La Liga Árabe condena la «brutal agresión» y la «continua invasión» israelí de Líbano

MADRID, 1 Jun. Agencias –
La Liga de los Estados Árabes «ha condenado enérgicamente» este domingo la «brutal agresión israelí contra Líbano» y su «continua invasión» del país tras la captura del histórico castillo de Beaufort, en la gobernación de Nabatiye (sureste), y el anuncio del Ejecutivo israelí de «extender» su control en el país vecino.
«Ahmed Abul Gueit, secretario general de la Liga de los Estados Árabes, ha condenado enérgicamente la brutal agresión israelí contra Líbano, la continua invasión del territorio libanés, la destrucción de aldeas y sitios arqueológicos en el sur de Líbano, y los ataques y desplazamientos de civiles», reza el comunicado difundido por el propio dirigente en redes sociales.
En el mismo, Abul Gueit ha denunciado estos hechos como una «flagrante violación de la soberanía libanesa», así como «una grave infracción del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario».
Asimismo, la nota recoge también las palabras de su portavoz oficial, Gamal Roshdi, quien ha subrayado «la urgente necesidad de que cese de inmediato esta brutal agresión israelí», alegando que «representa una grave amenaza para la seguridad y la estabilidad en la región».
Roshdi «ha reafirmado la solidaridad» de la Liga con «Líbano y su pueblo» y ha transmitido el apoyo de la organización al Estado libanés «para afrontar las consecuencias de esta agresión». En este sentido, ha incidido en «el respaldo de la Liga a todas las medidas» adoptadas por Beirut a fin de «restablecer la seguridad y la estabilidad y extender la soberanía estatal sobre todo su territorio».
Entre estas ha incluido el llamamiento del Ejecutivo libanés al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas «para que trabaje en pro de un alto el fuego inmediato, la retirada total de Israel del sur de Líbano y la facilitación del retorno de las personas desplazadas a sus zonas y hogares».
A este respecto, y en palabras de su portavoz, la Liga ha instado al Consejo de Seguridad a que «asuma sus responsabilidades al respecto» de esta situación y a que «obligue a Israel a cesar el fuego y a aplicar plenamente la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad», cuya aprobación data de 2006 y que exhorta al fin de las hostilidades entre el partido-milicia chií libanés Hezbolá e Israel.
Concretamente, la resolución reclama un alto el fuego permanente basado en la creación de una zona de amortiguamiento y estipula la retirada del Ejército israelí del sur de Líbano ante el despliegue de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), que supervisaría el cese de los ataques y apoyarían a las Fuerzas Armadas libanesas en sus esfuerzos por recuperar el control de la zona.
La medida llega tras la captura del estratégico castillo de Beaufort, para los árabes Qalat al Shaqif, uno de los epicentros de la guerra de Líbano de 1982, escenario de combates entre el Ejército de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina, que terminaron con la victoria del Ejército israelí y su instalación en una posición que no abandonaría hasta el año 2000.
También se produce después de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, haya dado órdenes de ampliar la invasión israelí de Líbano: «Mis órdenes son ahora afianzar y extender nuestro control sobre las zonas que estaban bajo el dominio de Hezbolá», ha declarado, para acto seguido destacar que las fuerzas militares israelíes están «tomando la iniciativa, operando en todos los frentes: en Siria, en Gaza, en Líbano».
En concreto, en este país, el próximo objetivo del avance israelí será el río Zahrani, a 15 kilómetros al norte del Litani, como apuntan todas las órdenes de evacuación forzada que está enviado el Ejército israelí a la población libanesa durante este fin de semana y los bombardeos contra localidades como Deir Zahrani, a menos de un kilómetro al sur del río del que toma el nombre.
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