Renfe provocó un sobrecoste de 20 millones en un contrato de trenes por exigir unas medidas incompatibles con la vía

MADRID, 29 May. Diario Dia –
Un contrato de trenes de ancho métrico de Renfe provocó un sobrecoste de 19,4 millones de euros por exigir en el pliego unas medidas que eran incompatibles con la vía, según se desprende de un informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas.
El organismo fiscalizador ha detectado ese sobrecoste en el informe de fiscalización de la contratación celebrada por Renfe para la adquisición y mantenimiento de trenes destinados a vías de ancho métrico y alpinos y su ejecución durante los ejercicios 2020 a 2024.
En dicho informe se analiza cómo se prepararon, adjudicaron y ejecutaron los contratos suscritos por Renfe Viajeros para la adquisición de 31 trenes de ancho métrico y seis trenes alpinos, así como su adecuación a los principios de legalidad, eficiencia y buena gestión.
RETRASOS EN LA EJECUCIÓN DEL CONTRATO
Lo primero que ha descubierto la institución presidida por Enriqueta Chicano es que se produjo un retraso en la ejecución del contrato de los trenes de ancho métrico. Dicho retraso, explica el informe, estuvo relacionado con la inclusión por parte del operador en los pliegos de «unas prescripciones técnicas de imposible ejecución».
En concreto, Renfe exigía unos gálibos «incompatibles con las vías por las que ya circulaban unos trenes de su propiedad». Los gálibos ferroviarios son las dimensiones máximas (principalmente de altura y anchura) permitidas para la circulación de los trenes.
El Tribunal de Cuentas espeta que Renfe «podría haber obtenido conocimiento de los gálibos correctos con la simple consulta de sus bases de datos», y reprocha que la empresa tampoco solicitó previamente información a Adif durante la preparación de los pliegos, circunstancia que para el Tribunal «pone de manifiesto una significativa falta de diligencia en su gestión que tuvo importantes consecuencias».
MODIFICACIÓN CONTRACTUAL «NO AJUSTADA A DERECHO»
El informe apuntala que Renfe conoció en febrero de 2021 la imposibilidad de aplicar los gálibos exigidos en los pliegos a partir de la información recibida de Adif. Sin embargo, «no resolvió el contrato» como estaba previsto y en noviembre de 2024 formalizó una modificación contractual «no ajustada a derecho» amparada en un informe jurídico «con importantes carencias en su motivación».
Dicha modificación contractual es la que supuso un incremento de 19,4 millones de euros, equivalente al 11,9% del importe inicial del contrato, elevando su importe total hasta 218,8 millones de euro sin incuir el IVA.
En lo que se refiere a los trenes alpinos, la fiscalización concluye que «no se ha podido cumplir el plazo de ejecución del contrato en ninguno de sus hitos» debido a las obras de remodelación de la infraestructura ferroviaria que está llevando a cabo Adif.
Además, Renfe Viajeros no solicitó información a Adif antes de licitar el suministro y amplió posteriormente el plazo de ejecución y modificó algunas condiciones contractuales «de forma tácita», infringiendo «el principio formal de contratación pública» y apartándose de las exigencias contenidas en la normativa aplicable.
CL11
