Un acusado del crimen del Coliseum del Getafe en 2021 afirma que la víctima le contrató de seguridad al sufrir amenazas
Los dos procesados del asesinato de Adil se desvinculan del crimen, ligado a un ‘vuelco’ de droga MADRID 30 Jun. Diario Dia –
El presunto autor material del crimen ocurrido el 23 de noviembre de 2021 junto al estadio Coliseum Alfonso Pérez de Getafe, donde apareció un hombre con un tiro en la cabeza, ha declarado que la víctima le habría contratado de seguridad ante las amenazas que sufría por parte de «unos marroquíes» por un asunto que podría estar relacionado con un ‘vuelco’ de drogas.
El juicio ha continuado este martes con la declaración de los dos acusados del asesinato, quienes se desvinculan del crimen. «Usted me acusa de asesinar a un amigo», le ha espetado uno de los procesados a la fiscal, quien solicita una condena de 22 años de prisión.
El primero de los acusados ha explicado que el día del asesinato se encontraba celebrando el cumpleaños de su madre y de sus tías y ha afirmado que se ha dedicado «toda la vida» a cometer robos con fuerza, pero que nunca ha participado en delitos con armas de fuego.
«Venía de robar y tiré los guantes en una jardinera del aparcamiento», ha declarado para justificar la presencia de su ADN en los guantes hallados junto al coche de la víctima. Según ha indicado, frecuentaba habitualmente ese aparcamiento, pero no tuvo ninguna relación con el homicidio.
Asimismo, ha asegurado que no conoce al otro acusado, que jamás hacía «encargos» para terceros y que siempre actuaba con las mismas personas sin colaborar con nadie mas. También ha rechazado la posibilidad de que alguien le hubiera querido incriminar y ha recordado que, aunque ha sido detenido «unas cien veces» por robos con fuerza, nunca lo ha sido por delitos graves ni relacionados con armas de fuego.
Por su parte, el otro procesado ha reconocido por primera vez que estuvo con la víctima, Adil, el mismo 23 de noviembre de 2021, día en que fue asesinado, aunque ha explicado que ocultó ese extremo durante la investigación por miedo a verse implicado.
Según su relato, tras conocer que la Policía buscaba a «un español» relacionado con los hechos decidió abandonar Torrevieja después de que le advirtieran de que tuviera cuidado. «Me amenazaron y me mudé por miedo», ha añadido.
Tras ello, ha explicado que la víctima le pidió desplazarse a Madrid para prestarle un servicio de seguridad porque estaba siendo amenazada por «unos marroquíes». «Tengo un problema», asegura que le dijo Adil, sin ofrecerle más explicaciones, aunque el acusado ha apuntado que el conflicto podría estar relacionado con un supuesto «vuelco» de droga.
Las declaraciones se producen después de que los investigadores explicaran durante el juicio que, durante la inspección ocular, localizaron dos mascarillas y unos guantes negros a escasos metros del vehículo donde apareció el cadáver. Los agentes sostienen que todos los indicios fueron recogidos de forma individualizada para evitar cualquier contaminación.
Además, el inspector jefe que dirigió la investigación rechazó la hipótesis de las defensas sobre una posible contaminación de los restos de pólvora detectados en los guantes y defendió que la cadena de custodia y los protocolos de recogida y análisis se ajustaron a los procedimientos establecidos.
La pasada semana, peritos de la Policía Científica declararon que en el vehículo se hallaron huellas dactilares atribuidas a uno de los acusados y que el análisis genético de los guantes permitió identificar el ADN del otro procesado, además de detectarse en ellos residuos compatibles con un disparo, pruebas que la Fiscalía considera determinantes para sostener la acusación.
Las defensas insisten, por el contrario, en que ninguno de sus clientes participó en el asesinato y sostienen que los indicios científicos admiten explicaciones alternativas incompatibles con la autoría del crimen.
CL11
