Addison Rae se reafirma como nueva diva pop en el Primavera Sound

BARCELONA, 5 Jun. –
La cantante estadounidense Addison Rae se ha reafirmado como nueva diva pop en la jornada del viernes del Primavera Sound, ante un multitudinario público que ha coreado todos sus éxitos, desde la inicial ‘Diet Pepsi’ hasta el cierre con ‘Fame is a Gun’.
El concierto, que ha comenzado hacia las 21 horas, ha hecho olvidar a los asistentes lo sucedido el jueves –entre lluvias, desalojos y canciones- con un auténtico despliegue de bailarines, bailarinas y ‘cheer-leaders’, luciendo camisas y vestidos marineros, pero también tops de rejilla, tirantes, bikinis y más tarde hasta trajes.
En una ‘performance’ cargadísima de sensualidad en la que no ha parado de bailar, la artista ha dejado atrás un pomposo vestido blanco y un corsé de ‘brillantitos’ tras las primeras canciones, para lucir ropa interior blanca y tacones –que ha mantenido el resto del tiempo–, y una larga bufanda de billetes, de la que también se ha deshecho.
La estadounidense se ha ayudado de una plataforma elevada rosa chillón –color recurrente en toda su estética–, así como de barras LED repartidas a lo largo del escenario, para escenificar su sugerente ‘show’.
Uno de los puntos álgidos de la actuación ha llegado cuando Rae ha cantado su remezcla de ‘Von Dutch’, de Charli XCX: ha bajado del escenario, ha ofrecido su micro a los fans de primera fila y se ha lanzado al público instándoles a que gritasen lo más fuerte posible, resultando en un ensordecedor rugido que ha recorrido el Parc del Fòrum.
La carrera musical de la artista nació en TikTok, pero los incondicionales vitoreos del público ha evidenciado que se ha más que trasladado a la vida real; Rae lo ha demostrado con temas como ‘Money is Everything’, ‘New York’, ‘Times Like These’ o ‘Headphones On’, y se ha marchado aclamada entre confeti rojo.
SLOWDIVE
Menos alocados han sido los conciertos de Slowdive y Ethel Cain, que con sus respectivas actuaciones han repartido la dosis de melancolía de la tarde a un Fòrum lleno desde primera hora.
Slowdive, veteranos del ‘shoegaze’, han desgranado con paciencia sus larguísimos y atmosféricos ‘riffs’, con guitarras y bajo reverberados y distorsionados, ‘crescendos’ de batería y apoyándose ocasionalmente en un sintetizador.
Las voces de Neil Halstead y Rachel Goswell, que ha lucido diadema de plumas y vestido negro, han tenido una presencia casi espectral entre todas las capas instrumentales que construido progresivamente la banda, con unos sencillos pero hipnóticos efectos visuales proyectados detrás.
Muchos de los asistentes, con una media de edad que superaba con creces la de Addison Rae, han optado por cerrar los ojos y dejarse llevar por los acordes de temas nuevos y antiguos, como ‘Souvlaki Space Station’, ‘kisses’, ‘sugar for the pill’, ‘Alison’ o, precisamente cuando caía el sol de media tarde, ‘When the Sun Hits’, con la que han cerrado el concierto.
ETHEL CAIN
Hayden Silas Anhedönia, más conocida como Ethel Cain, ha deleitado a un público con su etérea música de cantautora, oscilando entre el folk, el rock y el dream-pop, e incluso alternando fragmentos de su álbum ambiental, ‘Perverts’.
Así, con temas como ‘American Teenager’, ‘Crush’, ‘Thatorchia’ o ‘A House in Nebraska’, Cain ha articulado un discurso musical sobre la experiencia religiosa, la nostalgia, la culpa y el amor, con un marcado sello de identidad del sur estadounidense.
OTRAS ACTUACIONES
En la jornada del viernes ha actuado también Ralphie Choo, uno de los nombres destacados de la música urbana experimental española, que ha satisfecho a un público que anhelaba moverse con temas como ‘Máquina Culona’ o ‘Gata’.
A poner el acento español a la jornada han contribuido también Somos la Herencia, Paco Te Quiero y Las Petunias, mientras la nota local ha corrido a cargo de la inclasificable Ouineta y el metal extremo catalán de Ósserp.
Entre otras propuestas destacadas, los asistentes de este viernes han podido disfrutar del indie-rock emergente de NewDad, directamente desde Irlanda; el ‘noise’ japonés de Merzbow, que lleva décadas difuminando la línea entre ruido y música; el emo y post-hardcore de Texas is the Reason, o el pop y R&B fluidísimos de la ghanesa Ammarae.
CL11
