Neuberger vé potencial alcista en la renta variable, pero defiende ser «cauteloso» en el corto plazo

Neuberger vé potencial alcista en la renta variable, pero defiende ser "cauteloso" en el corto plazo
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MADRID 25 May. Agencias –

La gestora de activos estadounidense Neuberger calcula que la renta variable aún tiene potencial alcista, aunque defiende que, a pesar de ser optimistas, hay motivos para ser «cautelosos» a corto plazo.

En este sentido, los autores del informe — el presidente y director de Inversiones de la compañía, Joe Amato, y el responsable global de Renta Fija, Ashok Bhatia– señalan a los sólidos resultados de las firmas durante el primer trimestre del presente ejercicio como el factor clava en el que se enmarca el repunte general iniciado a principios de abril.

«En nuestra opinión, esta solidez de los resultados subraya por qué el mercado de renta variable aún tiene margen para seguir subiendo. De hecho, la historia nos dice que los repuntes pueden prolongarse durante meses e incluso años tras períodos de ‘exuberancia irracional’, precisan los expertos.

En cifras, las empresas del S&P 500 han aumentado sus ingresos y el beneficio por acción en un 11% y un 22%, respectivamente hasta el tercer mes de 2026, lo que «ha contribuido a reavivar la confianza en el ciclo de inversión en Inteligencia Artificial (IA)», tal y como especifican desde la gestora.

Además, desde la entidad apuntan que, en gran parte, los avances han estado –y continuarán– motivados por el repunte «extraordinario» en el sector de los semiconductores y por la expectación generada ante las futuras salidas a Bolsa de SpaceX, Anthropic y OpenAI, cuyas valoraciones combinadas podrían acercarse o superar los 3 billones de dólares.

Pese a ello, el estudio aclara que la ‘salud’ real del mercado no es tan fuerte como parece. En concreto, Amato y Bhatia coinciden en que la amplitud del mercado se encuentra en mínimos históricos, ya que solo el 22% de los valores del S&P 500 ha superado al índice en los últimos 30 días (hasta el 21 de mayo), lo que implica que la subida del selectivo está concentrada en pocas compañías.

Además, puntualizan que los indicadores de ‘momentum’ se sitúan en «niveles históricos extremos» y los tipos a largo plazo, ahora considerablemente más altos, podrían actuar como «una fuerza gravitatoria» sobre los índices en alza.

EL IMPACTO DE LA ‘IA’ Y LA DEMANDA DE FINANCIACIÓN

Respecto a los tipos de interés, desde Neuberger hacen hincapié en dos factores. El primero concierne a los efectos de la IA en el coste de vida, ya que los mercados parecen estar valorando la tecnología como una fuerza estructural que eleva la tasa de crecimiento y, con ella, los tipos reales neutros –tasa para los bancos centrales en la que la economía ni se enfría ni se estimula–.

El segundo, se centra en la demanda de financiación, que ha aumentado «considerablemente», dado que las grandes empresas de esta tecnología están emitiendo de forma «agresiva» en los mercados de crédito con calificación de inversión, respaldados por activos y privados.

Asimismo, los autores atestiguan que si a esto se suma el «elevado» endeudamiento público, es posible que los tipos reales reflejen «una intensificación de la competencia por el capital», lo que implica que el aumento de los tipos de interés no vendría tanto por factores inflacionistas, sino por una mayor demanda de financiación en la economía, donde gobiernos y agentes privados compiten por unos recursos de capital limitados.

Por último, el documento asevera que está surgiendo un círculo vicioso fiscal: los tipos más altos aumentan los gastos futuros por intereses de los gobiernos, lo que ejerce presión, a su vez, sobre la sostenibilidad de la deuda y podría convertirse en un fenómeno que se refuerza a sí mismo.

EL RIESGO DE LA DEUDA PÚBLICA

En este contexto, el presidente y el responsable global de Renta Fija de Neuberger estiman que ni el aumento de los puntos de equilibrio de la inflación ni el de los rendimientos reales son «necesariamente negativos para la renta variable».

Así, argumentan que la evolución de la inflación es «ligeramente positiva» y que el aumento de los tipos reales refleja lo que los mercados de renta variable ya están descontando: «que las perspectivas de crecimiento, impulsadas por la IA, son realmente sólidas».

No obstante, ambos autores advierten de que, si los tipos de interés a largo plazo pierden la confianza del mercado y dejan de mantenerse estables, el impacto sobre las valoraciones de la bolsa podría ser importante.

En ese caso, una subida brusca o descontrolada de los rendimientos a largo plazo encarecería la financiación, haría más atractivos los bonos frente a la renta variable y podría provocar una caída significativa en la valoración de las acciones.

Así, entre las devoluciones relacionadas con los aranceles, el mayor gasto en defensa y la expansión del déficit a corto plazo, la trayectoria «no es nada tranquilizadora», tal y como suscriben desde la gestora de inversiones, aunque matizan que con la deuda en el 120% del Producto Interior Bruto (PIB), la situación «aún no es crítica».

Con todo, Amato y Bhatia respaldan que el punto de inflexión es el crecimiento. «Si el crecimiento se ralentiza de forma significativa, el panorama fiscal se deteriorará aún más. Ese riesgo de cola –menor crecimiento y tipos más altos– no debe descartarse», concluyen.

CL11