Expertos coinciden en que la calidad del aire, el ruido y el calor en las aulas afectan al aprendizaje

PALMA 4 Jun. Agencias –
Profesionales de la arquitectura, la salud y la educación han coincidido en que la calidad del aire, el ruido y el calor en las aulas afectan al aprendizaje y el rendimiento académico de alumnos y docentes.
Es una de las conclusiones del II Encuentro de Arquitectura Saludable en Baleares, celebrado en la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Baleares (Coaib) y centrado en la rehabilitación de los centros educativos como vía para mejorar la salud, el confort y el aprendizaje de la comunidad escolar.
La jornada, según ha informado el Coaib en una nota de prensa, la han organizado este colegio, el Observatorio de Arquitectura Saludable y el Colegio Oficial de Médicos de Baleares (Comib), y ha reunido a profesionales para analizar cómo los espacios influyen directamente en el bienestar físico, emocional y cognitivo del alumnado.
Según el decano del Coaib, Bernat Nadal, los centros educativos no pueden entenderse únicamente como edificios funcionales, sino como espacios que acompañan el crecimiento, el aprendizaje y la salud de los niños.
«La arquitectura tiene una responsabilidad directa en la creación de entornos más saludables, inclusivos y preparados para los retos climáticos actuales», ha destacado.
En este sentido, ha indicado que en Baleares, donde el calor, la humedad y la adaptación al cambio climático son desafíos cada vez más presentes, la rehabilitación de los colegios «debe abordarse desde una mirada integral, incorporando criterios de salud, sostenibilidad, confort y bienestar desde las primeras fases del diseño».
Por su parte, el presidente del Comib, Carles Recasens, ha señalado que «la salud no depende únicamente de la atención sanitaria, sino también de los entornos en los que vivimos y crecemos».
«Las aulas, donde los niños pasan gran parte de su tiempo, son un factor determinante en su desarrollo físico, cognitivo y emocional», ha explicado, añadiendo que la evidencia científica «es cada vez más clara: la calidad del aire, la temperatura, la luz o el ruido influyen directamente en la capacidad de atención, el aprendizaje y el bienestar del alumnado».
En un contexto como el de Baleares, marcado por el incremento de las temperaturas y los efectos del cambio climático, para Recasens, adaptar los espacios educativos «no es una opción, sino una necesidad urgente para proteger la salud de las futuras generaciones».
También ha puesto en valor que el encuentro «representa un paso muy importante hacia un enfoque más integrador, en el que Medicina, Arquitectura y Educación trabajen de forma coordinada para avanzar hacia entornos escolares que promuevan activamente la salud».
RECOMENDACIONES PARA CENTROS SALUDABLES
El Observatorio de Arquitectura Saludable ha presentado durante el evento la primer ficha técnica basada en evidencia científica con recomendaciones para centros educativos saludables.
Según han explicado en la jornada, se ha expuesto una síntesis de un trabajo más amplio que el OAS continuará desarrollando, y que integra investigaciones científicas sobre calidad del aire, luz, confort higrotérmico, acústica, materiales saludables, accesibilidad, ergonomía, seguridad, biofilia y neuroarquitectura.
El objetivo de esta primera ficha es trasladar de forma sencilla y práctica algunas de las medidas con mayor respaldo científico, así como llamar la atención sobre el impacto que tienen los espacios educativos en la salud, el bienestar y el rendimiento académico de alumnos y docentes.
Los organizadores han destacado que el encuentro supone el inicio de un proceso de trabajo conjunto entre administraciones, profesionales de la arquitectura y la salud, y comunidad educativa.
A partir de las conclusiones de esta jornada, el objetivo es avanzar en la elaboración de un documento más amplio que pueda servir como base para una futura hoja de ruta orientada a transformar los centros educativos.
«Queremos abrir un proceso de reflexión y colaboración que nos permita avanzar hacia una futura hoja de ruta para que los centros educativos sean saludables y potencien el aprendizaje», ha dicho la presidenta del OAS, Rita Gasalla.
La celebración del encuentro da continuidad al acuerdo estratégico firmado en el I Encuentro sobre Arquitectura y Salud, celebrado en Palma en 2025, en el que la colaboración entre médicos, arquitectos y el OAS sentó las bases de una alianza pionera en España para integrar la salud en el diseño y la rehabilitación de los espacios construidos.
En el contexto balear, uno de los principales retos es adaptar los centros educativos a las condiciones climáticas propias de las Islas, marcadas por veranos cada vez más cálidos, elevados niveles de humedad y episodios de olas de calor más frecuentes e intensos.
Por ello, las recomendaciones inciden en la necesidad de mejorar el confort higrotérmico de las aulas usando soluciones pasivas que reduzcan el sobrecalentamiento sin renunciar a la luz natural, como la incorporación de sistemas de protección solar, el refuerzo del aislamiento y la mejora de la ventilación.
Según los expertos, estas medidas pueden tener un impacto directo en el bienestar, la atención y el aprendizaje del alumnado, además de contribuir a que los centros educativos de Baleares estén mejor preparados frente al cambio climático.
Uno de los aspectos más innovadores del documento, han resalatado, es la incorporación de criterios de neuroarquitectura y evidencia científica detallada, disciplinas que estudian cómo factores como la luz, el ruido, la calidad del aire, la organización espacial o el contacto con la naturaleza influyen en la capacidad de atención, el bienestar emocional y el rendimiento académico.
La ficha incluye además recomendaciones dirigidas a docentes y familias para reforzar hábitos saludables durante la jornada escolar y favorecer rutinas que contribuyan al bienestar del alumnado.
CL11
