Los cinco policías forales fallecidos este miércoles en un accidente, trabajadores «incansables» y «leales»

Los cinco policías forales fallecidos este miércoles en un accidente, trabajadores "incansables" y "leales"
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PAMPLONA 3 Jun. Agencias –

Los cinco policías forales que han fallecido este miércoles en un accidente de tráfico en Elgoibar (Guipúzcoa) compartían destino en la División de Intervención del cuerpo policial. Sus compañeros los han recordado como trabajadores «incansables» y «leales» y como «amantes» de la Policía Foral.

Los agentes fallecidos son Fermín Sola Barrena ‘Mintxo’ , Jesús María Vidaurreta Fernández, Miguel Crespo Obanos, Juan Martín Domíngue Villar y Miguel Antonio D’Entremont Jiménez.

Fermín Sola Barrena era comisario, jefe de la División de Intervención. Tenía 52 años. Ingresó en la Policía Foral en 1996. Fue ascendiendo desde la base del cuerpo policial, hasta ocupar el cargo actual de comisario de la División de Intervención. Durante su trayectoria estuvo destinado en el Palacio de Navarra, en la División de Tráfico, en diferentes Unidades de Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, Protección de Autoridades y División de Intervención. Entre febrero de 2008 y noviembre de 2011, ocupó la jefatura de la Policía Municipal de Tafalla.

Sus compaleros han descrito a Fermín Sola como «gran amante de la Policía Foral, predispuesto a ayudar y a cualquier servicio independientemente de si estaba trabajando o no». «Voluntario para lo que hiciera falta, siempre tenía tiempo para dedicarse a los demás de manera desinteresada. Con una enorme capacidad de trabajo, que ha quedado demostrada a todas luces con el peso que tenía en la División de la que era un referente. Vountario en DYA Navarra. Persona profundamente religiosa, familiar y orgulloso de sus tres hijos», han destacado sus compañeros.

Jesús María Vidaurreta Fernández era subinspector, Jefe del Grupo Operativo de Intervención – GOI 4. Tenía 55 años. Accedió a la Policía Foral en 1997. Tras culminar el curso básico de ingreso, estuvo destinado en la División de Tráfico, hasta que ingresó en la Unidad Móvil de Intervención, actual División de Intervención, donde ha desarrollado gran parte de su carrera, ocupando diversos cargos de responsabilidad.

Sus compañeros lo han recordado como un «policía leal, generoso y sacrificado». «Cuando era necesario anteponía su trabajo a su vida personal. Muy orgulloso de ser miembro de la Policía Foral. Amante de la institución, que para él era su vida, trabajador y entregado, el servicio a los demás era innato en él. Preocupado y siempre atento con su familia, una parte de la cual también estaba muy implicada y dedicada a la institución de la Policía Foral», han explicado.

Miguel Crespo Obanos era agente del Grupo de Intervenciones Especiales (GIE). Tenía 48 años. Accedió a la Policía Foral en el año 2000. Tras culminar el curso básico de ingreso, formó parte de la División de Intervención, posteriormente de la Brigada Central de Prevención y Atención Ciudadana. Gran parte de su trayectoria la había recorrido en el Grupo de Intervenciones Especiales.

«Dispuesto y sacrificado ante cualquier demanda que la Policía Foral requiriera. Trabajador incansable y referente de la División a la que pertenecía. Gran compañero, con una profesionalidad extrema y compromiso inquebrantable con la organización. Siempre pendiente y atento con su familia, que era el motor de su vida», lo han recordado sus compañeros.

Juan Martín Domínguez Villar era agente del Grupo Operativo de Apoyo al Mando (GOAM), de la División de Intervención. Tenía 44 años e ingresó en el cuerpo en 2005. Tras culminar el curso básico de ingreso, estuvo destinado en Pamplona, en la División de Prevención y Atención Ciudadana, en el Grupo Operativo 1. Posteriormente, en el año 2007, accedió a la División de Intervención.

Desde el cuerpo lo han recordado como un «profesional discreto y servicial que acataba todas las indicaciones y órdenes que se le daban, dada su enorme capacidad de entrega». «Trabajador incansable y motor del engranaje de la División a la que pertenecía. Siempre pendiente y orgulloso de su familia», han resaltado.

Finalmente, Miguel Antonio D’Entremont Jiménez, de 35 años, era agente del Grupo de Intervenciones Especiales (GIE). Ingresó en la Policía en 2001. Inicialmente formó parte del Grupo de Prevención y Atención Ciudadana de las comisarías de Policía Foral de Alsasua y Tafalla, para posteriormente ingresar, en el año 2024, en el Grupo de Intervenciones Especiales.

«Con el servicio a los demás por bandera, desde bien joven, Miguel siempre ha sido una persona enfocada a la entrega. Optimista y siempre sonriente afrontaba los momentos duros y los problemas con una entereza digna de admiración. Siempre tenía una sonrisa, una palabra o un gesto de cariño para quien lo necesitara. Entregado por entero a su familia, su mayor logro. Orgulloso de pertenecer a la Policía Foral y deportista y trabajador incansable como era, afrontó con pundonor y entereza las pruebas de acceso al Grupo de Intervenciones Especiales. Pertenecer a esta nueva familia era para él un orgullo», han señalado sus compañeros.

CL11