Investigador de UNIR alerta que el odio contra colectivos LGTBI «se está asentando» en las redes
LOGROÑO, 28 Jun. Diario Dia –
El investigador y codirector del proyecto Hatemedia de UNIR, Elías Said Hung, ha alertado que el odio contra colectivo LGTBI «se está asentando» en las redes sociales y en los comentarios a publicaciones de los medios de comunicación.
Said Hung en una entrevista a los medios, ha recordado que, dentro del proyecto ‘Hatemedia’ – que busca medir, analizar y detectar la presencia de expresiones de odio en los entornos digitales asociados a medios de comunicación-, «en el monitoreo -entre 2024 y 2025- de distintos tipos de odio, englobando al referido al colectivo LGTBI dentro del odio sexual, llegando a determinar que este tipo de odio está siendo recurrente, y cada vez más se aproxima al 10 por ciento».
De hecho, ha apuntado que «cada vez más hay un odio sexual que se va asentando dentro de la discursiva narrativa online, alrededor de los medios de comunicación, sobre todo en los comentarios a las publicaciones de los medios».
En este punto, el investigador de UNIR ha señalado como «llamativo» que la mayor parte de los mensajes «no son odio delictivo, del estilo ¡te voy a matar!, sino que se trata de los que hemos categorizado como incivicos, es decir, los insultos».
Said Hung ha remarcado que «hemos construido, en general dentro del proyecto, cuatro tipos de niveles de intensidad de odio, los incívicos, malintencionados, insultantes y amenazantes, y hemos detectado que más del 80 por ciento de los mensajes de odio que nosotros detectamos, incluyendo sexuales, son de odio incívicos o malintencionados».
Con ello, queremos hacer entender que muchos de estos mensajes vienen «de la desinformación», que es un «elemento importante en las redes sociales», al tiempo que «hay que tener en cuenta que el odio es el detonante de la polarización, y sobre todo, un detonante para la Aceptación o la legitimidad de narrativas prejuiciosas, estereotipadas que terminan asentándose dentro de nuestra sociedad».
«No se suele asentar con mensajes amenazantes, sino con mensajes malintencionados, como decir no me importa que sean gays, pero no frente a mi», ha añadido el investigador.
«REGULACIÓN»
Ha manifestado que «el escenario que vemos de las redes sociales, es que se necesita regular; obviamente se ha venido aplicando en este país algunos mecanismos de regulación normativos, aunque queda por ver cómo va a ser en términos prácticos esa regulación normativa».
Said Hung también ha exigido a las plataformas «mecanismos de moderación y sobre todo a los usuarios como los medios de comunicación, mecanismos de moderación no solamente automáticos, sino también, digamos, manuales, porque va evolucionando las narrativas hacia estrategias de ocultamiento».
Para el investigador de UNIR «si confiamos todo en los algoritmos y no hay un seguimiento manual o personal que complemente ese algoritmo estamos dejando que ese tipo de estrategia de ocultamiento pase desapercibida y logre asentarse dentro de las narrativas sociales».
En este punto, ha dejado claro que «la mayoría de los mensajes que hemos detectado no son espontáneos; tenemos evidencias en el trabajo que hemos venido haciendo de que hay una coordinación aparentemente espontánea de usuarios que actúan de forma coordinada aplicando estrategias varias -astroTurfing es una de las más comunes- para el asentamiento de esa narrativa». «Por 21 dólares puedes contratar 1.000 cuentas verificadas y montar tu infraestructura de influencia», ha advertido.
«ACCIONES MIXTAS»
Para Said Hung es «necesario» realizar «acciones mixtas de diferentes niveles para atender un problema poliédrico que no está siendo espontáneo, sino coordinador y muchas veces se desarrolla a nivel global».
A esto, ha unido que «necesitamos programas de formación» como «los que estamos desarrollando, uno financiado por el Instituto de Estudios Riojano (IER) para el profesorado, de cara a darles orientaciones pedagógicas para, digamos fomentar la diversidad la convivencia y la lucha contra este tipo de expresiones de odio; y otro con dinero de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja para desarrollar un modelo pedagógico basado en el juego para fomentar las competencias en los jóvenes a la hora de reconocer esas estrategias, tácticas, acciones y mensajes contra los mensajes de odio».
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