La nómina del IMV llegó en mayo a 862.859 hogares en los que viven más de 2,6 millones de personas

MADRID 5 Jun. –
La nómina del Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en mayo a 862.859 hogares, en 590.959 de los cuales conviven menores. La prestación protege a 2.631.545 personas, según la última estadística publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Según ha informado este viernes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la cuantía media de la prestación es de 538,7 euros mensuales por hogar y, en conjunto, la nómina de este mes ha ascendido a 500,2 millones de euros.
El departamento que dirige Elma Saiz ha detallado que en mayo de 2026 había 146.768 prestaciones activas más que hace un año, al haber aumentado el número de hogares protegidos en casi un 20,5%, un porcentaje similar al incremento del número de beneficiarios, casi un 20% (437.879) más respecto al mismo mes del año anterior.
Respecto al perfil, señala que, en mayo, el 68% de los titulares (587.066) y el 53,4% de los beneficiarios (1.406.210) son mujeres. En cuanto a los hogares beneficiarios, 144.540 son monoparentales, en su mayoría sostenidos por mujeres que asumen en solitario la responsabilidad de sacar adelante a sus hijos.
En la actualidad, 1.069.948 niños y adolescentes son beneficiarios de la prestación, lo que representa el 40,7% del total. En términos acumulados, casi 1,6 millones de menores han estado cubiertos desde 2020 por la prestación.
FAMILIAS CON MENORES A CARGO
En esta línea, más de dos tercios de las familias que perciben el IMV cuentan con menores a cargo (590.959 hogares, casi el 70% del total), lo que evidencia su impacto directo en la reducción de la pobreza infantil.
«Más de un millón de niños y niñas crecen hoy en hogares protegidos por el Ingreso Mínimo Vital y esta es la mejor prueba de que la prestación está llegando a quienes más la necesitan», ha subrayado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
El IMV no solo actúa como mecanismo de protección, sino también como herramienta de acompañamiento hacia la inclusión de los jóvenes. La edad media de los beneficiarios, situada en 28,5 años -y en 20,7 años si se excluye a los titulares-refleja su impacto en las etapas en que se inicia la vida laboral. En este sentido, la compatibilidad con rentas del trabajo y los incentivos a la inserción laboral refuerzan su papel como palanca hacia el empleo.
CASI 600.000 HOGARES RECIBIERON EL CAPI
Por otro lado, El Complemento de Ayuda Para la Infancia (CAPI) refuerza la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo a cargo. En mayo, 597.878 hogares lo recibieron, con una ayuda media de 66,9 euros por menor y de 121,8 euros por hogar con menores. Esta prestación establece distintas cuantías según la edad: 115 euros al mes para menores de 3 años; 80,5 euros entre 3 y 6 años; y 57,5 euros entre 6 y 18 años.
El CAPI puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. Así, además de proteger a familias en situación de pobreza severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas. Por ejemplo, puede solicitarlo una familia de dos adultos y dos menores con ingresos aproximados de hasta 4.182 euros al mes, lo que amplía significativamente el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil.
El IMV es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad y que se puso en marcha hace casi seis años. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, con especial atención a los menores.
Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales.
Además, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
En el caso de las personas que agotan el subsidio por desempleo y no logran reinsertarse laboralmente, acceden al IMV sin necesidad de solicitarlo ni aportar nueva documentación, ya que el SEPE y la Seguridad Social realizan el reconocimiento de oficio.
Asimismo, la incorporación del sistema de doble revisión de ingresos permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Como consecuencia, desde el año pasado los beneficiarios saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación se incrementará, se reducirá o se extinguirá.
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