Un estudio constata el declive estructural del ovino de carne en Aragón y el papel clave de la PAC
ZARAGOZA 11 Jul. Diario Dia –
El sector del ovino de carne en Aragón lleva décadas perdiendo explotaciones y animales. Entre 1996 y 2023, el número de ovejas en la comunidad autónoma se redujo un 46%, reflejando la pérdida progresiva de explotaciones y las dificultades para garantizar el relevo generacional.
Investigadores del grupo SISEC (Sistemas Socioecológicos Agrarios del IA2) pertenecientes al Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y a la Universidad de Zaragoza han publicado un estudio en la prestigiosa revista científica Agricultural Systems en el que se analizan las causas profundas de esta evolución mediante un modelo de dinámica de sistemas, denominado SHEEPSES.
El trabajo, en el que han participado los investigadores Alicia Prat-Benhamoiu, Daniel Martin Collado, Alberto Bernués, del CITA e IA2, Alicia Tenza Peral de la Universidad de Zaragoza y Birgit Kopainsky de la Universidad de Noruega, reproduce la evolución del sector entre el año 2000 y el 2022 y permite cuantificar la influencia de distintos factores sociales, económicos y ambientales sobre su comportamiento.
El modelo fue desarrollado a partir del conocimiento experto sobre el sector, enriquecido mediante la participación de ganaderos, técnicos-veterinarios e investigadores, y la incorporación de datos técnico-económicos, demográficos y ambientales obtenidos de diferentes fuentes oficiales y/o contrastadas. Sus más de 150 variables representan las relaciones entre los distintos componentes del sistema y permiten comprender cómo han evolucionado el número de ovejas, las explotaciones y la renta de los ganaderos a lo largo del tiempo.
Los resultados del modelo muestran que el sector no está en caída libre, pero sí atrapado en una trampa estructural. Sin las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), el sistema ganadero extensivo de ovino en Aragón habría colapsado en torno a 2013. Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que los ganaderos de ovino en Aragón generan más renta en términos absolutos que los trabajadores de otros sectores.
Sin embargo, el sistema pierde personas. La razón es que los ganaderos trabajan también muchas más horas. Cuando se mide la calidad de vida en términos de ingreso por hora, el sector sale perdiendo frente a la industria, la construcción o los servicios. Esa brecha, combinada con el estilo de vida que la ganadería implica, y no la renta en sí, es lo que frena el relevo generacional y lo que ninguna política ha conseguido corregir hasta ahora.
El modelo SHEEPSES se presenta como una herramienta útil para orientar el diseño de futuras políticas agrarias y territoriales que contribuyan a frenar el declive de una actividad clave para la economía rural y la gestión sostenible del territorio mediterráneo.
El artículo es de acceso abierto y puede consultarse en: https://doi.org/10.1016/j.agsy.2026.104811Más información sobre el grupo SISEC en https://socialecologicalagrolab.com/es/
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