La Feria del Libro de Valladolid rememora con José Manuel Abascal su periplo del Valle del Pas al bronce en Los Ángeles

La Feria del Libro de Valladolid rememora con José Manuel Abascal su periplo del Valle del Pas al bronce en Los Ángeles
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VALLADOLID 1 Jun. Agencias –

El atleta cántabro José Manuel Abascal, el primer medallista olímpico español en atletismo en pista, ha presentado este lunes en la Feria del Libro de Valladolid el libro ‘La forja de un campeón’, que narra su vida, su trayectoria deportiva y humana, desde «la soledad del Valle del Pas», donde nació, hasta la «gloria olímpica» con su medalla de bronce en los 1.500 metros en Los Ángeles 1984.

Según han señalado fuentes de la Feria en un comunicado recogido por Europa Press, la obra escrita por Jesús Herrán Ceballos y Julio Ruiz Oppitz y prologada por el que fuera rival de Abascal, doble campeón olímpico y actual presidente de World Athletics, Sebastian Coe, recorre «el camino de uno de los mejores atletas españoles de todos los tiempos».

El volumen traza el recorrido de un deportista que hizo de la disciplina y el sacrificio una forma de vida, y que representó a España «en los momentos más brillantes del atletismo de fondo de los años ochenta».

A través de testimonios, documentos y la voz del propio protagonista, los autores construyen un relato que va más allá de los resultados deportivos para adentrarse en la forja del carácter, los valores y el trabajo que sostienen a cualquier campeón.

«Yo tuve una infancia muy dura, rayando en la pobreza. Mis padres eran pasiegos e íbamos con las vacas moviéndonos entre pasto y pasto. Aunque lo que más recuerdo de aquella época es la soledad. Mis dos hermanas mayores y mis padres se fueron a Holanda y yo me quedé aquí porque era muy pequeño», ha recordado.

«Aún recuerdo cómo me aferraba a la chaqueta de mi padre porque no quería quedarme solo», ha rememorado un José Manuel Abascal al que se le ha quebrado la voz al recordar cómo tuvo que lidiar con una infancia marcada por la necesidad.

También se emociona cuando recuerda a Jenaro Bujeda, su descubridor, un profesor de Tecnología que lo convenció para que empezara a correr después de verle jugar al fútbol.

«Él tiene la culpa de que llegara hasta la medalla olímpica. Recuerdo que fui a mi primera carrera y la gané y que, en la segunda, me dieron un trofeo, el primero que yo me podía quedar. Todavía está en mi sala de trofeos y cuando entro no miro la medalla de Los Ángeles, miro ese trofeo», ha señalado Abascal.

Y del pasado, Abascal ha vuelto al presente, donde ha querido mandar un mensaje de coraje a los nuevos fondistas. «Si yo llegué a unos Juegos Olímpicos y a ganar una medalla desde el Valle del Pas, cualquiera con un poco de talento puede hacerlo», ha enfatizado.

Eso sí, ha advertido de que el atletismo es, a su juicio, «una pizca de talento y muchísimo sacrificio y esfuerzo».

«Creo que esos valores se han perdido en parte hoy en día, pero desde aquí animo a los chavales a que se levanten y practiquen atletismo», ha concluido.

Para finalizar, Abascal ha querido mandar un mensaje al Racing de Santander, el equipo de su tierra que este año ha conseguido el ascenso a Primera División. «Se lo merecen después de tantos años en Segunda B y de la ruina económica en la que estuvieron. Han hecho un gran trabajo y me alegro enormemente por el equipo y por la ciudad», ha destacado.

José Manuel Abascal, nacido en Alceda (Cantabria) fue Medalla de bronce en los 1.500 metros en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, y durante años estuvo considerado como uno de los corredores más destacados del circuito internacional, como un bronce en el Campeonato Europeo; platas europeas y mundiales en pista cubierta; un Campeonato Iberoamericano y una medalla de oro en la Copa de Europa de atletismo en 1987, en la disciplina de 5.000 metros.

Compitió en una época considerada «dorada» del atletismo mundial, midiendo fuerzas con figuras como los británicos Sebastian Coe o Steve Cram, que le superaron precisamente en la final olímpica de 1984.

CL11