6 julio 2026
Cumbre de los líderes de Caricom cuando el Caribe afronta crecientes retos globales y regionales
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GROS ISLET, Santa Lucía – Los líderes caribeños celebran desde el domingo 5 en Santa Lucía su cumbre anual, en un momento en que se enfrentan a una convergencia de retos globales y regionales que van desde el aumento del coste de la vida y el cambio climático hasta la delincuencia, la seguridad alimentaria y las tensiones geopolíticas.

La 51 Reunión Ordinaria de la Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom), la organización regional que promueve la integración económica, coordina la política exterior y fomenta la cooperación entre sus 15 Estados miembros, la mayoría insulares, se prolongará hasta el miércoles 8.

Los líderes caribeños debaten en este año la seguridad regional, la resiliencia climática, la integración económica, el comercio, la migración, la seguridad alimentaria y del agua, y las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial.

El primer ministro santalu7cense, Philip Joseph Pierre, asumió la presidencia rotatoria del grupo.

Afirmó que asumía el cargo en un momento de «profunda incertidumbre», en el que la población caribeña siente los efectos de la inestabilidad internacional en su vida cotidiana.

«Nuestra gente siente estas presiones cada día», declaró Pierre durante la ceremonia de apertura de la conferencia, citando el aumento del coste de los alimentos y la energía, el agravamiento de los efectos del cambio climático y la creciente preocupación por la delincuencia y la seguridad pública.

Comunicó a los asistentes que su presidencia pro tempore de seis meses se centraría en garantizar que la integración regional aporte beneficios tangibles a los ciudadanos caribeños, en lugar de limitarse a reuniones y declaraciones oficiales.

«Nuestra gente se plantea una pregunta seria y legítima: ¿Qué más puede hacer la Ccaricom por mí?», afirmó Pierre. «Debemos hacer que la integración beneficie al ciudadano de a pie», añadió.

El líder de Santa Lucía esbozó una serie de prioridades que incluían el fortalecimiento de la unidad regional, el impulso del Mercado y la Economía Únicos de la Caricom, la mejora de la seguridad alimentaria y nutricional, la lucha contra los delitos violentos y las armas de fuego ilegales, la ampliación de las conexiones de transporte, el aumento del acceso a la financiación climática y el desarrollo de un enfoque regional coordinado en materia de inteligencia artificial.

También pidió un mayor apoyo a los jóvenes, las mujeres, las personas con discapacidad y otros colectivos que, históricamente, se han enfrentado a barreras que les han impedido acceder a nuevas oportunidades.

Pierre reiteró el llamamiento de la Caricom en favor de la justicia climática, argumentando que las naciones caribeñas contribuyen muy poco a las emisiones globales de gases de efecto invernadero, mientras que soportan una parte desproporcionada de los impactos climáticos.

Instó a la comunidad internacional a ampliar el acceso a la financiación climática, a los fondos para pérdidas y daños y a los mecanismos de alivio de la deuda que reflejen mejor la vulnerabilidad de los pequeños Estados insulares en desarrollo.

La cumbre se celebra en un momento en que los gobiernos caribeños siguen haciendo frente a los efectos económicos de los conflictos mundiales, las interrupciones en las cadenas de suministro y la inflación, al tiempo que se enfrentan a huracanes cada vez más intensos, sequías prolongadas y otros desastres relacionados con el clima que afectan de manera desproporcionada a los pequeños Estados insulares en desarrollo.

La secretaria general de la Caricom, Carla Barnett, afirmó que los fundadores de la región concibieron la cooperación como una respuesta práctica a las presiones externas.

«Entonces, al igual que ahora, los factores e influencias externos ponían en peligro la visión de la integración regional», señaló Barnett, añadiendo que los líderes deben acelerar la aplicación de los compromisos regionales asumidos desde hace tiempo, en particular en el marco del Mercado y Economía Únicos de la Caricom.

Barnett destacó los avances logrados en la ampliación de la libre circulación de trabajadores cualificados, el aumento de la producción agrícola en el marco de la estrategia de seguridad alimentaria de la región y el fortalecimiento de las alianzas internacionales, pero señaló que aún queda mucho por hacer para aplicar plenamente las medidas regionales acordadas.

El presidente saliente de la Caricom, el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, afirmó que su mandato había reforzado la importancia de la unidad durante un período marcado por la incertidumbre mundial, las amenazas climáticas y las dudas sobre la cohesión regional.

«La cuestión ya no es si la Caricom sobrevivirá», señaló Drew. Y agregó: «La cuestión ahora es cómo fortalecemos la Caricom para la próxima generación».

Señaló que los gobiernos del Caribe habían seguido colaborando en materia de seguridad alimentaria, resiliencia climática, seguridad regional, Haití, justicia reparadora y diplomacia internacional a pesar de las crecientes presiones externas.

Fundada mediante el Tratado de Chaguaramas el 4 de julio de 1973, la Caricom promueve la integración económica, una política exterior coordinada y la cooperación funcional entre sus Estados miembros.

La organización cuenta actualmente con 15 Estados miembros y siete miembros asociados, y desarrolla su labor en ámbitos como el cambio climático, la agricultura, la educación, la salud, la seguridad, el comercio, el transporte y el desarrollo sostenible.

La reunión de este año se celebra bajo el lema «Personas, alianzas, prosperidad: promover un futuro seguro y sostenible». Los líderes continuarán las deliberaciones hasta el 8 de julio, antes de emitir un comunicado final en el que se espera que se esbocen las decisiones sobre seguridad regional, resiliencia climática, integración económica y otras prioridades identificadas durante la conferencia.

T: MF / ED: EG

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