El G7 aspira a reducir «a menos del 60%» la dependencia en tierras raras de proveedores como China

El G7 aspira a reducir "a menos del 60%" la dependencia en tierras raras de proveedores como China
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MADRID 17 Jun. Agencias –

Los líderes de los países del G7 han señalado el papel estratégico de las cadenas de valor de los minerales críticos para la prosperidad y la seguridad de las economías, así como la necesidad de reducir las vulnerabilidades relacionadas con estos recursos, para lo que pretenden reducir la dependencia de proveedores como China a menos del 60% para 2030, con la ambición de alcanzar el 50% lo antes posible.

«Expresamos nuestra profunda preocupación por el uso de políticas y prácticas ajenas al mercado y la coerción económica, incluidas las restricciones arbitrarias a la exportación y las medidas de represalia sobre minerales críticos y sus productos de doble uso relacionados, todo lo cual socava la seguridad y la resiliencia económicas», recoge el comunicado de los representantes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, junto con la Unión Europea, tras la reunión mantenida esta semana en la localidad francesa de Evian.

De este modo, los países del G7 han expresado su disposición para trabajar con sus socios con el objetivo de reducir las dependencias críticas y garantizar que fracasen los intentos o amenazas de instrumentalizar dichas dependencias económicas.

«Buscamos disuadir y estamos preparados para actuar, de manera coordinada cuando sea necesario, contra la coerción económica», han asegurado.

«Aspiramos a reducir significativamente nuestra dependencia de un único proveedor fuera del G7 y los países socios en el caso de tierras raras e imanes permanentes, hasta situarla por debajo del 60% para 2030 y seguir reduciéndola progresivamente, con la ambición de alcanzar el 50% lo antes posible», han anunciado en su comunicado conjunto.

Con este fin, junto con los países socios, el G7 se ha comprometido a cooperar estrechamente para impulsar proyectos de producción, procesamiento y reciclaje a lo largo de toda la cadena de suministro, así como a promover el desarrollo de proyectos coordinados mediante la agregación de la demanda y la movilización de la capacidad financiera colectiva, tanto pública como privada.

En este sentido, los líderes han reconocido que el desarrollo de la capacidad industrial, incluyendo el procesamiento y el reciclaje, necesario para la diversificación, requiere la movilización de capital público y privado, lo que abarca inversiones de capital, garantías y contratos de compraventa, reconociendo la creciente necesidad de marcos de inversión estables, así como de transparencia y valoración del mercado para garantizar el suministro, lo que podría incentivar la financiación de las cadenas de valor de los minerales críticos para superar la brecha de inversión antes de 2030.

Asimismo, se han comprometido a trabajar para establecer mecanismos armonizados e interoperables que garanticen la trazabilidad y la transparencia respecto al origen de los minerales críticos, empezando de manera piloto con litio y níquel, con el objetivo de evitar perjudicar la competitividad o imponer costes excesivos, para extender posteriormente dicho programa piloto a cinco nuevos minerales críticos cada año, prestando especial atención a las tierras raras.

Por otro lado, los líderes del G7 han señalado el papel fundamental que puede desempeñar el almacenamiento de minerales críticos para mejorar la seguridad del suministro y la estabilidad del mercado, comprometiéndose a desarrollar e incrementar la capacidad nacional para el almacenamiento de minerales críticos, así como a intercambiar información sobre sistemas de almacenamiento, mejores prácticas, metodologías y mecanismos de adquisición y distribución.

En este sentido, para facilitar la anticipación y gestión de crisis de suministro y prevenir la inestabilidad de precios, se han comprometido a establecer un mecanismo de cooperación conjunta con la ayuda de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y su entorno de datos, que permitiría compartir, cuando sea necesario, con los miembros del G7 y países afines, «datos y alertas sobre futuras tensiones en el mercado o perturbaciones en la oferta o la demanda».

CL8