Más del 50% de los jóvenes españoles dice haber dejado de consumir alcohol o consumir menos, según un estudio de Fad
MADRID, 29 Jun. Diario Dia –
Un 52,9% de los jóvenes españoles de 18 a 24 años dice haber dejado de consumir o afirma consumir menos y el principal motivo que alegan es la salud, según revela un estudio realizado por Fad Juventud, presentado este lunes.
En concreto, la investigación, titulada ‘Jóvenes entre bebidas energéticas y alcohólicas’ y basada en entrevistas a 1.200 jóvenes, muestra que un 17,3% de los jóvenes españoles de 15 a 29 años dice haber dejado de consumir y un 35,6% afirma consumir menos.
La directora general de Fad Juventud, Beatriz Martín Padura, ha destacado que los datos son positivos pero ha advertido de que no pueden quedarse «tranquilos» cuando «todavía hay una prevalencia de alcohol de un 70%» entre los jóvenes.
«Para nosotros es fundamental profundizar mucho más porque sigue habiendo y lo vemos constantemente un ocio muy relacionado con el consumo de alcohol», ha señalado, este lunes, durante la presentación del informe.
Precisamente, uno de los datos preocupantes del estudio, según sus autores, es que 6 de cada 10 jóvenes encuestados dicen haberse emborrachado en el último mes y cerca de un 8% de ellos, más de tres veces en los últimos 30 días.
En el acto, celebrado en el Palacio de Cibeles y organizado por Fad Juventud y el Ayuntamiento de Madrid, con la colaboración de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, también se ha presentado otra investigación cualitativa ‘¿Raro por qué? Discursos juveniles en torno al no consumo de alcohol’.
Este estudio –realizado a partir de grupos de discusión realizados con 32 jóvenes de Madrid– muestra que la reducción o el abandono del alcohol convive con una «fuerte presión» del entorno para beber, especialmente en contextos de ocio y fiesta.
Además, quienes no beben afirman que muchas veces tienen que explicarse, dar excusas o justificar su postura y, en algunos contextos se asume que quien no bebe «corta el rollo».
De los datos presentados también se desprende que uno de cada tres jóvenes afirma no haber experimentado ningún problema derivado del alcohol, y entre quienes sí los han sufrido destacan situaciones como gastar más dinero del previsto (20,1%), tener problemas de sueño (16,8%) o experimentar sentimientos de tristeza, apatía o falta de ánimo (15,5%).
LA MITAD CONSUME BEBIDAS ENERGÉTICAS
Por otro lado, el estudio revela que la mitad de los jóvenes consume bebidas energéticas. En concreto, un 17,2% dice hacerlo con frecuencia y un 33,7%, ocasionalmente (33,7%) y, entre los motivos, las chicas lo relacionan más con el rendimiento y los chicos, con aguantar más de fiesta.
Además, dos de cada diez consumidores (de alcohol y de bebidas energéticas) reconocen mezclarlas con bastante o mucha frecuencia y lo toman porque les gusta el sabor. En menor medida, algunos encuestados señalan que recurren a esta combinación para aguantar más tiempo de fiesta (27,7%) o porque creen que potencia los efectos del alcohol (18,7%). En todo caso, tres de cada cuatro jóvenes consideran que la mezcla es muy dañina para la salud.
En línea con el consumo de alcohol, entre los que consumen bebidas energéticas, tres de cada 10 han decidido consumir menos, más de la mitad de ellos porque aseguran que es perjudicial.
Durante el acto, ha intervenido la vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz Otero, quien ha destacado que la juventud actual es «mucho más consciente de los riesgos para la salud del alcohol» aunque ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir trabajando frente a la presión de grupo.
«Tienen una actitud hacia el consumo de alcohol más sensata que generaciones anteriores, lo que no quiere decir que el cambio haya sido completo. Los jóvenes que deciden no beber todavía se sienten obligados a justificarse», ha subrayado.
Por su parte, el responsable de la Unidad de Apoyo de la Delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Juan Carlos González Luque, ha subrayado la importancia de este tipo de estudios que dan «una radiografía fundamental para intervenir» y ha insistido en la «necesidad de trabajar con los entornos» porque el consumo de alcohol entre los jóvenes «no es» por «falta de conocimiento» sobre los riesgos del mismo sino por «la normalización del consumo» o el «miedo a ser excluidos».
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