas tiene lugar un taller de danzas tradicionales en la Plaza Santo Domingo.

Ya por la tarde, el Patio del Museo se viste de gala para honrar a las «Mujeres que cuentan», un espacio con más de diez años de recorrido que se ha convertido en seña de identidad irrenunciable para el festival. Acompañando a Paco Paricio como maestro de ceremonias estará el grupo Entreveradas, que pondrá el broche final a la 36ª edición del Festival Castillo de Aínsa.

CL11