Duro Felguera abre una nueva etapa de «estabilidad» tras la homologación de su Plan de Reestructuración

Duro Felguera abre una nueva etapa de "estabilidad" tras la homologación de su Plan de Reestructuración
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GIJÓN, 15 Jun. Diario Dia –

La multinacional asturiana Duro Felguera ha celebrado este lunes la resolución del Tribunal Mercantil de Gijón, número 3, por el que se desestiman las demandas presentadas por nueve mercantiles y se homologa judicialmente su plan de reestructuración.

Gracias a ello, la empresa ha resaltado, a través de una nota de prensa, que se da de paso la hoja de ruta de futuro definida por la compañía y se activa «una transformación financiera, jurídica y operativa orientada a reforzar su estabilidad, su actividad y su crecimiento sostenible».

De esta forma, logran las condiciones necesarias para ejecutar «con solidez» el plan de futuro previsto para iniciar así una nueva fase centrada en la «estabilidad, la actividad y el crecimiento ordenado, una vez despejadas las cargas de los proyectos históricos».

A este respecto, han explicado que, durante el proceso de reestructuración, Duro Felguera mantuvo su actividad y siguió ejecutando proyectos en distintos mercados, preservando sus capacidades técnicas, la relación con sus clientes y el conocimiento de sus equipos.

Según la compañía, la homologación culmina un proceso de más de año y medio de intensa exigencia y permite avanzar en la ejecución de un plan de viabilidad construido sobre tres pilares, el primero de ellos «una ordenación financiera que devuelve solidez al balance, cancelando la deuda insostenible y extinguiendo los principales pasivos contingentes derivados de litigios y proyectos históricos (‘legacy’)».

A esto han sumado una solución jurídica que permite cerrar esas contingencias, y una transformación operativa que reorganiza la compañía en torno a sus negocios EPC de referencia y orienta la actividad hacia un crecimiento rentable y disciplinado.

Han destacado, ligado a ello, que, en el ámbito de la reestructuración financiera, el Plan permite dotar a la compañía de una estructura financiera «más sostenible y adecuada a su realidad operativa».

Asimismo, han apuntado que la resolución valida las medidas previstas para ordenar el balance, reforzar la posición patrimonial de la empresa y situar sus compromisos financieros en condiciones compatibles con el desarrollo del plan de viabilidad.

El plan afecta a deuda ordinaria y financiera, obligaciones convertibles, créditos de proveedores no estratégicos y pasivos contingentes vinculados a litigios y proyectos históricos.

En conjunto, el perímetro afectado superaba los 980 millones de euros, incluyendo reclamaciones asociadas al proyecto Djelfa por 408 millones de euros.

A esta reordenación se añade también la novación de la deuda vinculada a FASEE a tipos de mercado con calendario de amortización hasta 2035, liberando presión financiera sobre la operativa y acomodando el calendario de repago al plan de negocio.

El plan incorpora, también, una recapitalización de la compañía mediante una reducción de capital para absorber pérdidas acumuladas y una ampliación de capital de diez millones de euros, suscrita por Grupo Prodi.

A esta operación se agrega la entrada de liquidez procedente de la venta de la sede central y de la propia ampliación, hasta alcanzar 23 millones de euros.

Según Duro Felguera, estas medidas refuerzan su posición patrimonial y le proporcionan una liquidez sólida para iniciar la nueva etapa.

Sobre el Grupo Prodi, han resaltado que consolida así su papel como accionista de referencia y socio industrial, tras haber respaldado a la compañía en las fases «más exigentes» del proceso.

En este sentido, han incidido en que su apoyo se traduce también en la generación de oportunidades en los ámbitos industrial y energético, que podrán desarrollarse dentro del nuevo marco de estabilidad de la compañía.

Entre ellas, han aludido a cartas de intención por valor de 300 millones de dólares para dos proyectos en México: el Proyecto Escolín, una planta de fertilizantes, y el Proyecto Tula, una central de ciclo combinado desarrollada junto a Mota-Engil México. También han citado desarrollos muy avanzados en Mining & Handling.

Respecto al fallo judicial, Duro Felguera considera que esta homologación aporta el respaldo jurídico necesario para ejecutar el conjunto de medidas previstas en el Plan «con seguridad y eficacia».

Al tiempo, han remarcado que la resolución permite cerrar situaciones que durante años habían condicionado la evolución de Duro Felguera y despejar incertidumbres asociadas a proyectos ‘legacy’ y contingencias relevantes.

En este contexto, según la compañía, se enmarcan proyectos como Iernut y Djelfa, respecto de los cuales la homologación permite neutralizar contingencias y pasivos derivados, «superando un foco de incertidumbre que había supuesto una carga significativa para la actividad, la gestión y la posición financiera del Grupo», han destacado.

Respecto a la reestructuración operativa, han indicado que el Plan impulsa una reorganización «profunda» de Duro Felguera para consolidar una compañía «más enfocada, más eficiente y con mayor disciplina en la selección y ejecución de proyectos».

Sobre esta cuestión, han puesto en valor que la nueva organización permitirá concentrar recursos, simplificar la estructura, reforzar el control del riesgo y orientar la actividad hacia proyectos rentables y generación de valor sostenible.

«El objetivo no es crecer por volumen, sino recuperar actividad de forma ordenada y rentable», han dejado claro desde la multinacional. Esta ha remarcado que continuará desarrollando su actividad en el negocio EPC y de montaje, con foco en cuatro verticales en las que cuenta con experiencia acreditada e historial internacional: Energía, Mining & Handling, Industria y Energy Storage.

A estas capacidades han sumado la especialización propia en montaje electromecánico y montaje de turbinas, con el que refuerzan, a juicio de la compañía, su propuesta de valor y amplían su capacidad de acompañamiento al cliente.

«Este modelo integrado constituye un elemento diferencial y competitivo, al permitir intervenir en toda la cadena de valor del proyecto, desde la ingeniería y la procura hasta la construcción, el montaje y la puesta en marcha», han asegurado.

Han añadido a esta reorganización la preservación de dos elementos que el Plan considera estructurales para el futuro de la compañía: el empleo y la condición de sociedad cotizada.

A este respecto, han apuntado que, tras la conclusión del ERE, más de 500 profesionales continúan en Duro Felguera. La compañía mantiene, además, su cotización en la Bolsa de Madrid, donde está presente desde 1905.

El presidente ejecutivo de Duro Felguera, Eduardo Espinosa, ha señalado que el plan de viabilidad «resuelve de forma clara y definitiva el desequilibrio histórico de la compañía». También ha resaltado que permite abrir «una nueva etapa para volver a ser lo que Duro Felguera siempre ha sido, una empresa asturiana líder en el mundo».

CL4