Las prendas de manga larga y un repelente adecuado, las claves para evitar las picaduras de garrapata

Las prendas de manga larga y un repelente adecuado, las claves para evitar las picaduras de garrapata
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MADRID 25 May. –

Llevar calcetines altos, mangas y pantalones largos, calzado cerrado y usar un repelente adecuado previene de la picadura de las garrapatas, arácnidos que pueden transmitir infecciones tan graves como la enfermedad de Lyme o la fiebre botonosa mediterránea, según el médico de Cinfa, Julio Maset.

Las hospitalizaciones por estas infecciones, aunque siguen siendo poco frecuentes, se han multiplicado en las dos últimas décadas y los casos «continúan ascendiendo». Además, las temperaturas más elevadas, los cambios en la distribución de las poblaciones de especies y la mayor proximidad del ser humano a los hábitats rurales han hecho que el contacto con los humanos sea mayor.

El clima cálido y los días largos propios de esta época invitan a disfrutar del contacto con la naturaleza, pero los expertos han recordado que se debe ir con cuidado frente a estas picaduras o a las de insectos como las avispas o las abejas.

Las picaduras de las garrapatas suelen ser indoloras y solo en un pequeño porcentaje transmiten infecciones como la enfermedad de Lyme o, en menor medida, la fiebre botonosa mediterránea, la fiebre de Crimea-Congo y la tularemia. En el caso de la primera, la prioridad es detectarla y tratarla en la primera fase, caracterizada por la aparición de un eritema alrededor de la picadura en forma de diana con aros rojizos concéntricos y por síntomas parecidos a los de la gripe, para evitar que la infección evolucione a fases más graves.

Ante ello, resulta «crucial» conocer todo lo que nos sea posible acerca de las garrapatas, con el fin de prevenir su picadura y reaccionar adecuadamente si ocurre.

ACTUAR CON CELERIDAD

«Si nos pica una, es fundamental actuar con celeridad, ya que algunas enfermedades, como la de Lyme, solo pueden contraerse si el parásito permanece varias horas adherido a la piel de la persona. Por eso, tras una excursión, debemos incorporar como hábito indispensable revisar nuestro cuerpo con detenimiento al volver a casa, también el de los menores de la casa, así como ducharnos y lavar la ropa usada a sesenta grados», ha recomendado el especialista.

En el caso de que ya se haya producido la picadura, es necesario extraer la garrapata «cuanto antes», sujetándola con unas pinzas adecuadas y tirando de ella hacia arriba, evitando aplastarla.

«Posteriormente, debemos lavar la zona con agua, jabón y antiséptico e introducir el parásito en un bote cerrado, por si fuera necesario analizarlo. Se debe buscar atención médica si quedara alguna parte de la garrapata bajo la piel o si notásemos síntomas como dolor intenso en la zona, fiebre o rigidez en el cuello», ha continuado.

PICADURAS DE MOSQUITO

Por otra parte, otras picaduras muy habituales en esta época del año son las de mosquito, que pueden provocar inflamación, picor y dolor, sobre todo en el caso de las de especies especialmente agresivas como el mosquito tigre. La protección ante estos insectos es esencial, sobre todo, cuando se viaja a destinos exóticos. En general, el experto de Cinfa ha recomendado tomar precauciones como usar repelentes que contengan DEET (dietiltoluamida), y usar ropa que cubra toda la piel como manga larga, pantalones largos y calcetines, así como evitar los colores oscuros y brillantes, que atraen a los mosquitos.

Aunque las avispas y abejas no trasmitan enfermedades, sus picaduras sí pueden resultar muy dolorosas, ya que inoculan con su aguijón un veneno que produce una reacción local caracterizada por un dolor intenso, hinchazón, prurito, escozor y enrojecimiento de la zona en torno a una pápula blanca. Las personas alérgicas, además, pueden experimentar una peligrosa reacción generalizada que puede llegar a ser mortal.

«Cuando nos pique una avispa o una abeja, bastará lavar bien la picadura con agua fría abundante y jabón y luego aplicar un antiséptico ligero. Si la picadura fuera de abeja, se debe retirar el aguijón con unas pinzas si vemos que ha quedado en la piel. Para mitigar el dolor y la hinchazón, puede aplicarse en la zona durante unos diez minutos un cubito de hielo envuelto en una tela fina o paño», ha explicado.

En este contexto, caminar por el centro de los senderos, revisar el cuerpo tras una excursión o ducharse puede ser útil para evitar o detectar la picadura de garrapatas.

Al mismo tiempo, Maset ha incidido en la importancia de no usar remedios caseros en la extracción, como aplicar aceite, vaselina o acetona, ya que pueden hacer que esta se contraiga y regurgite, incrementando el riesgo de infección.

Tras extraer la garrapata, en ningún caso se debe aplastar con los dedos o contra el suelo, sino que se debe comprobar que está entera. A continuación, hay que guardarla en un bote cerrado o bolsa zip para que pueda ser analizada si fuera necesario.

Después de la extracción, Julio Maset ha recomendado limpiar la zona de la picadura con agua, jabón y antiséptico y acudir al médico si quedan restos de la garrapata.

CL11