Presentan los primeros resultados a largo plazo de una terapia con células madre para el ictus
MADRID, 10 Jul. Diario Dia –
El ictus sigue siendo una de las principales causas de discapacidad a largo plazo en todo el mundo. Si bien la rehabilitación puede mejorar la función, los pacientes que han alcanzado la fase crónica de la recuperación disponen de pocas opciones de tratamiento capaces de restaurar el tejido cerebral dañado o reemplazar las células neuronales perdidas.
Los enfoques regenerativos buscan abordar esta necesidad insatisfecha mediante el apoyo a la reparación del tejido neuronal lesionado y la reconstrucción de las redes neuronales.
APORTAN NUEVOS CONOCIMIENTOS SOBRE LA SEGURIDAD DE ESTE ENFOQUE
Expertos de Hopstem Biotechnology, Estados Unidos, presentan en la Reunión Anual de la ISSCR 2026 (Montreal, Canadá) hallazgos clínicos y de imagenología a largo plazo, previamente inéditos, de participantes tratados con una terapia de células progenitoras neuronales derivadas de células madre pluripotentes inducidas (iPSC) para el accidente cerebrovascular isquémico crónico.
Los datos incluyen un seguimiento prolongado de los estudios de fase I que evaluaron hNPC01, una terapia con células progenitoras neuronales del prosencéfalo derivadas de iPSC, diseñada para promover la reparación del tejido cerebral dañado por un accidente cerebrovascular. Los hallazgos aportan nuevos conocimientos sobre la seguridad, la viabilidad y la actividad biológica a largo plazo de este enfoque regenerativo en pacientes con discapacidad motora crónica tras un accidente cerebrovascular.
«Los hallazgos presentados hoy en ISSCR 2026 incluyen un seguimiento clínico y de imágenes a largo plazo, inédito hasta ahora, de participantes tratados con hNPC0» declara Maggie Ho, de Hopstem Biotechnology.
Estos datos aportan información importante sobre cómo se comporta una terapia con células progenitoras neuronales derivadas de iPSC durante un seguimiento prolongado en pacientes con accidente cerebrovascular crónico y representan un paso importante en la traslación de la neurociencia regenerativa a la investigación clínica.
QUÉ PACIENTES PARTICIPARON EN EL ENSAYO CON CÉLULAS MADRE PARA EL ICTUS
Esta investigación aborda uno de los principales desafíos de la medicina regenerativa para las enfermedades neurológicas. A diferencia de muchos tejidos, el cerebro tiene una capacidad limitada para reemplazar las neuronas perdidas tras un accidente cerebrovascular.
Cualquier terapia regenerativa debe demostrar no solo que las células trasplantadas pueden sobrevivir, sino también que pueden integrarse de forma segura en los circuitos neuronales existentes a lo largo del tiempo. Por lo tanto, la evidencia clínica a largo plazo sigue siendo un objetivo importante en este campo.
El estudio incluyó a adultos que habían sufrido un accidente cerebrovascular isquémico entre seis meses y cinco años antes del tratamiento y que seguían presentando discapacidad motora persistente a pesar de la rehabilitación y la atención médica estándar. Los participantes tenían una función neurológica estable antes de su inclusión en el estudio, lo que permitió a los investigadores evaluar mejor los cambios posteriores al trasplante.
Según Ho, uno de los aspectos más alentadores de la investigación ha sido la oportunidad de comprender mejor el comportamiento a largo plazo de las células progenitoras neuronales trasplantadas mediante un seguimiento clínico y de imagenología prolongado.
«Las observaciones a largo plazo son esenciales para el avance de la medicina regenerativa en enfermedades neurológicas», asegura Ho. «Estos hallazgos proporcionan información valiosa sobre la seguridad, la actividad biológica y el impacto terapéutico potencial del trasplante de células progenitoras neuronales, a la vez que plantean nuevas e importantes preguntas científicas sobre la selección de pacientes, los mecanismos de recuperación y cómo interactúan las células trasplantadas con el cerebro lesionado a lo largo del tiempo».
LOS INVESTIGADORES AFIRMAN ESTAR ESPECIALMENTE ENTUSIASMADOS
Si se confirman en ensayos clínicos controlados a gran escala, las terapias regenerativas con células neuronales podrían ampliar las opciones de tratamiento para las personas que viven con un accidente cerebrovascular crónico, una población para la que las alternativas terapéuticas siguen siendo limitadas.
Incluso mejoras modestas en la función motora tienen el potencial de mejorar la independencia y la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Sin embargo, será necesaria investigación adicional para establecer la seguridad y la eficacia en estudios más amplios.
Los investigadores afirman estar especialmente entusiasmados por compartir estos hallazgos con la comunidad internacional de células madre en ISSCR 2026, ya que la evidencia clínica a largo plazo sigue siendo un hito fundamental para el desarrollo de terapias regenerativas.
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