1 julio 2026

Ni paracetamol ni ibuprofeno: un nuevo estudio apunta al potencial de la melatonina para aliviar el dolor crónico

Ni paracetamol ni ibuprofeno: un nuevo estudio apunta al potencial de la melatonina para aliviar el dolor crónico
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   MADRID, 1 Jul. Diario Dia –

Encontrar tratamientos que alivien el dolor sin aumentar el riesgo de efectos secundarios es una de las grandes prioridades de la investigación médica. Una nueva revisión de 23 ensayos clínicos apunta ahora hacia un viejo conocido que podría tener un papel mucho más amplio del que se pensaba.

   Un suplemento para dormir ampliamente utilizado para tratar el insomnio podría ayudar a reducir la dependencia de algunos de los analgésicos más comunes y potencialmente dañinos, según sugiere una nueva investigación de la Universidad de Sídney (Australia).

   El estudio, publicado en la revista ‘PAIN‘, reveló que la melatonina puede reducir el dolor musculoesquelético crónico con efectos similares a los de medicamentos como los opioides, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y el paracetamol.

    Dado que el dolor musculoesquelético afecta hasta al 47% de la población mundial, los hallazgos apuntan a una opción de bajo coste y ampliamente disponible que podría cambiar la forma en que se trata el dolor crónico.

UN SUPLEMENTO BARATO YA PRESENTE EN MUCHOS HOGARES

    «La melatonina ya está presente en los hogares, es económica y sabemos que es segura. Lo interesante es que la melatonina también puede ayudar a controlar el dolor crónico, lo que abre la puerta a reducir la dependencia de medicamentos que conllevan más riesgos«, asegura el autor principal y estudiante de doctorado Kangchao Wu, del Centro de Investigación Musculoesquelética del Centro Charles Perkins y la Facultad de Ciencias de la Salud .

   La investigación pone de relieve el creciente potencial de la reutilización de fármacos: el uso de tratamientos existentes de formas novedosas para ofrecer beneficios para la salud más rápidos y accesibles.

    «Estamos tomando un medicamento que ya conocemos y aplicándolo a un problema que afecta a una gran proporción de la población mundial», detalla el coautor, el profesor Paulo Ferreira, director del Centro de Investigación Musculoesquelética.

    El estudio analizó datos de 2.028 adultos procedentes de 23 ensayos controlados aleatorios realizados en países como Estados Unidos, Rusia, Brasil, Egipto y China. Entre los participantes se encontraban personas con afecciones como lumbalgia, artrosis y fibromialgia, así como personas en recuperación tras cirugías, incluyendo reemplazos articulares y procedimientos de columna.

QUÉ ENCONTRARON LOS ENSAYOS EN MÁS DE 2.000 ADULTOS CON DOLOR MUSCULOESQUELÉTICO

    En promedio, el estudio halló que la melatonina redujo el dolor en aproximadamente nueve puntos en una escala de 0 a 100, y los ensayos más rigurosos mostraron reducciones más cercanas a los 10 puntos, una magnitud similar a la de los analgésicos de uso común.

    El suplemento también mejoró la calidad del sueño, reforzando la relación bien establecida entre el dolor y el sueño. «Para muchos pacientes, el dolor no existe de forma aislada y está estrechamente relacionado con la falta de sueño», matiza Wu. «La melatonina parece actuar sobre ambos, lo que la hace especialmente útil para las personas que padecen dolor crónico», agrega.

    En los distintos ensayos, la dosis y el momento de administración de la melatonina variaron según la afección y el contexto. Para el dolor musculoesquelético crónico, las dosis solían oscilar entre 3 y 10 mg, siendo 3 mg al día la dosis más frecuente. Para el dolor postoperatorio, las dosis oscilaron entre 1 y 10 mg, siendo 5 a 6 mg la dosis más común. La melatonina se tomaba generalmente antes de acostarse o hasta una hora antes de dormir.

    Los investigadores no encontraron evidencia de una relación dosis-respuesta clara, lo que significa que no se puede recomendar una única dosis «óptima» a partir de la evidencia actual.

    La melatonina suele ser de bajo coste (a menudo cuesta menos de 1,50 dólares por comprimido en Australia) y, por lo general, se tolera bien, con efectos secundarios leves y a corto plazo y sin indicios de dependencia.

Los efectos secundarios más frecuentes observados en el estudio fueron náuseas, mareos y dolores de cabeza. En general, las tasas fueron similares a las del placebo y no se registraron eventos adversos graves. La melatonina se considera segura para uso a corto plazo, durante menos de tres meses.

    Los investigadores hacen hincapié en que los pacientes deben consultar con su médico antes de usar melatonina, especialmente si están tomando otros medicamentos o tienen problemas de salud preexistentes.

    Ante la creciente preocupación por el uso prolongado de opioides y otros tratamientos para el dolor, los hallazgos destacan una alternativa más segura que podría integrarse en la atención médica con relativa rapidez. Si bien los investigadores afirman que futuros estudios a gran escala reforzarán la base de evidencia, enfatizan que los hallazgos actuales son lo suficientemente sólidos como para justificar una adopción cautelosa.

CL11