Los líderes del clan de los Benabad, a juicio junto a otros 17 acusados de traficar con drogas por toda Mallorca

PALMA 24 May. Diario Dia –
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares juzgará a partir del próximo lunes (09.30 horas) y durante toda la semana a los dos líderes del clan de los Benabad, los hermanos Marcos y José Manuel Benabad, y a otros 17 acusados de traficar con drogas por toda Mallorca.
La Fiscalía solicita que sean condenados a penas que suman unos 140 años de cárcel. También reclama que paguen una multa que se eleva hasta los 2,54 millones de euros e indemnizaciones que superan los 26.000 euros.
Para Marcos Benabad pide 19 años y medio de prisión y el pago de más de 900.000 euros, mientras que para José Manuel Benabad reclama 14 años y medio de cárcel y el pago de unos 750.000 euros.
A todos los procesados se les imputan, a grandes rasgos, delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales. A algunos de ellos también se les acusa de detención ilegal, lesiones o amenazas, entre otros.
Marcos Benabad, según expone el fiscal en su escrito de acusación, dirigía desde 2002 una organización criminal asentada en Mallorca y dedicada tanto al cultivo de grandes cantidades de marihuana como a la importación a gran escala de cocaína, heroína y MDMA de la Península.
Él se encargaba de comprar las partidas de sustancias estupefacientes y su posterior distribución por toda Mallorca a través de pequeños traficantes y de puntos de venta ubicados en el poblado de Son Banya.
José Manuel Benabad, su hermano, actuaba como lugarteniente y, entre otras cuestiones, participaba en tareas como captar clientes y localizar a potenciales colaboradores que cultivaran la marihuana o custodiaran la droga, varios de ellos procesados en esta causa.
Entre los principales acusados también se encuentra un hombre que se enfrenta a diez años y medio de prisión por cultivar marihuana e importar cocaína de Colombia y Países Bajos.
Además, siempre según el representante del Ministerio Público, ejercía como intermediario entre algunos de los clanes de narcotraficantes radicados en Mallorca, entre ellos el de los hermanos Benabad.
UN SECUESTRO Y 29 CABALLOS PURA SANGRE
A partir de 2012, según consta en el escrito de acusación, la Policía Nacional realizó diversas actuaciones vinculadas con hechos delictivos relacionados con el clan de los Benabad. En una de ellas, por ejemplo, incautaron 169 kilos de marihuana.
En muchas de estas operaciones policiales ninguno de los hermanos fue detenido, mientras que en otras fueron juzgados y absueltos. Lo conseguían gracias a que ponían las fincas en las que cultivaban y guardaban la droga a nombre de sus subalternos, quienes accedían a cargar con la culpa debido a la «férrea disciplina» a la que estaban sometidos.
El escrito recoge también un episodio ocurrido en 2015 en el que se vieron envueltos Marcos Benabad y otro de los acusados, uno que se enfrenta a poco más de un año de prisión.
El padre de este hombre alquiló al cabecilla de la trama una finca ubicada en Sencelles donde, sin su consentimiento, sembró más de 11.000 plantas de marihuana. Cuando el propietario de los terrenos descubrió lo sucedido, lo denunció ante la Guardia Civil.
Benabad reclamó al hijo el pago de 50.000 euros como compensación y, para presionarle, le mandó todo tipo de mensajes intimidatorios contra él y su familia. Un día, ante la falta de respuesta, le secuestró y le retuvo en el trastero de una finca.
Tras varias horas de encierro lo dejaron en libertad, aunque los miembros de la organización le siguieron intimidando para reclamarle los 50.000 euros. En una de esas ocasiones le propinaron una paliza.
Un año después, en julio de 2016, los investigadores registraron varias propiedades que Marcos Benabad tenía en Palma, Campos y Calvipa. Además de numerosas cantidades de estupefacientes, intervinieron 29 caballos pura sangre. Cinco de ellos se los quedó la Guardia Civil, mientras que el resto fueron entregados a Natura Park.
El escrito de acusación de la Fiscalía enumera múltiples operaciones policiales realizadas contra los hermanos Benabad y sus colaboradores, en las que prácticamente siempre se incautaron de diferentes tipos de drogas.
También detalla las maniobras que los líderes del clan realizaron para blanquear las ganancias procedentes del narcotráfico como la simulación de negocios jurídicos y relaciones laborales, la adquisición de propiedades inmobiliarias, las imposiciones periódicas en cuentas bancarias propias o la compra de vehículos de alta gama.
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