Asamblea ambiental insta a una financiación que provoque una inflexión en la defensa de la naturaleza

Asamblea ambiental insta a una financiación que provoque una inflexión en la defensa de la naturaleza
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SAMARCANDA, Uzbekistán –  «Aunque las presiones sobre los presupuestos públicos son cada vez mayores y las tensiones geopolíticas van en aumento, puede resultar tentador considerar la financiación medioambiental como algo opcional. No lo es», declaró este viernes 5 Claude Gascon, director ejecutivo interino del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), durante la clausura de su Octava Asamblea, celebrada en  del FMAM celebrada en  Samarcanda, en Uzbekistán.

Para los países del Sur en desarrollo, los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países frágiles y vulnerables, la ayuda al desarrollo exterior es la piedra angular para defender su biodiversidad.

«Porque lo que está en juego no es solo un conjunto de objetivos internacionales. Lo que está en juego es la calidad de vida futura en este planeta. Lo que está en juego es si los niños heredarán ríos que sigan fluyendo limpios, bosques que sigan en pie, costas que sigan protegiendo a las comunidades y economías que puedan prosperar sin destruir los sistemas naturales de los que depende toda prosperidad»., dijo Gascon.

El presidente de la Asamblea, Aziz Abdukhakimov, asesor del presidente de Uzbekistán en materia de medio ambiente y presidente del Comité Nacional de Ecología y Cambio Climático, señaló que la asamblea resultó «especialmente productiva», con más de 50 encuentros paralelos, reuniones bilaterales e intercambios informales.

«El Consejo del FMAM revisó y mejoró decisiones clave, incluidas las orientaciones de programación del FMAM-9″, la novena reposición del Fondo, afirmó, al tiempo que acogió con satisfacción el fuerte énfasis en la programación integrada, la financiación innovadora y la participación inclusiva, incluido el objetivo de destinar al menos 20 % de los recursos del FMAM-9 a los pueblos indígenas y las comunidades locales.

Afirmó que el mensaje del presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, de que su país se convertirá en un país donante reflejaba el «compromiso del país con la sostenibilidad medioambiental».

«Esto demuestra nuestra disposición no solo a beneficiarnos de la cooperación, sino también a contribuir a las relaciones medioambientales globales», dijo Abdukhakimov.

Poco antes, en una mesa redonda de alto nivel,  Rosina Bierbaum, presidenta del Panel Asesor Científico y Técnico (STAP) del FMAM, recordó a la Asamblea que, si bien la mitad del producto interno bruto (PIB) mundial depende de la naturaleza, existe un «déficit de financiación de la biodiversidad de 700 millones de dólares al año».

Sin embargo, señaló, un análisis de la internacional consultora McKinsey confirma que la implementación de los objetivos de biodiversidad «30 para 2030», destinados a conservar de manera efectiva al menos 30 % de la superficie terrestre y los océanos del planeta para 2030, generará importantes beneficios en materia de conservación y objetivos socioeconómicos, y sacará a la gente de la pobreza.

Aunque el debate sobre la financiación se producía en un momento difícil, Kenneth Lay, director general sénior de la estadounidense firma de inversión RockCreek y extesorero del Banco Mundial, señaló que la buena noticia era que el sector privado podía ayudar a abordar los problemas.

Al detallar cómo el fondo común de ahorro mundial ha crecido de forma espectacular «impulsado por 15 años de mercados excepcionales», señaló que había billones (millones de millones) de dólares disponibles en fondos de pensiones y fondos soberanos, reservas del sector asegurador y otros, y que estos fondos podrían destinarse a invertir en la naturaleza, pero «los propietarios de los activos no estaban presentes».

Lay sugirió que el FMAM convocara a los responsables de los bancos centrales, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y los reguladores de valores, entre otros, y se asegurara de que «invertir en la naturaleza sea tan natural como invertir en infraestructuras». Asegurarse de que invertir en la naturaleza sea tan natural como invertir en infraestructuras.

Valerie Hickey, directora de Medio Ambiente del Grupo del Banco Mundial, afirmó que el FMAM tenía un papel que desempeñar en la creación de una normativa propicia y una previsibilidad de las políticas para ayudar al sector privado a gestionar el riesgo.

Para ello, consideró, hay que centrarse en lo que denominó la combinación «Goldilocks (crecimiento constante)» de financiación concesional y comercial para amortiguar los fracasos de las inversiones, al tiempo que se garantiza que la inversión tenga rentabilidad comercial y sea lo suficientemente sólida desde el punto de vista financiero como para movilizar capital privado que genere «resultados medioambientales cuantificables».

También hubo advertencias.

Líderes y delegados de gobierno, de Uzbekistán y del FMAM posan para la foto de familia al concluir la octava Asamblea del FMAM en la ciudad uzbeca de Samarcanda. Imagen: Stella Paul / IPS

Rachel Kyte, representante especial para el clima del Reino Unido, advirtió de que un estudio revelaba que su país era «altamente vulnerable al colapso de los ecosistemas».

«¿Qué significa eso? Significa que, para una familia británica, su capacidad para llenar el carrito del supermercado con lo necesario para mantener sanos a sus hijos está totalmente ligada a la integridad de la cuenca del Congo. Y que, si algo llegara a amenazarla aún más, habría implicaciones para la seguridad y la defensa», agregó.

Implicar a las comunidades locales y a los pueblos indígenas a través de soluciones centradas en las personas, inclusivas y económicamente viables era clave, afirmó Joyelle Clarke, ministra de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Acción Climática y Empoderamiento de la Ciudadanía de San Cristóbal y Nieves. Explicó cómo el mercado del carbono azul estaba infravalorado y a menudo resultaba difícil de comprender.

Clarke puso como ejemplo un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que conserva tortugas, en una zona donde la dieta de la comunidad pesquera incluía este animal. Al ofrecer oportunidades laborales alternativas en la industria turística, se logró obtener el apoyo de la comunidad para el sitio.

Gascon, el líder del FMAM, recordó a la plenaria conclusiva de la octava Asamblea que el medioambiente no era una «cuestión secundaria».

«En primer lugar, debemos defender y reforzar la ayuda pública al desarrollo para los países… Por lo tanto, la continuidad de la AOD (ayuda oficial al dsarrollo) pública no es solo un compromiso moral. Es una inversión en la estabilidad global, en la seguridad humana y en el futuro compartido de todas las naciones», remarcó.

A continuación, afirmó que «los países deben armonizar sus políticas nacionales con los resultados medioambientales que persiguen. No podemos decir que estamos comprometidos con la sostenibilidad mientras seguimos premiando la destrucción de los ecosistemas, el uso excesivo de los recursos naturales o la contaminación del aire, la tierra y el agua».

En tercer lugar,dijo,  el FMAM debería liberar todo el potencial del capital privado y garantizar que el sector privado se convierta «no solo en una fuente de financiación, sino en un verdadero socio en la gobernanza y la consecución de resultados medioambientales a escala mundial».

Y, por último, se necesitaban «el compromiso de todo el gabinete y la participación de toda la sociedad» para alcanzar los objetivos medioambientales.

«Necesitamos liderazgo nacional, pero también necesitamos implicación local. Eso significa escuchar y trabajar con las comunidades, los pueblos indígenas, las mujeres, los jóvenes, la sociedad civil, los científicos, las autoridades locales, los agricultores, los trabajadores y los empresarios. Significa reconocer que las soluciones duraderas no se imponen, sino que se construyen juntos, planteó Gascon.

Por último, el director ejecutivo interino del FMAM afirmó que el impulso final hacia 2030 «debe ser más que una cuenta atrás. Debe ser un punto de inflexión».

T: MF / ED: EG

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