Banco de España vincula la reforma laboral con una mayor productividad en empresas con contratos temporales

Banco de España vincula la reforma laboral con una mayor productividad en empresas con contratos temporales
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MADRID, 18 Jun. Diario Dia –

Las empresas más intensivas en el uso del empleo temporal experimentaron un crecimiento de su productividad superior a las de uso moderado tras la aprobación de la reforma laboral del año 2021, según el Banco de España.

En su informe anual del año 2025, el Banco de España ha analizado el impacto de la limitación de la contratación temporal que introdujo la reforma laboral de 2021 sobre la productividad de las empresas españolas.

Una de las conclusiones es que, tras esta reforma laboral de 2021, la limitación del uso de contratos temporales estuvo asociada a una mejora relativa de la productividad en las empresas más expuestas al cambio regulatorio.

En concreto, en 2022 la productividad entre las empresas con un uso intensivo de la temporalidad creció 1,2 puntos porcentuales más con respecto a 2017-2019 que entre las de uso moderado, mientras que dicho crecimiento diferencial se estima en 0,5 puntos en 2023 y 0,7 puntos en 2024.

En conjunto, a lo largo del período 2022-2024 posterior a la reforma, el diferencial medio de crecimiento de la productividad entre las empresas con un uso intensivo de la temporalidad fue de alrededor de 0,9 puntos porcentuales.

En cuanto al posible aumento de la formación proporcionada por las empresas, no se observa un incremento diferencial de la inversión en formación en las empresas con un uso más intensivo de la temporalidad.

De su lado, el análisis del Banco de España apunta a que las empresas con un uso más intensivo de la contratación temporal que cerraron tras la reforma presentaban, antes de 2021, productividades sensiblemente inferiores a las de las empresas que permanecieron activas. Además, tras la entrada en vigor de la reforma, la tasa de cierre fue más elevada entre las empresas con mayor dependencia del empleo temporal (10,7%, frente al 8,5% de las empresas con un uso moderado).

Esta combinación –mayor probabilidad de desaparición y menor productividad– sugiere que la salida del mercado de estas empresas habría contribuido a incrementar la productividad media del conjunto de empresas con un uso intensivo de la temporalidad a través de un efecto composición, más allá del aumento de productividad de las empresas supervivientes.

EFECTO POSITIVO DEL KIT DIGITAL EN LA PRODUCTIVIDAD

El Banco de España también ha constatado un efecto positivo y estadísticamente significativo del programa Kit Digital sobre la productividad total de los factores (PTF) de las empresas beneficiarias. En concreto, la utilización de esta ayuda se asocia con un incremento de la productividad de aproximadamente un 1,2% un año después de la concesión.

«La evidencia sugiere que el programa Kit Digital ha contribuido de forma significativa a mejorar la PTF de las pymes beneficiarias», concluye el análisis.

No obstante, el organismo ha advertido de que estos resultados deben interpretarse con cautela. Por un lado, no puede descartarse que el impacto observado se reduzca con el tiempo, por cuanto una parte de los efectos respondería a dinámicas transitorias. Por otro lado, es posible que el efecto total esté actualmente infraestimado, en la medida en que el horizonte temporal disponible no permita captar plenamente los beneficios asociados a la digitalización.

MEJORA DE LA PRODUCTIVIDAD DESDE EL AÑO 2013

En conjunto, el Banco de España ha destacado que en el ámbito de la productividad, si bien la economía española ha presentado tradicionalmente una brecha negativa respecto al resto de la UEM, se observan indicios de un cambio de tendencia a partir del año 2013.

La mejora de la productividad observada en España desde 2013 se explica, en gran medida, por una asignación más eficiente de los factores productivos –capital y trabajo– entre las empresas, apoyada por un fortalecimiento del vínculo entre productividad empresarial y crecimiento del crédito bancario respecto a lo observado antes de la crisis financiera.

De este modo, la productividad en España ha crecido, a partir de 2013, por encima del resto de la UEM por primera vez desde el año 2000.

No obstante, pese a este cambio de tendencia, el crecimiento de la productividad total de los factores ha sido insuficiente para compensar plenamente la brecha negativa acumulada frente a la UEM, que se habría reducido del 12% en 2013 al 8% en 2025.

«Cerrar completamente dicha brecha requeriría sostener durante cerca de 20 años tasas de crecimiento de la productividad en España superiores a las de la UEM, en línea con las registradas desde 2013, lo que pone de relieve la magnitud del desafío pendiente», ha apuntado el organismo que dirige José Luis Escrivá.

ATAJAR LA REGULACIÓN «COMPLEJA E INCIERTA»

Según el Banco de España, la evolución de la productividad de la economía española dependerá, entre otros factores, del grado de adopción y difusión de nuevas tecnologías, en particular de la inteligencia artificial (IA), cuya utilización por parte de las empresas españolas ha aumentado de forma intensa en los últimos años.

Además, ha recomendado terminar de atajar la regulación «compleja e incierta», que impone costes fijos elevados y dificultan el crecimiento empresarial y una asignación más eficiente de los factores productivos.

Según el Banco de España, la fragmentación regulatoria entre regiones y la ausencia de un mercado interior plenamente integrado podrían estar limitando la expansión geográfica de las empresas y justifican iniciativas de coordinación como el denominado Régimen 20.

CL8