Supermercados con mesas: por qué la hostelería denuncia «competencia desleal», cómo cambia el consumo y qué dice la ley
MADRID 9 Jul. (Agencias) –
Cada vez más cadenas de gran distribución alimentaria incorporan espacios con mesas, cubiertos, microondas y zonas de consumo inmediato, que utilizan los clientes que adquieren platos preparados como ensaladas, macarrones o paellas. Estos formatos combinan la venta de producto con la posibilidad de consumirlo dentro del propio establecimiento.
El presidente de la patronal Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, ha cuestionado este modelo en las cadenas de distribución al considerar que, en la práctica, pueden operar de forma similar a un restaurante, pero con licencias y obligaciones distintas.
Expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) señalan que este modelo, conocido como «mercaurantes», responde a un cambio en los hábitos de consumo y a nuevas estrategias empresariales.
¿COMPETENCIA DESLEAL?
El debate sobre el uso de estos espacios impacta en el modelo de negocio de los supermercados, el futuro del menú del día y la vida comercial de los barrios, según la UOC.
La profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, Ana Isabel Jiménez-Zarco, considera que este fenómeno supone «una transformación del consumo en la vida urbana» y subraya que «va más allá del precio», teniendo en cuenta que los platos preparados suelen resultar más económicos que un menú de restaurante.
La experta no lo define, sin embargo, como una amenaza directa para la restauración tradicional, «siempre que se mantenga como un autoservicio vinculado al producto adquirido», y apunta que este modelo está orientado a un cliente que, por ejemplo, lleva su comida desde casa o compra un bocadillo o una ensalada para consumir durante la jornada laboral.
Jiménez-Zarco subraya que la diferencia entre ambos modelos radica en la propuesta de valor: mientras un restaurante de barrio ofrece cocina elaborada, servicio, especialización y experiencia, los supermercados con zonas de consumo priorizan la rapidez, el precio y el autoservicio.
Por su parte, la profesora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC, Anna Ruiz, advierte de que la frontera legal depende de si estas áreas se mantienen como una actividad «complementaria» o si pasan a operar de facto como restauración.
Este modelo es habitual en países como Estados Unidos, en cadenas como Publix o Kroger. En España, Mercadona ha adoptado este formato, donde la presencia de mesas depende del tamaño y diseño del establecimiento, aportando un valor añadido al cliente.
¿QUÉ DICE LA LEY?
La normativa clave en este ámbito es el Real Decreto 1021/2022 que establece las condiciones higiénicas para el comercio minorista. Este texto introduce el concepto de «zona de degustación» en su artículo 2, definiéndola como un espacio dentro de un establecimiento de comercio al por menor donde, como actividad complementaria, se sirven productos para su consumo in situ.
Esta delimitación jurídica permite a las cadenas de supermercados habilitar áreas con mesas, sillas, cubiertos o microondas dentro de sus instalaciones, según la UOC.
¿POR QUÉ AUMENTA EL CONSUMO DE PLATOS PREPARADOS?
Según un estudio elaborado por la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) publicado en junio, el 60% de los consumidores asegura que compra platos preparados del supermercado al menos una vez por semana. En concreto, el informe señala que el 85% adquiere habitualmente productos listos para comer, beber o cocinar.
Los platos preparados cerraron 2025 con un crecimiento del 5%, hasta alcanzar una facturación de 4.309 millones de euros. Además, su consumo en los hogares españoles marcó un nuevo récord, con 715.052 toneladas, lo que supone un incremento del 3,8%, según el informe de la asociación Platos Preparados de España.
Aecoc atribuye este cambio a factores demográficos y sociales, como el aumento de hogares pequeños, la reducción del número de niños, el envejecimiento de la población o la menor disponibilidad de tiempo. A ello se suma una menor disposición o conocimiento para cocinar a diario, así como una mayor demanda de soluciones rápidas y convenientes.
ESTABLECIMIENTOS CON MODELOS SIMILARES
Ikea aplica este modelo desde hace décadas como parte de la experiencia de compra. La apertura de su centro de Badalona en 1996 fue una de sus primeras tiendas en España que integró un restaurante dentro del propio establecimiento.
El Corte Inglés se sumó a esta tendencia también con décadas de antelación. En 1982 se convirtió en pionero de la alta gastronomía al poner en marcha un concepto que reunía charcutería, ultramarinos, confitería, bodega y un pequeño bar en un mismo espacio, ubicado en la planta de caballeros de su centro de Castellana, en Madrid.
La tendencia sigue extendiéndose en España: cadenas de retail como Zara o Uniqlo también han incorporado cafeterías propias en Madrid. De esta forma, la convergencia entre comercio minorista y restauración se está consolidando como una tendencia internacional.
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