9 julio 2026

El BCE destacó en su última reunión el desempeño de la economía española ante la crisis de Oriente Próximo

El BCE destacó en su última reunión el desempeño de la economía española ante la crisis de Oriente Próximo
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MADRID, 9 Jul. –

Los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), que acordaron por unanimidad en su reunión de junio elevar en 25 puntos básicos los tipos de interés, destacaron durante el debate previo a su decisión la resiliencia diferencial demostrada por la economía española en un contexto marcado por la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo.

Los banqueros centrales nacionales de la zona euro, que junto al directorio del BCE forman el Consejo de Gobierno de la entidad, reconocieron durante la reunión del pasado 11 de junio unas repercusiones mayores de lo previsto en el crecimiento de la crisis energética y su impacto en la actividad y la confianza del bloque, especialmente en el sector servicios, mientras que las manufacturas se mantenía estable por el momento.

Asimismo, coincidieron en que la guerra estaba generando presiones inflacionarias, advirtiendo de que el aumento de la inflación por la persistente crisis de los precios de la energía «ya no era solo una previsión, sino que se había materializado», mientras los efectos indirectos eran cada vez más visibles y generalizados, apuntando a una mayor expansión de las presiones inflacionarias en toda la economía, por lo que los efectos de segunda ronda seguían siendo «una clara posibilidad».

No obstante, según refleja la reseña del cónclave publicada este jueves por la institución, ante esta situación, el Consejo de Gobierno del BCE destacó en particular que, «para la economía española, los indicadores de alta frecuencia en tiempo real apuntaban a un impacto prácticamente nulo a corto plazo en la actividad».

En cualquier caso, los consejeros del BCE coincidieron en que la economía del conjunto de la zona euro había demostrado una sorprendente capacidad de resiliencia y la situación actual «no puede calificarse de estanflación», aunque la perspectiva de crecimiento, sobre todo en 2026, fuera débil.

El desempeño de la economía española ante la crisis de Oriente Próximo recibió también el aval del Fondo Monetario (FMI), que mantiene sin cambios desde el pasado mes de marzo sus pronósticos de crecimiento para España, confirmando ayer sus previsiones de expansión del 2,1% en 2026 y el 1,8% en 2027, lo que supera ampliamente las expectativas de crecimiento del 0,9% y el 1,2%, respectivamente, para la zona euro.

En este sentido, Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, atribuyó la confirmación de previsiones para España a unos resultados «mejores de lo esperado» en el primer trimestre y a la contribución de algunas medidas de apoyo energético, destacando que la alta proporción de energías renovables también había contribuido a la resiliencia de España.

Además del mejor desempeño de la economía española, otro punto en común entre el reciente análisis del FMI de la economía mundial y las discusiones del Consejo de Gobierno del BCE en su última reunión pasa por el efecto compensatorio que ambos organismos atribuyen a la inversión en IA en sentido opuesto al lastre de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo.

«Los mercados financieros se encontraban divididos entre dos acontecimientos contrapuestos: el conflicto sin resolver en Oriente Próximo y el auge mundial de la inteligencia artificial (IA)», recoge el resumen de la reunión de junio del Consejo del BCE, destacando que, si bien la guerra lastraba las expectativas de crecimiento en la zona euro y a nivel global, el apetito por el riesgo de los inversores se mantenía elevado impulsado por el renovado optimismo sobre la IA y la fuerte inversión en este campo.

«El crecimiento global se veía respaldado por el auge de la inversión en IA, que constituía un impulso positivo a la demanda mundial que amortiguaba los efectos adversos de la crisis energética», comentaron.

En esta línea, el FMI destacaba ayer en la actualización de sus previsiones que la actividad económica mundial y sus perspectivas «están siendo moldeadas por dos fuerzas principales que actúan en sentidos opuestos, con efectos asimétricos entre países».

CL4