Un beso para la eternidad corona la puesta del pañuelo rojo al Torico en las Fiestas de la Vaquilla de Teruel

TERUEL 11 Jul. Diario Dia –
El jolgorio y la alegría se han desatado en Teruel con la emocionante y multitudinaria puesta del pañuelo rojo al Torico en el fin de semana más esperado de las Fiestas del Ángel, un acto que este año ha protagonizado la pareja formada por la valencia de origen Pilar García y el turolense Javier Izquierdo, quienes han sellado su amor con un beso para la eternidad junto a la escultura del famoso astado turolense.
En una plaza bañada de camisetas y monos teñidos de color burdeos y bajo un pegajoso calor, los integrantes de la peña La Unión han trasladado en volandas y abriéndose paso con determinación el preciado pañuelico desde el Ayuntamiento hasta la base del pedestal.
Puntuales a la cita de las 16.30 horas, la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, la presidenta de las Cortes, María Navarro, junto a los representantes de la Asociación Española Contra el Cáncer en Teruel en el papel de Mantenedor de las Fiestas, y el Vaquillero del Año, José Ramón Aguilar, han aparecido desde minutos antes en el balcón del consistorio frente una plaza de la Catedral también abarrotada.
Aguilar, como Vaquillero del año, ha visto así premiada su labor desinteresada durante años en favor de las peñas y de las Fiestas. Fue fundador en 1994 de la Peña ‘Nos han soltao’ –acumula otros siete años como integrante de la peña La Unión– y de él se recuerda que formó parte del movimiento que acabó propiciando la creación de la fiesta alternativa a la tradicional merienda en la plaza de toros con aquella bajada al coso ante la falta de espacio en las gradas y posterior salida de la plaza.
En medio de la algarabía de este sábado, la alcaldesa Buj no se ha andado con rodeos y ha convocado a la fiesta: «¡Que suene la charanga y la Vaquilla es vuestra!», ha proclamado en el micrófono. Acto seguido, la mayoría de los presentes en la balconada consistorial se han arrimado a la soga para comenzar a tirar, primero con prudencia y luego con más soltura, hasta que el campanico ha comenzado a bandear de forma acelerada entre el júbilo del público congregado en la plaza, que ha comenzado a gritar «¡que vote Teruel!», petición a la que se han entregado las autoridades del balcón.
Tras ese gesto espontáneo, Azcón, Buj y Navarro, los representantes de la AECC en Teruel y cerrando el Vaquillero del Año apoyado en su muleta, se han recogido un salón de plenos atestado de personas en el que el pañuelico ha permanecido el tiempo justo durante un breve posado para la foto de rigor antes de que dos jóvenes portadores de la Peña La Unión lo tomasen de cada extremo y, escaleras abajo, emprendiesen de manera agitada el camino hacia la calle entre gritos ansiosos de «¡tira, tira!».
En medio del nerviosismo y la emoción, los dos jóvenes parecían serenos gracias a la escolta de sus compañeros de peña, que, con determinación, han abierto el paso a empujones en los primeros metros de la calle Amantes para despejar el camino creando incluso un corrillo de seguridad que protegía a los custodios del pañuelo rojo.
El convoy humano se sumergido definitivamente en una plaza del Torico ya desatada que aguardaba el momento culminante. Allí, a los pies de la columna han recibido el símbolo de las Fiestas de la Vaquilla Pilar García y Javier Izquierdo, la primera pareja que ha tenido el honor de engalanar la escultura del Torico con el pañuelo.
UN CORAZÓN DIBUJADO CON LAS MANOS JUNTO AL TORICO
En una escena seguro mil veces ensayada estos días, Pilar y Javier se han asegurado de no perder el pañuelico por el camino anundándolo a la muñeca derecha del vaquillero turolense y se han dado un beso apresurado antes de iniciar la escalada a la posteridad.
La suya es la historia de amor no pocas veces repetida entre una valencia y un turolense con las Fiestas de la Vaquilla de fondo. Ella ha recordado estos días que llegó a Teruel con la simple idea de tomarse un café y aquí sigue 36 años después, al lado de su marido. Juntos, aunque cada uno por su lado, han ido trepando por la columna humana formada alrededor del pilar del Torico, agarrando muslos y camisolas, haciendo pie en los hombros y espaldas de sus esforzados y sufridos compañeros.
Javier Izquierdo ha sido el primero en llegar y ha esperado a su compañera de vida antes de darse ambos un abrazo y un beso exultantes y para la posteridad que han rematado con gestos de júbilo antes de exhibir a la plaza el tesoro de tela que portaban.
Ambos han gozado el momento, convertidos en protagonistas de las Fiestas de la Vaquilla, cuyo inicio se ha hecho oficial entre la música de las charangas, los saltos y el griterío general con la puesta del pañuelico alrededor del cuello del toro, metiéndolo ya anudado por su cerviz y su testuz.
Con la celebración ya desatada, los amantes Pilar y Javier han culminado desde las alturas la escena de sus vidas dibujando un corazón a dos manos para brindar una imagen icónica de la ciudad de la fiesta y, cómo no, también del amor.
Este domingo las Fiestas de la Vaquilla vivirán la popular merienda tradicional en la plaza de toros, cuyos palcos, lugares de privilegio a la sombra, se han subastado este sábado con pujas en pesetas y abono en efectivo que han alcanzado las 60.000 pesetas en el primero de los casos –360,61 euros–, 58.000 pesetas el segundo y 52.0000 pesetas el tercero de los varios más subastados.
CL11
