Cómo los residuos de Europa podrían satisfacer más de la mitad de la demanda de materiales críticos

SRINAGAR, India – La creciente montaña de residuos de Europa podría convertirse en una de sus fuentes más importantes de materias primas críticas, según un nuevo e importante informe que advierte del aumento de los riesgos geopolíticos y de la creciente competencia mundial por los minerales necesarios para la economía verde y digital.
El informe, publicado por el proyecto FutuRaM, financiado por Horizonte Europa, afirma que la «mina urbana» de Europa contiene ahora grandes cantidades de materiales valiosos enterrados en baterías viejas, residuos electrónicos, vehículos al final de su vida útil, escombros de construcción y aerogeneradores desmantelados.
Los investigadores responsables del proyecto afirman que Europa debe mejorar urgentemente los sistemas de reciclaje, recuperación y seguimiento si quiere reducir su dependencia de las materias primas críticas importadas, muchas de las cuales están controladas por un puñado de países.
«El proyecto FutuRaM representa un avance sustancial en el fortalecimiento de la base de conocimientos sobre materias primas secundarias y materias primas críticas dentro de la mina urbana de Europa», afirma el informe.
Kees Baldé, especialista científico sénior de Ciclos Sostenibles en el Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (Unitar), dijo a IPS en una entrevista exclusiva que la investigación cartografió 42 materiales conductores basados en el carbono (CMS) en siete flujos de residuos.
Esto muestra que el potencial actual de sustitución de las materias primas primarias críticas (CRM, en inglés) en el consumo final de las CRM es, como máximo, de 27 % en total.
«Para 2050, el potencial de sustitución podría aumentar hasta más de 50 %. Al mismo tiempo, se podrían obtener 10 más que en la actualidad (es decir, hasta 24 CRM diferentes) a partir de los flujos de residuos analizados», afirmó Baldé.
Detalló qu «entre los nuevos se incluyen elementos de tierras raras que se encuentran, por ejemplo, en imanes permanentes, como Nd, Dy, Tb, Sm y Pr, pero también Li, Co y Ce en las baterías».
El estudio llega en un momento en que los gobiernos europeos compiten por asegurar el suministro de litio, cobalto, níquel y elementos de tierras raras utilizados en baterías de vehículos eléctricos, aerogeneradores, paneles solares y tecnologías digitales.
Los investigadores señalaron que el proyecto se desarrolló en un contexto de «creciente incertidumbre geopolítica, transiciones energética y digital aceleradas, y preocupaciones cada vez mayores respecto a la seguridad del suministro de materias primas críticas».
Cuando se le preguntó sobre la vulnerabilidad actual de Europa en lo que respecta a materiales como el litio, el cobalto y los elementos de tierras raras, Baldé señaló que la mayor parte de ellos se obtienen fuera de la Unión Europea (UE) y son suministrados por uno o unos pocos países.
«Sin embargo, son fundamentales para la digitalización, la tecnología de energías renovables y el ámbito militar. Por ello, figuran en las listas de materias primas críticas de la UE y hacen que esta sea vulnerable», precisó.
El informe abarca siete flujos de residuos principales, entre los que se incluyen las baterías usadas, los residuos de construcción y demolición, los vehículos al final de su vida útil, los residuos mineros, las escorias y cenizas, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, y los aerogeneradores desmantelados.
Una de las conclusiones clave del proyecto es que Europa sigue perdiendo cantidades significativas de materiales valiosos debido a la debilidad de los sistemas de recogida, la fragmentación de las normas de notificación y los flujos ilegales de residuos.
«La fragmentación persistente de las clasificaciones de residuos, los sistemas de notificación y los criterios de fin de la condición de residuo en los Estados miembros de la UE socava el funcionamiento del mercado único de materias primas secundarias», advierte el informe.
Según Baldé, los mejores sectores en términos de tasas de recuperación más altas y menores tonelajes de pérdidas son los vehículos al final de su vida útil y los residuos de construcción y demolición.
«Ambos presentan altas tasas de recogida y recogida selectiva de algunos componentes ricos en materias primas secundarias, como el Al y el Cu», explicó.
A pesar de ello, agregó, «siguen produciéndose pérdidas de varias materias primas secundarias, como los metales de tierras raras, tal y como se ha indicado anteriormente. Las mayores deficiencias en términos de tonelaje perdido se dan en los residuos industriales, como las escorias y las cenizas».
Mediante modelos a largo plazo hasta 2050, el proyecto examinó cómo diferentes políticas y sistemas de reciclaje podrían afectar a la recuperación de materiales en el futuro. Los investigadores desarrollaron tres escenarios denominados «sin cambios», «recuperación» y «circularidad».
El informe señala que la mejora de los sistemas de recuperación podría aumentar significativamente la cantidad de materiales utilizables extraídos de los flujos de residuos. Los investigadores también crearon un nuevo modelo de recuperación que distingue entre las materias primas ocultas en el interior de los residuos y los materiales que realmente pueden recuperarse tras el tratamiento.
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, comúnmente conocidos como «residuos electrónicos», se han convertido en una de las fuentes futuras más importantes de minerales valiosos. El estudio examinó materiales críticos, como la plata, el oro, el cobalto, el galio, el neodimio, el paladio y el tungsteno, que se encuentran en los productos electrónicos.

El proyecto también estudió las baterías en detalle, centrándose en materiales como el litio, el cobalto, el níquel, el grafito y el cobre. Los investigadores analizaron tanto las tecnologías de reciclaje actuales como los futuros sistemas de recuperación.
Al mismo tiempo, el informe reconoció importantes lagunas de datos e incertidumbre en torno a los flujos de residuos de Europa.
«Una evaluación exhaustiva de la calidad de los datos es esencial para garantizar que las conclusiones y recomendaciones desarrolladas en FutuRaM sean científicamente sólidas y adecuadas para la formulación de políticas», señala el informe.
Los investigadores señalaron que muchos conjuntos de datos siguen estando incompletos, son comercialmente sensibles o presentan inconsistencias entre países. En algunos casos, los datos de la industria solo pudieron utilizarse tras su anonimización debido a cuestiones de confidencialidad.
Para mejorar la transparencia, el proyecto desarrolló un marco de calidad de los datos basado en seis factores, entre los que se incluyen la validez, la precisión, la coherencia, la puntualidad y la exhaustividad.
La influencia del proyecto ya ha llegado a los responsables políticos europeos. Según el informe, FutuRaM colaboró estrechamente con la Comisión Europea y el Centro Común de Investigación para apoyar la aplicación de la Ley de Materias Primas Críticas de la UE.
«FutuRaM ha proporcionado datos e información para ayudar a los Estados miembros a cumplir con este artículo mediante la identificación de productos, componentes y flujos de residuos que contienen materias primas críticas relevantes», afirma el informe.
Los investigadores también llevaron a cabo 20 estudios de caso utilizando un marco de clasificación de las Naciones Unidas conocido como UNFC para evaluar la viabilidad de los proyectos de recuperación.
El proyecto ha atraído la atención mundial más allá de Europa. Según el informe, los resultados de FutuRaM se presentaron en 132 eventos y conferencias externos en países como Singapur, Brasil, Tailandia, Canadá, Japón, Kenia y Panamá.
Un informe relacionado publicado con motivo del Día Internacional de los Residuos Electrónicos de 2025 fue difundido por casi 900 medios de comunicación digitales de 55 países y publicado en 27 idiomas.
«Todos los actores que tienen acceso a los residuos electrónicos y los gestionan deberían informar de sus actividades con fines de trazabilidad, al tiempo que se deben reforzar los mecanismos de cumplimiento y el papel de las autoridades», declaró Pascal Leroy, director general del WEEE Forum, una asociación internacional que representa a organizaciones mundiales de responsabilidad de los productores de residuos electrónicos, en una entrevista exclusiva con IPS.
Afirmó que también deberíamos mejorar la infraestructura para la gestión de los residuos electrónicos, además de realizar mayores inversiones en las tecnologías pertinentes.
«Además, son esenciales las campañas de sensibilización y una financiación adecuada, y debería institucionalizarse la Plataforma de Minas Urbanas. Por último, el cumplimiento de las normas de tratamiento debe ser jurídicamente vinculante», afirmó.
Los investigadores sostienen que Europa necesita ahora leyes más estrictas, sistemas de notificación estandarizados y una mejor infraestructura de reciclaje para convertir los residuos en un recurso estratégico fiable.
Entre sus recomendaciones, el informe aboga por un «marco europeo armonizado para la clasificación, la notificación y el seguimiento del ciclo de vida de las materias primas secundarias».
También insta a los gobiernos europeos a reforzar la lucha contra las exportaciones ilegales de residuos, mejorar la vigilancia del mercado e invertir en capacidad de reciclaje y sistemas de notificación digital.
«Es necesario equilibrar la oferta procedente del reciclaje de la UE y la demanda de la industria manufacturera de la UE», afirmó Baldé.
T: MF / ED: EG
CL14
